Panamá puede liderar la Banca abierta en la región

Panamá puede liderar  la Banca abierta en la región
Se trata de una revolución comparable con el surgimiento de las tarjetas de crédito.| Cortesía

¿Bancos compartiendo clientes, productos y servicios? Es tan real que Reino Unido inició el movimiento de Banca abierta (Open banking) y México, un país más cercano, ya está en ese camino, introduciendo elementos de innovación y transformación en la industria financiera.

El BBVA, que en mayo de 2017 lanzó su plataforma BBVA API Market, y de manera reciente abrió su plataforma al mercado , detalla, al explicar los beneficios de Banca abierta, que “los usuarios podrán tener juntos, en una sola aplicación, los datos de varias cuentas, tarjetas y productos bancarios de diferentes entidades” y, gracias a este acceso, contar, por ejemplo, “con catálogos online de servicios financieros y de seguros operados por diversos bancos y entes financieros”.

Un estudio de la consultora Accenture, citado por BBVA, detalla que los bancos dispuestos a adaptarse a este modelo “se beneficiarán con un aumento potencial de ingresos del 20%”. Aquellos que transiten en la vía contraria, “corren el riesgo de perder el 30% para el 2020”.

Carlos Figueredo, CEO de Open Vector, quien participó como jefe de Estándares de Datos para la Entidad de Implementación de Banca Abierta (Obie, por sus siglas en inglés) del Reino Unido y está apoyando a México en sus procesos, estuvo en el país, invitado por la Asociación Bancaria de Panamá (ABP), como ponente en la IV Cumbre Financiera Internacional.

Figueredo habló sobre el desafío de una tendencia mundial que implica regulación, educación del consumidor, alineación de la banca y generar nuevos modelos de negocios.

Por otra parte, es apoyarse en la innovación y la tecnología financiera para reducir brechas. En el caso de la bancarización, tiene un importante componente de género en el caso panameño.

De acuerdo con Verónica Zavala, gerente del Departamento de países de Centroamérica, Haití, México, Panamá y República Dominicana, y representante en Panamá del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cinco de cada 10 personas en el país acceden a una cuenta bancaria, pero en el caso de las mujeres solo b de cada 10 “aun cuando Panamá, junto con Chile, es el país más rico de toda América Latina”.

El CEO de Open Vector detalló a Capital Financiero que un ejemplo de cómo podría actuar la Banca abierta en Panamá, en el caso concreto de la apertura de una cuenta, es crear un estándar técnico para avalar los productos y servicios necesarios, contando de manera previa con la regulación.

Puede ocurrir, de igual modo, que si el cliente del banco A quiere sacar una hipoteca, pero el banco B tiene una mejor tasa de interés, A le aporte la información ya preclasificada del cliente a B a objeto de aligerar los procesos de evaluación y el dinero se debite desde la cuenta en A “sin necesidad de marcharse de su banca; lo hacen todo por usted”, detalló Figueredo, quien subraya que se trata de servir al cliente usando la información y necesidad de cada usuario y del mercado.

El experto se refirió a la Banca abierta como una “revolución comparable a la tarjeta de crédito” que intenta “crear más competencia en el sector financiero, establecer colaboración entre los bancos, las fintech y el regulador, reducir la corrupción, el uso del efectivo, crear productos y servicios nuevos, incrementar la inclusión social y financiera e implementar un marco regulatorio que anticipa la innovación”.

En este contexto, ante las fortalezas del Centro Bancario Internacional (CBI), dijo que Panamá tiene el potencial de convertirse en un hub que apoye a los países de la región con menos infraestructura, capacidad e inversión y derivar en un sistema de Banca abierta regional.

Desde el punto de vista regulatorio, y ante la tensión de la incorporación del país a la lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional (Gafi), el CEO de Open Vector subrayó que cuando un país declara estar dispuesto a operar bajo el esquema de una Banca abierta, significa que está considerando amplias regulaciones y modificando estándares para establecer una banca competitiva.

De hecho, México lo está haciendo bajo la regulación de su Ley Fintech.

Panafintech, la comunidad fintech de Panamá, acaba de suscribir un convenio con Open Vector, con la visión de crear productos que puedan atender esta previsible nueva etapa de la banca panameña y de la región.

El Informe Económico Bancario Trimestral (del 9 de julio de 2019) de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), es un buen indicador de oportunidades sobre este particular.

El estudio indica que “el crédito sigue creciendo a niveles moderados, el desapalancamiento financiero va rodando en cámara lenta, pero los niveles de patrimonio se mantienen en niveles muy por encima de lo exigido por la regulación financiera”

Sin embargo, reconocen que “las muy moderadas expectativas de crecimiento que se dieron durante el comienzo de año han repercutido en la actividad de intermediación financiera. Bien vale la pena mencionar que muy recientemente la calificadora de riesgo internacional Standard & Poor´s señaló que la lenta actividad económica podría llevar a un dato de crecimiento negativo en el año 2019”, y estimó un escenario que podría llevar a un crecimiento del “PIB regional por el orden del -0.1%”.

De hecho, Felaban, con cálculos en función de las cifras de la Organización Mundial del Comercio (OMC), destacó que la actividad exportadora de América Latina descendió 5% a marzo de 2019 y la inversión privada solo tuvo un crecimiento a marzo de 2019 de 1.3%, cifra que contrasta con el 8.9% del año 2011, “menores flujos de capital” y “enrarecido entorno internacional” que de acuerdo con Felaban, genera tensión en “las variables financieras”.

Costa Rica, según el informe de Felaban, ha visto disminuir el ritmo del crecimiento de su crédito “con una marcada caída en el sector privado (-14%). Nicaragua, afectada por su compleja situación, refleja una caída de -30% en los depósitos”.

Panamá, en este contexto, de acuerdo con el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), es el número dos en cuanto a solidez de la banca latinoamericana y su experiencia e industria robusta puede servir para apalancar este hub de Open banking regional que permitiría, de igual modo, enfrentar de una manera innovadora la ralentización económica de la región con impacto en la banca.

Ricardo Fernández, superintendente de Bancos, anunció que en estos esfuerzos por una banca más innovadora, ya se han realizado pruebas piloto de (con un banco de la plaza y una fintech) para evaluar aspectos regulatorios.

Aimeé Sentmat de Grimaldo, presidenta de  la ABP, resaltó que el Centro Bancario Internacional (CBI) de Panamá representa una ventaja competitiva para el país y debe consolidarse de la mano con la tecnología.

Violeta Villar Liste

violeta.villar@capital.com.pa

Capital Financiero

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