‘Panamá debe verse en el espejo de Irlanda y Hungría’

‘Panamá debe verse en el espejo de Irlanda y Hungría’
El Puente de las Cadenas de Budapest, en Hungría. En la Unión Europea, Hungría tiene la tasa corporativa más baja (9%) sobre la renta a las sociedades.| Pixabay

El debate internacional por la llamada “armonización” de las disparidades fiscales continúa, especialmente luego de que Irlanda y Hungría manifestaran este mes de enero ─en conferencia de prensa internacional─ que no apoyan ningún tipo de regla que afecte la “soberanía fiscal” de los países.

Los primeros ministros Viktor Orban (húngaro) y Leo Varadkar (irlandés) dejaron clara su posición el 4 de enero de 2018, según reportes de noticias internacionales.

Orban señaló que “los húngaros creemos que los impuestos son un tema importante con respecto a la competencia. Reducir impuestos es por lo general una buena política, es la buena dirección y no nos gustaría que ninguna regulación por parte de la Unión Europea atase las manos a Hungría”, reportó Euronews.

Mientras que Varadkar dijo que “la economía europea es más fuerte si hay competencia entre los estados miembros, como por ejemplo, la competencia en materia de impuestos”.

En resumen, Varadkar dejó claro que tanto Irlanda como Hungría “compartimos la opinión de que los gobiernos tenemos que seguir compitiendo con respecto a la política fiscal y reafirmamos nuestro compromiso de disponer de soberanía fiscal”, de acuerdo con el reporte noticioso.

¿Mensaje a la comunidad internacional?

Para el abogado Álvaro Tomas, el pronunciamiento de Irlanda y Hungría “solo viene a confirmar una tesis que venimos esbozando algunos abogados y financistas de la plaza que resalta la competencia fiscal”. Es decir, “el derecho que tienen los países a establecer incentivos fiscales para que otros inviertan en ellos”.

Según Tomas, está claro que “Panamá debe verse en el espejo” de Irlanda y Hungría.

¿Las razones? El abogado señala que ambos países, siendo miembros de la Unión Europea (UE), sienten que la soberanía fiscal es parte de su derecho.

Tomas recuerda que Hungría tiene la tasa corporativa más baja (9%) sobre la renta a las sociedades, “incluso, más baja que Panamá” (25%). Mientras que Irlanda (12.5%) está entre las más bajas de la UE.

La reacción pública de los primeros ministros europeos (cuyos países tienen bajas tasas de impuestos corporativos) surgió a pesar de las advertencias de Pierre Moscovici, comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Fiscalidad y Aduanas, quien ha dicho que “negar la transparencia y abogar por la opacidad es arcaico“.

La UE ha dicho que “no tiene un papel directo en el establecimiento y cobro de impuestos: cada Estado, y no la UE, es quien decide la cantidad de impuestos que pagan sus contribuyentes”. [Ver aquí su posición] Sin embargo, ha hecho intentos por establecer una tasa mínima en el Impuesto de Sociedades, de acuerdo a reportes de prensa internacional.

“Cuando estos países con tasas tan bajas y que abiertamente dicen que se oponen a una regulación que haga igualitaria las tasas porque les quitaría competencia, [es cuando] Panamá se debe ver en ese espejo”, reitera Tomas.

“Panamá es un país pequeño que para traer inversiones ha tenido que recurrir a la competencia fiscal. La competencia fiscal no tiene nada de malo”, agrega.

El caso Trump y China, otros ejemplos

En enero de 2018 entró a regir en Estados Unidos (EU) la reforma del sistema tributario aprobada por el presidente estadounidense, Donald Trump, que entre otras medidas incluye una rebaja del Impuesto de Sociedades del 35% al 21%.

Para analistas internacionales, se trata de la reforma tributaria más significativa del sistema tributario estadounidense desde Ronald Reagan. [Vea nota: Senado de Estados Unidos aprueba la reforma fiscal de Trump]

Y aunque la Comisión Europea avisó a la administración de Trump que su reforma fiscal podría afectar “seriamente” al comercio y la inversión, según reportó Europa Press, el presidente estadounidense hizo caso omiso.

Entre sus críticas, la Comisión Europea destacó en concreto el impuesto especial sobre pagos a filiales internacionales, que podría afectar a “verdaderos acuerdos comerciales” y podría establecer una discriminación “contraria a las normas internacionales consagradas en la Organización Mundial del Comercio (OMC)“, indicó la agencia de noticias.

El abogado Tomas dice que este tipo de acciones confirman una vez más que países de la UE y EU “están yendo en otra dirección”. No solo ellos, agrega, también China.

“China ha anunciado que va a eliminar el impuesto corporativo”. Lo que está haciendo el país asiático, que se llama “ring fencing”, es atraer empresas extranjeras a que inviertan con un beneficio diferente a las nacionales, explica Tomas.

Por tal razón, añade, lo que está sucediendo en la comunidad internacional indica que “la competencia fiscal va a ser defendida por los países que viven de ella o que la requieren para mantener a sus poblaciones trabajando”.

En este contexto, en Panamá, “no me siento menos que China, Irlanda, Hungría y EU. Tenemos derecho a establecer nuestra política fiscal”, puntualiza.

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