Pérdidas en sector agropecuario alcanzan $4.6 millones

Pérdidas en sector agropecuario alcanzan $4.6 millones
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en su estudio Revolución agroindustrial: De granero a supermercado del mundo (2018), destaca que “la seguridad alimentaria es uno de los desafíos más importantes de nuestro tiempo"l Archivo

Los Santos, Coclé, Veraguas y Panamá Este son las regiones más afectadas por el impacto de la sequía.

Darién tuvo afectación, pero  más leve, indicó Irvin Santos, gerente general del Instituto de Seguro Agropecuario (ISA), quien compartió los datos más recientes del organismo con Capital Financiero.

Los datos corresponden a la última zafra que inició a finales de septiembre de 2018 y  finalizó en febrero de 2019.

En total las pérdidas de hectáreas aseguradas ascendieron a $4.5 millones  en el sector agrícola, principalmente maíz y arroz y  $162,000 en el sector pecuario.

Las pérdidas se expresaron, en el caso de Panamá Este, con una disminución  de 400,000 quintales  de arroz. El rendimiento promedio en esta zona se sitúa en 80 quintales por hectárea, pero  en la última  zafra fue de apenas 40 quintales.

En provincias centrales, el ISA estima que entre arroz y maíz  se dejaron de producir 600,000 quintales en las hectáreas aseguradas.

En relación con las pérdidas asociadas al tomate, el gerente general del ISA señaló que las empresas adquirieron el producto días después de la cosecha, con una merma en el peso que afecta al productor, que debe vender el producto a un precio inferior al esperado.

Tanto en el caso del maíz como del arroz, la falta de lluvia antes de culminar el ciclo, generó una cosecha de granos por debajo del punto de equilibrio, referencia que considera el ISA para determinar el monto de las indemnizaciones.

De los 489 casos registrados en el sector agrícola, el ISA ya inició los trámites correspondientes de 429 solicitudes de indemnización. De los 256 casos de pecuario, ya todos fueron gestionados.

Santos detalló que en su administración el ISA ha pagado $35.6 millones, y de esta cifra, $11.4 millones corresponde a indemnizaciones generadas entre 2001 y el 2014.

Del 2014 al 2019, el pago ascendió a $24.2 millones, vinculado, en 2015 al Fenómeno de El Niño; en 2016 a La Niña y en 2017 al Huracán Otto.

Entre enero de 2019 y mayo de 2019, el ISA ha pagado $1.7 millones, que corresponde a las afectaciones desde noviembre de 2018 a la actualidad, por el impacto de El Niño.

Santos considera fundamental integrar los esfuerzos de los productores y del Ministerio del Ambiente (MiAmbiente) en tareas de reforestación que cambien el escenario de las afectaciones por el cambio climático.

Al igual que poner en ejecución el proyecto de riego de Tonosí y generar incentivos y apoyo irrestricto a los productores.

Santos indicó que el ISA logró sanear los compromisos que mantenía la institución con los asegurados desde el 2001 al 2014; devolver la confianza en los seguros agropecuarios, contratar  personal técnico,  adquirir equipos adecuados y elevar la producción asegurada del  4% al 7.3%.

Dijo que al llegar al ISA tenía un presupuesto de $2.3 millones para pagos de siniestros, monto que se elevó a $12 millones.

Valentín Domínguez, presidente de la Asociación de Productores de Maíz y Sorgo de la provincia de Los Santos, reiteró que contar con embalses en lugares estratégicos “permitiría enfrentar las condiciones climáticas adversas, mejorar la producción y reducir los costos de la canasta básica de alimentos”.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en su estudio Revolución agroindustrial: De granero a supermercado del mundo (2018), destaca que “la seguridad alimentaria es uno de los desafíos más importantes de nuestro tiempo. En 2050, el mundo tendrá 2,300 millones de personas más”.

El BID informa que en 2016, la región “sufrió 55 desastres que afectaron a 12.9 millones de personas, los que en su mayoría fueron de origen hidrológico o meteorológico, lo que  plantea un gran desafío para la productividad agrícola y la seguridad alimentaria en la región”.

Alfonso Pino Graell, director del Laboratorio de Física de la Atmósfera de la Universidad de Panamá (UP), señaló que a futuro se deben promover investigaciones de prospección hidrogeológicas que permitan ubicar nuevos acuíferos, en particular en la zona del Arco Seco, crear reservorios de agua en zonas que se sabe sufrirán mayores afectaciones, controlar las quemas y la deforestación y educar a la comunidad sobre la necesidad de hacer un uso racional del recurso hídrico.

De igual modo, exhortó a MiAmbiente “a planificar e implementar un programa sistemático de reforestación”.  

Violeta Villar Liste
violeta.villar@capital.com.pa
Capital Financiero

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