Panamá se suma a las más caras de AL

Panamá se suma a las más caras de AL

Marianela Palacios Ramsbott

mpalacios@capital.com.pa

Capital

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ace apenas diez años Panamá era reconocido a nivel internacional como uno de los países más baratos de la región, en el que una cena para dos en un excelente restaurante podría costar menos de $20, el alquiler de un apartamento en una zona media podía valer $200, las salas de cine ofrecían entradas a $2 y los taxis cobraban apenas $0,75 por las carreras más cortas.

Pero el boom inmobiliario y los niveles de inflación que ha enfrentado el país en los últimos años, producto del auge económico y la entrada de fuertes flujos de capitales extranjeros, que distan mucho del promedio histórico (1%) y llegaron a registrar tasas de variación anualizada de dos dígitos en 2008, le han dado un giro a esta situación.

Al menos esto es lo que sugieren los índices de la consultora internacional Mercer y Expatistan.com., que miden el costo de la vida de los expatriados en las principales ciudades del mundo y según los cuales la ciudad de Panamá es actualmente la más cara de Centroamérica.

Según Mercer, vivir en la capital panameña le cuesta a un expatriado incluso más que en ciudades como San Juan, Buenos Aires y Ciudad de México.

Y según Expatistan, el costo de la vida en esta metrópoli resulta ser más caro que en las capitales de Chile, Argentina, Perú, Ecuador y México.

Desde el punto de vista de los expatriados, Panamá es la ciudad más cara de Centroamérica. Pero también vale la pena destacar que Centroamérica es lo más barato de América Latina, de modo que las capitales centroamericanas y ciudad de Panamá siguen siendo más baratas que la mayoría de las ciudades suramericanas medidas en el índice, destacó Gabriel Regalado, gerente de consultoría de capital Humano de Mercer.

Centroamérica se destaca

Asimismo, es oportuno añadir que entre las 20 ciudades más baratas del mundo evaluadas en este estudio de Mercer, hay tres centroamericanas: Managua, Tegucigalpa y San Salvador.

La ciudad de Panamá ocupa el puesto 141 entre las 213 ciudades evaluadas por Mercer, y esto la ubica en el grupo de las 75 ciudades más baratas del mundo y aún bastante lejos de las 100 más caras del planeta, que son lideradas actualmente por Luanda (Angola), Tokio (Japón), Yamena (Chad), Moscú (Rusia) y Ginebra (Suiza).

Históricamente, Tokio venía siendo la ciudad más cara del mundo para vivir, pero en estos últimos años fue relegada al segundo puesto, detrás de la capital angoleña, y esto se debe en gran parte a la inflación galopante que reina en Angola, su fuerte dependencia de las importaciones y los desfases en los precios internos que genera la industria petrolífera.

 

Brasil encabeza la serie

Las ciudades más caras de América Latina son Sao Paulo, Río de Janeiro y Brasilia. Pero en el índice del año pasado destacaron también los casos de Santiago de Chile, que se encareció para los expatriados al ascender del puesto 123 al 75; Caracas, que trepó 49 posiciones al pasar del sitio 100 al 51; y ciudad de Panamá, que en lugar de subir bajó del puesto 92 en 2009 al 127 en 2010 y al 141 en 2011.

Ese súbito abaratamiento de la capital panameña que sugiere el Índice Mercer 2011, que parece incongruente con los índices inflacionarios registrados tanto en 2010 (3,5%) como en 2011 (5,9%), guarda relación con los nuevos precios que se están manejando en el mercado inmobiliari.

¿Cómo es que luego de haber quedado registrada en 2009 entre las 100 ciudades más caras del mundo pasó a ser en 2011 la 141? La caída en los costos de arrendamiento de las viviendas que se presentó en 2010 y 2011, tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, tuvo un impacto directo dentro del índice de costo de vida de expatriados, respondió Regalado.

Esto explica, en parte, que Panamá haya logrado mejorar en términos de costo de vida en los dos últimos años en el Índice Mercer frente a otros países de la región con igual o similar crecimiento, que se han encarecido por las fluctuaciones de monedas (Brasil, Chile, Colombia), alta valorización de los costos de vivienda y/o índices inflacionarios importantes (Venezuela, Argentina).

Ante todo lo anterior, también vale la pena aclarar que el costo de vida para los expatriados suele ser mucho mayor que para los residentes locales en cualquier país en desarrollo, sobre todo si los expatriados esperan mantener un nivel de vida similar al que estaban acostumbrados en sus países desarrollados.

 

Sorpresas

Al ser consultado sobre el particular, el director del Centro Nacional de Competitividad, Nicolás Ardito Barletta, se mostró sorprendido con el resultado de estos índices.

Al estar con base al dólar, muchas monedas latinoamericanas se han revaluado recientemente con respecto al dólar, lo cual haría a Panamá relativamente más barato. Aparte de esto, habría que comparar los índices de precios de las ciudades en los últimos diez años para ver si el de Panamá ha crecido menos o más que aquellos. Aunque nuestra inflación fue de más de 8% en el 2008 y de 6% en 2011, no creo que fue en promedio más alta que para varios de esos países, argumentó.

El economista Aristides Hernández, presidente de la firma Latin Consulting Co., por su parte, advirtió que hay que tomar medidas para enfrentar el problema inflacionario sin demoras y que hay tres factores que continúan generando el incremento de los precios en Panamá, además del último aumento del salario mínimo en curso.

Esos factores son la acelerada expansión del gasto público, que culminó generando mayor presión tributaria y aumento de los precios. El abandono de parte del gobierno del sector agropecuario, la pesca y la industria, que ha culminado haciendo al país más dependiente de las importaciones. Y la migración de personas de otros países con alto poder adquisitivo, afirmó.

A su juicio, estos factores han generado un aumento sostenido de la demanda, y con ello aumentos generalizados de los precio de bienes, servicios y la mano de obra.

Todo indica que esta situación se mantendrá. Este fenómeno va a durar hasta que el gobierno ejecute políticas públicas orientadas a promover la producción nacional. Para ello es necesario que el gobierno priorice y focalice el gasto público. Pero el gobierno sigue concentrado en los megaproyectos, y no está destinando los recursos necesarios para fomentar la producción nacional ni reducir la dependencia del mercado internacional, opina el economista.

Capital consultó al Ministerio de Economía y Finanzas sobre el tema, pero al cierre de esta edición la institución no había dado respuesta.

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