Panamá reúne las condiciones para ser un centro regional de arbitraje

Panamá reúne las condiciones para ser un centro regional de arbitraje

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Miguel Ángel Clare González Revilla es un abogado de larga trayectoria, experto en mediación, conciliación y arbitraje, donde ha concentrado todos sus esfuerzos en los últimos años.

En una entrevista con Capital Financiero habla de sus inicios, la situación actual del país y de una de sus grandes pasiones, la escritura, donde suma ya seis libros,  en su mayoría dedicados a temas relacionados a solución de conflictos.

Actualmente, trabaja en la elaboración de un manual para la gestión de conflictos, como parte de sus esfuerzos para convertir a Panamá en un centro regional de arbitraje, ya que según dijo, el país tiene todos los elementos para lograrlo, desde una legislación moderna, pasando por su ubicación geográfica y lo fácil que resulta viajar a Panamá desde cualquier punto del continente.

-En materia de arbitraje ¿qué tanto ha avanzado  el país?

-La primera regulación de arbitraje que se hizo para normar la materia de   manera autónoma fue en el año 1999 con el Decreto de Ley 5. El 31 de diciembre  del 2013 se promulgó la Ley 131 que puso a  Panamá en un estadio de competencia para  ser  considerado como un centro internacional de solución de conflictos en materia de arbitraje.

¿Cuál ha sido la acogida que este sistema ha tenido entre las empresas panameñas?

-No solamente a través del arbitraje, sino también de la conciliación y la mediación que es algo muy interesante. Se está dando lo que en la práctica nosotros denominamos cláusulas escalonadas, sobre todo en proyectos de infraestructuras donde se presentan una serie de etapas antes de recurrir al arbitraje, como es la negociación directa, la  conciliación o  mediación y el llamamiento a una mesa de solución de conflictos para poder gestionar las diferencias antes de llegar al arbitraje, debido a que no quieren que se paralicen las obras.

Las compañías tanto nacionales como extranjeras están  viendo una buena oportunidad de resolver los conflictos por medio del arbitraje, porque que es una vía   relativamente rápida para  la gestión de conflictos. Buscan el arbitraje para que en un periodo de un año, año y medio o máximo dos años el conflicto quede  resuelto.

El arbitraje o los métodos alternos de resolver conflictos no quieren suplantar a la justicia ordinaria, no es una competencia, simplemente lo que queremos es coadyuvar con  la jurisdicción ordinaria a reducir la mora judicial.

Recordemos que el arbitraje tiene  costos, que muchos consideran  que en comparación con un proceso judicial normal son un poco elevado, pero los gastos se compensan con lo que se ahorra en tiempo.

-¿Podemos decir que es una  cultura que está tomando fuerza?

-Es una cultura que está tomando fuerza, sobre todo porque la regulación comercial nos está llevando a un estadio donde generalmente las partes no son panameñas. El objeto puede estar aquí en Panamá o en el extranjero, por lo que requieren una serie de  normas  que puedan ser aplicables al caso específico de la controversia, la regulación o el contrato que ellos tienen.

-¿Puede Panamá convertirse en un centro internacional de arbitraje?

-Hay quienes tenemos esa visión desde hace varios años. Existen varios grupos de profesionales tanto de árbitros  como de abogados que visualizamos a Panamá, quizás no tanto como un centro internacional, sino, por lo menos, como un centro regional de solución de disputas.

Ya se han sentado las bases para esa promoción, tenemos una ley sumamente moderna, que nos da esos fundamentos para poder iniciar ese recorrido. Pero,  más que tratar de competir con centros ya establecidos, lo que queremos es brindar una alternativa a la región por nuestra posición geográfica, por nuestro hub de conexión de Copa Airlines y por la facilidad de viajes hacia Panamá.

-¿Cuántos procesos de arbitraje se realizan al año en Panamá?

-Pueden ser entre 50 y 100 casos, recordemos que hay dos grandes centros de arbitraje, el Centro de Conciliación y Arbitraje Panamá que está en la Cámara de Comercio y el Centro de Solución de Controversia que está en la Cámara Panameña de la Construcción (Capac).

En estos momentos nosotros estamos atendiendo dos casos ante la Cámara de Comercio Internacional, de carácter internacional  y tres casos en centros domésticos, en donde  uno de ellos tiene repercusiones internacionales.

-¿Qué lectura nos puede hacer de la situación actual del país?

-En estos momentos estamos en una situación interesante, debido sobre todo a los ataques que estamos recibiendo por parte de organismos extra Organización Mundial del Comercio (OMC), si bien nosotros cumplimos con todas las normas de la OMC, existen otros organismos como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), que de una forma u otra quieren desmantelar nuestro sistema tributario, que es totalmente territorial, en perjuicio de la solidez y estabilidad del sistema financiero panameño, lo que no  tiene nada que ver ni con paraísos fiscales ni con que no se paguen impuestos, porque todos pagamos impuestos.

¿Qué comentarios puede hacernos sobre los denominados Papeles de Panamá?

-Por eso  nosotros le dimos un giro al negocio sabiendo de antemano  lo que venía a futuro y esto  es una muestra de eso, pero el que está saliendo perjudicado es el país mismo, yo creo que eso no lo debemos permitir, por  eso decidimos enfocarnos exclusivamente a desarrollar los métodos de solución de conflictos, creando la imagen de firma boutique.

  -¿Cómo se inició la firma González Revilla y Asociados?

– La firma González Revilla y Asociados fue fundada en 1980 por María Enriqueta González Revilla y Bonifacio Díaz Hernández, (Q.e.p.d.). Inició como una firma de litigio tanto civil, mercantil como administrativo, pero luego con los años fue migrando a una firma de corte mercantil y corporativo, asesorando a empresas a distintos niveles.

Hace un par de años atrás y en vista de lo que está sucediendo con la reglamentaciones internacionales y la presión de la Ocde con relación a las acciones al portador y demás, decidimos dar un giro de 180 grados  y  nos focalizamos exclusivamente en ser una firma boutique de arbitraje y métodos de solución de conflictos.

Simplemente, lo que estamos haciendo es ofreciéndole a nuestros clientes, tanto panameños como internacionales, la oportunidad de contar con especialistas y conocedores de los sistemas de  negociación, mediación y arbitraje y todo lo que tiene que ver con peritaje en materia de gestión de conflictos.

-¿Cuáles son los planes de la firma?

-Nosotros vamos a sacar un manual  sobre arbitraje comercial, que la firma va a proporcionar para  aquellos que quieren conocer sobre arbitraje tengan un manual de referencia que sea de fácil lectura.

Vamos a impartir una seria de cursillos, de manera gratuita,  a las diferentes entidades que así lo quieran aceptar para explicarles la bondades del arbitraje en Panamá.

-¿Cómo surge esa afición por la escritura?

-Bueno, un día estaba estudiando el doctorado y tenía que entregar artículos y tenía una idea vieja sobre la protección de los accionistas minoritario que fue el primer libro que escribí, y de allí nació, de la necesidad de hacer investigaciones en el doctorado y empecé entonces a escribir libros sobre distintos temas y ya llevó seis libros.

Manuel Luna G.
mluna@capital.com.pa
Capital Financiero

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