Panamá pierde posiciones en el Índice de Competitividad Global 4.0

Panamá pierde posiciones en el Índice de Competitividad Global 4.0
Los indicadores se organizan en 12 pilares| Archivo

A  pesar de mejorar en los puntajes obtenidos en la medición de competitividad, esto no fue suficiente para que Panamá alcanzara una mejor posición, ubicándose en el lugar 66 en el Índice Global de Competitividad 4.0 que elabora anualmente el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), lo que según el Centro Nacional de Competitividad (CNC) obedece a que otros países lograron avanzar con mayor rapidez.

El WEF define la competitividad como las instituciones, políticas y otros factores que impulsan la productividad y esto es importante, pues es ésta la que determina el crecimiento económico y social de las naciones.

La medición del 2018 aplicó una nueva metodología que evalúa la capacidad que tienen los países en adaptarse a los cambios y aprovechar las oportunidades, en el marco de la cuarta revolución industrial. La relevancia de considerar esta revolución se debe a los cambios acelerados y profundos que trae consigo, donde la innovación y la tecnología producen un giro en la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos.

El ICG 4.0 analiza la situación de 141 economías y compara 103 indicadores donde se combinan datos de organismos internacionales (datos duros) y los resultados de la Encuesta de Opinión Ejecutiva del WEF. Los indicadores se organizan en 12 pilares: Instituciones, infraestructura, adopción de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), estabilidad macroeconómica, salud, habilidades, mercado de productos, mercado laboral, sistema financiero, tamaño de mercado, dinamismo de negocios y la capacidad de innovación.

Los resultados mundiales del ICG 4.0, reflejan a Singapur liderando y desplaza a Estados Unidos (EE.UU.) al segundo lugar. Le siguen Hong Kong (quien subió de la séptima posición a la tercera), Holanda, Suiza, Japón, Alemania, Suecia, Reino Unido y Dinamarca.

En este Top Ten mundial se mantuvieron los mismos protagonistas que en el 2018, pero con cambios en sus posiciones.

Para el caso de la región de Latinoamérica, la primera posición la sigue ostentando Chile, donde México, Uruguay, Colombia, Costa Rica, Perú, Panamá, Brasil, República Dominicana y Argentina conforman el Top Ten de la región. Panamá se mantiene en el escaño 7 de Latinoamérica al igual que en la clasificación del 2018.

En cuanto a los resultados específicos de Panamá, el país logró mejorar en los puntajes obtenidos en la medición de competitividad, aunque no fue suficiente para alcanzar una mejor posición debido a que otros países lograron avanzar con mayor rapidez.

En el ICG 4.0 del 2019, Panamá obtuvo la posición 66 entre 141 economías, perdiendo 2 posiciones al compararlo con el año anterior.

Sin embargo, es valioso mencionar que el 43.7% de los indicadores evaluados mejoraron su puntaje para este año y el 16.5% no cambió su evaluación, es decir, el 60% de los indicadores tienen resultados iguales o mejores; mientras que el 28.2% bajó en el puntaje y 11.6% son indicadores nuevos.

Panamá muestra posiciones con ventaja competitiva en los pilares de salud (posición 32), estabilidad macroeconómica (posición 43), mercado de producto (posición 43) y sistema financiero (posición 46). La fortaleza en competitividad, medida a través de los indicadores con mejores posiciones, se encuentra en: el nivel de inflación, la eficiencia en los distintos servicios de transporte (portuario, aéreo y ferroviario), solidez de los bancos, tratados vigentes relacionados con el medio ambiente, la conectividad de líneas navieras y la expectativa de vida saludable.

Los indicadores que mostraron mayores avances entre el informe ICG 2018 y el ICG 2019 están relacionados con la libertad de prensa, el crimen organizado, fiabilidad de los servicios policiales, la eficiencia de los servicios ferroviarios, la dinámica de la deuda y la confianza en el suministro de agua.

Por otro lado, los pilares con oportunidad de mejora son los que analizan al mercado laboral, las habilidades, la adopción de TIC´s y las instituciones, que ocupan la posición 92, 88, 86 y 80 respectivamente. Los indicadores que muestran mayor rezago en la clasificación son: la tasa de homicidios, la independencia judicial, la visión a largo plazo del gobierno, la facilidad de encontrar empleados calificados, el desarrollo de pensamiento crítico en la enseñanza, habilidades digitales de la población, flexibilización de la determinación del salario, facilidad de contratar mano de obra extranjera, las prácticas de contratación-despido, el pago y productividad y el gasto en Investigación y Desarrollo (I+D).

De acuerdo con el CNC, al analizar las brechas entre los resultados de Panamá y el mejor país de América Latina y el mejor país del mundo, se observa una amplia brecha en temas de institucionalidad, adopción de TIC y en la capacidad para innovar; áreas en las que el país tendrá que trabajar con más esmero para incidir positivamente en su competitividad.

“El país tiene una gran oportunidad para subsanar aquellos temas en los que refleja debilidad y seguir fortaleciendo aquellas ventajas competitivas con las que cuenta. Los resultados de la última evaluación del ICG demuestra que existen países que están avanzando con celeridad hacia la meta de ser más competitivos. Esto requiere de la implementación de acciones concretas y medibles que generen cambios profundos y rápidos en lo relacionado a innovación, habilidades, institucionalidad, tecnología entre otros, que permitan un desarrollo productivo eficiente y la atracción de más inversión extranjera al país”, enfatizó.

Para el sociólogo Tomás Núñez, este estudio pone en evidencia la necesidad urgente de implementar políticas públicas que generen un entorno propicio para el desarrollo de negocios, con infraestructuras, con adopción de las TIC y que sea sostenido por una estabilidad macroeconómica y una sólida institucionalidad con rendición de cuentas, certeza del castigo y transparencia.

Agregó que paralelamente es vital fortalecer el capital humano, para ampliar el conocimiento y las capacidades de la población, lo que permitirá aumentar la productividad del país.

Hitler Cigarruista
hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financiero

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias