Panamá proyecta récord de $3,000 millones en exportaciones; apalancado en el cobre, con China como principal destino

Panamá proyecta récord de $3,000 millones en exportaciones; apalancado en el cobre, con China como principal destino

En el primer semestre del año 2021, Panamá alcanzó los $1,945.90 millones en exportación de bienes, apalancado en el concentrado de cobre, con un crecimiento de 119%, comparativo con 2020, y con China como mercado principal de este producto.

La visión es cerrar el 2021 con un récord de $3,000 millones y seguir trazando un camino que perfila claros desafíos: Del lado del sector exportador, lograr que el país produzca más (no se vende lo que no existe); en el caso del intercambio comercial con China, definir el destino del Tratado de Libre Comercio (TLC) cuya negociación, anunció el embajador Wei Qiang, su país está dispuesto a reiniciar y, con Cobre Panamá, avanzar en las negociaciones para un nuevo contrato, en un clima de respeto a la seguridad jurídica.

Estos aspectos que se insertan en la reactivación económica pospandemia de Panamá, generaron un diálogo fructífero, durante el Foro Desempeño de las exportaciones panameñas 2021, organizado por Capital Financiero y Connectax, con el patrocinio de la Embajada de la República Popular China en la República de Panamá y First Quantum Minerals LTD., operadora de Cobre Panamá.

Participaron en calidad de ponentes, Roberto Tribaldos, presidente de la Asociación Panameña de Exportadores (APEX); Wei Qiang, embajador de la República Popular China en Panamá y Keith Green, gerente país de Cobre Panamá, bajo la moderación de Hitler Cigarruista, director de Capital Financiero.

Las buenas cifras del negocio exportador

Roberto Tribaldos, presidente de la Asociación Panameña de Exportadores (APEX), observó que la exportación de bienes representa, a la fecha, 4% del Producto Interno Bruto de Panamá (PIB) y la tendencia es a un sostenido crecimiento del envío del concentrado de cobre, “exportación que nos pone en el mapa internacional como un país que entra en la minería de manera importante”.

Superar los $3,000 millones en exportaciones, al cierre de 2021, pondrá al país a las puertas de un récord, con el cobre como principal bien.

Sin embargo, aun cuando su protagonismo es menor, de manera comparativa con 2020, en el año 2021, según cifras de la Contraloría General de la República, las exportaciones no cobre crecieron 7.6%, lo cual se traduce en $417.60 millones, luego de la caída de -7.7% en 2020.

Los productos alimentarios tienen claro protagonismo en los productos no cobre: crece banano (2.2%) y aceite de palma (72.7%), entre otros (Ver tabla: Productos alimentarios).

Fuente APEX

De los no alimenticios, destacan bienes como maderas (56.2%) y medicamentos (13.6%) como refleja la gráfica Productos no alimenticios.

Fuente APEX

Tribaldos hizo notar que Panamá está exportando medicamentos a la región Centroamericana y se comienzan a ver ventas de productos no tradicionales con lo cual “se diversifican los rubros con valor agregado, capitalizando su posición geográfica en la región”.

Cuando se analizan los principales destinos de exportación de los bienes no cobre, lidera Estados Unidos (18.9%), seguido de Países Bajos (16.5%) y la India (8.9%).

En el caso de los principales receptores de minerales de cobre y sus concentrados, lidera la República Popular China (40.2%), seguida de Japón (16.0%) y Corea del Sur (13.4%).

El presidente de Apex confía en mantener la dinámica exportadora, que aporta al dinamismo de la reactivación económica nacional.

Tribaldos reconoce que un desafío del mercado exportador es la producción: “Para exportar tenemos que producir y una de las situaciones que prácticamente hemos vivido en las últimas dos décadas, es que dejamos de producir, no solo productos básicos, también industriales”.

La política de Estado, afirmó, ha estado muy orientada  hacia el sector comercial, la construcción o el transporte intermodal y nos olvidamos de los sectores primario y secundario de la economía.

Observa que el país se encuentra en una definición de su modelo económico de crecimiento.

Al respecto, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), señala que uno de los sectores prioritarios debe ser la producción agrícola y pecuaria, orientada hacia la exportación.

Destaca que alcanzar estos objetivos implica tecnificar la producción y mejorar la productividad.

Coloca como casos de éxito, la producción del café Geisha y el cultivo de piña y otras variades de frutas como sandía y melón, con amplias posibilidades de éxito en el consumidor internacional.

En relación con los mercados de destino, expuso que China es muy importante, con una clase media dispuesta a pagar por productos de mayor valor.

China, una oportunidad para el comercio de Panamá

Wei Qiang, embajador de la República Popular China en Panamá, reflexionó con respecto a cómo las oportunidades que representa China pueden traer beneficio al comercio exterior de Panamá.

Al respecto, hizo especial referencia a la intervención del presidente de China, Xi Jinping, en la reciente 76ª Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), quien anunció la decisión de su país de dejar de financiar y apoyar la construcción de centrales termoeléctricas de carbón, una contribución hacia la sostenibilidad global.

“La resolución de China de contribuir a la reactivación se orienta a la inclusión, a la preservación del ambiente, además de enfatizar en la importancia de tomar el desarrollo como elemento clave y fundamental del esfuerzo por proteger y defender los derechos humanos, de prestar atención especial a las necesidades específicas de los países en vías de desarrollo, en particular de los más vulnerables”.

Reconoce que reducir el impacto de las emisiones de CO2 y alcanzar la neutralidad de carbono antes de 2030, en sintonía con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), “es una meta descomunal para el país más poblado y más grande del mundo, pero estamos resueltos y decididos a cumplir estar metas, anunciadas por el presidente”.

Para Wei Qiang, el discurso del presidente de China ante la ONU, esta vez de manera virtual, refleja los rasgos esenciales de una visión y de la política del Estado chino para manejar sus relaciones con el resto del mundo.

El embajador también destacó el énfasis del presidente de China en el compromiso chino, a través de la cooperación internacional,  para combatir la pandemia “y si ganar esta batalla crucial para el futuro de la humanidad es irrevocable, el presidente reitera la necesidad de aunar esfuerzos porque las vacunas sean un bien público y global”.

Recordó el compromiso del presidente de China de suministrar 2,000 millones de dosis de vacunas al mundo, además de la donación de  100 millones de dosis a países en vías de desarrollo, que se suma además a los 100 millones ya donados al mecanismo Covax, “así como seguir apoyando en el rastreo y los orígenes del covid-19, eso sí, como corresponde a un tema científico y en repudio a las manipulaciones políticas”, enfatizó.

“El presidente de China exhortó a acelerar la Agenda 20 30 y ofreció $3,000 millones en concepto de asistencia a países en vías de desarrollo, en su lucha por la pandemia y la recuperación socioeconómica”.

Afirma que ya China se adelantó con la meta de erradicar la pobreza extrema en el interior del país, de acuerdo con los lineamientos de la Agenda 20 30.

El embajador de la República Popular China en Panamá dijo observar similitud en el discurso del presidente de China y el del presidente Laurentino Cortizo en la Asamblea de la ONU,  al reivindicar los valores de la convivencia, de la tolerancia, de resolver las controversias de los países mediante diálogos con base en el respeto mutuo y no el atropello, o de la imposición del fuerte en contra del débil, en tanto “el éxito de un país no implica el fracaso del otro”.

El embajador resaltó la visión de unidad y solidaridad, como único camino para la sobrevivencia del mundo interconectado, de acuerdo con las palabras del presidente Cortizo.

“Ambos discursos, el del presidente de China y el de Panamá, demuestra que nuestros países se identifican con los valores de la unidad y el multilateralismo”, enfatizó.

El éxito de la exportación y el TLC con Panamá

Wei Qiang, quien ya lleva cuatro años de trabajo diplomático en Panamá, señaló que en este diálogo compartido entre ambas naciones, es la exportación panameña hacia China, uno de los éxitos más notables “y ha tenido mucho que ver por el esfuerzo de los líderes gremiales, del sector privado de ambas partes”.

También hizo énfasis en el mérito de los dos gobiernos “que han actuado con mucho vigor, tratando de armar un marco legal a través de la conclusión de una serie de seis protocolos de certificación de calidad, sanitarios y fitosanitarios, los cuales han servido para facilitar el camino a los sectores privados para que puedan trabajar en  condiciones más estables”.

El diplomático reconoce que la pandemia afectó el flujo comercial en una y otra dirección, pero gracias al trabajo mancomunado de los dos gobiernos, y de hombres y mujeres de negocios de ambos países, el cuadro general del intercambio general se mantiene muy optimista, con una tendencia al alza”.

Considera que “la complementariedad económica natural entre China y Panamá debe seguir y trabajar de manera estrecha, en sinergia, a fin de elevar el nivel de nuestra cooperación, y quizás con el tiempo llevar las  inversiones a peldaños cada vez más elevados”.

Pollo, camarones y carne porcina, son tres categorías de alimentos que todavía se encuentran en proceso de aprobación, “pero avanzamos en los detalles”, dijo el embajador.

Dijo que hay consultas y reuniones de trabajo entre las partes para tratar de acelerar en lo que sea posible este proceso, ralentizado, entre otras razones, “porque China enfrenta una enorme cantidad de solicitudes de implementación”.

En relación con el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre China y Panamá, el embajador afirma que sería beneficioso “que se pudiera lograr, a través de una negociación, llegar a un TLC de alta calidad”, como existe con Chile y Costa Rica.

Comentó que apenas Panamá y China establecieron relaciones diplomáticas, “se realizó un estudio de factibilidad que arrojó que era favorable para expandir el radio de acción y también la envergadura y variedad del comercio bilateral, dando un incentivo fuerte a la atracción de inversiones de una y otra parte”.

Anunció que la parte china está dispuesta a reiniciar estas negociaciones que ya se celebraron a través de varias rondas.

El cobre como dinamizador de la economía nacional

Keith Green, gerente país de Cobre Panamá, ofreció las cifras y perspectivas de un proyecto a cargo de First Quantum Minerals, “grupo global con ocho minas en operación y dos proyectos en desarrollo”.

Panamá es la base operativa de un grupo cuyo enfoque inicial era África, pero luego volcó su mirada hacia Latinoamérica.

Subrayó que Cobre Panamá es más que una mina: constituye un complejo industrial que integra una planta de procesos; planta de generación eléctrica y un puerto internacional.

La inversión supera los $6.7 mil millones, luego de la aprobación de la concesión en 1997.

Sus acciones y bonos son de Estados Unidos, de manera principal, además de Corea del Sur, China, Canadá, Australia y Europa.

La proyección es que el proyecto, cuya primera embarcación de concentrado de cobre salió en junio 2019, tenga una duración de 40 años. Sin embargo, “se ha descubierto que hay más cobre del esperado”.

En esta perspectiva, destaca que “es importante para la empresa y los inversionistas internacionales que en estos 40 años exista una estabilidad y continuidad en una política del Estado panameño hacia el proyecto y la industria minera”.

Al evaluar el impacto de Cobre Panamá como mayor exportador del país, documenta que “después de 11 años, gracias al impulso de las exportaciones de concentrado de cobre, el país volvía a sobrepasar el tope de los $1,000 millones en exportaciones”.

Analiza que incluso en el peor escenario de la pandemia, cuando debieron reducir sus operaciones para una gestión segura y en cumplimiento de las restricciones sanitarias, “se logró una producción de 206,000 toneladas, lo que equivale al 70% del total de bienes exportados en Panamá en el 2020”.

En 2021, Cobre Panamá logró alcanzar el 100% de su producción. “Se exportó un total de $1,945.9 millones, es decir, $1.056.6 millones más que el año pasado”.

También, enfatizó, somos importantes en las exportaciones para el balance de pago y el balance comercial de Panamá, tanto que según el Fondo Monetario Internacional (FMI) y las calificadoras de riesgo,Cobre Panamá será fundamental para el crecimiento de la economía de Panama en el 2021 y los años siguientes”.

Keith Green, suma el beneficio en compras que reciben 1,850 proveedores panameños, a quienes aportan $580 millones anuales.

Señala que además del impacto positivo en el balance exportador del país, la operación de Cobre Panamá representa el 3.5% del PIB y el 4% de la producción, de acuerdo con estudios de Indesa.

“Generamos un valor total en la economía de Panamá de $3,697 millones”.

Por otra parte, generan 39,000 empleos, entre directos e indirectos “y así se genera un ecosistema económico por Cobre Panama dinamizador fundamental de la economía panameña”.

En el ámbito ambiental, señala que Cobre Panamá ha invertido $53 millones en restauración y conservación de bosques y fauna del país.

Explica que el cobre no es renovable y la minería tiene un impacto  que Cobre Panamá busca compensar con 371 compromisos socioambientales y legales, de obligatorio cumplimiento.

En cifras, de 5,900 hectáreas impactadas, tienen el compromiso de reforestar 11,000, es decir, casi del doble de la huella del proyecto y también a lo largo del país, en las diferentes provincias, en coherencia con los lineamientos del Ministerio del Ambiente.

En otra dimensión, Green recordó que China impulsa en este momento la demanda a largo plazo de las energías y tecnologías limpias y el auge de la descarbonización.

Realizar esta transformación significa pensar en más paneles solares, parques eólicos o autos electrónicos que tienen un elemento en común: el uso del cobre.

De hecho, la fabricación de vehículos eléctricos emplea ocho veces más cobre que un auto convencional.

Sobre el tema del diálogo con el Gobierno nacional para generar las bases de un nuevo contrato, Keith Green resume en una frase la posición de la empresa: “Estamos negociando de buena fe; estamos más que dispuestos a negociar”.

Violeta Villar Liste
[email protected]
Capital Financiero

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