Piden ajustar salario mínimo al IPC

La Comisión de Salario Mínimo realiza giras por el interior del país

Constructores

El Código de Trabajo establece que el salario mínimo debe ser revisado cada dos años y para dar cumplimiento a ese mandato el Ejecutivo ha convocado a empresarios y trabajadores a participar en un proceso de consultas a través de la Comisión Nacional de Salario Mínimo a fin de lograr un consenso entre ambos sectores de la producción sobre un posible aumento al salario base a partir del 1 de enero del próximo año.

Sin embargo, todo indica que un acuerdo entre empleadores y trabajadores es poco probable, especialmente porque el sector privado espera que el aumento, de darse, se ajuste a la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que este año ha registrado una importante tendencia a la baja, en parte debido a la aplicación del control de precio de emergencia en algunos productos de primera necesidad y la reducción del precio del petróleo, pero también debido a justes técnicos que son cuestionados por los sectores sindicales por  consideran que ese indicador no refleja ya la realidad.    

El salario mínimo vigente en Panamá en promedio se ubica en $525,00 mensuales, monto que varía dependiendo de la ubicación, el tamaño y la actividad económica en que se desempeña cada empresa que opera en el país, lo que según el presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura (Cciap), Carlos Fernández, ha colocado a Panamá como el segundo país con el salario básico más alto de América Latina, solo debajo de Argentina, país que recordó, ha realizado ajustes importantes en las remuneraciones salariales debido a los altos niveles de inflación que experimenta su economía.

Fernández señaló que si bien el Código de Trabajo hace obligatoria la revisión del salario mínimo cada dos años, no establece el imperativo de realizar un aumento. No obstante, reconoció como justa la necesidad de compensar a los trabajadores que menos ganan por la pérdida del poder adquisitivo, por lo que consideró que es  necesario un alza al salario base que se ajuste al incremento del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Explicó que si bien el sector privado no ha presentado todavía una propuesta en firme en   la Comisión Nacional de Salario Mínimo, es importante recordar que el país ha vivido en los últimos meses una drástica caída en los precios del combustible, lo que representa un ahorro estimado en $40 millones para los consumidores, lo que pone en evidencia que la situación es diferente a años anteriores, en donde el IPC llegó a niveles récord y los ajustes de salario mínimo fueron de doble dígito.

Pero la propuesta de utilizar el IPC como base para el ajuste al salario mínimo fue rechazada por Saúl Méndez, secretario general del Sindicato nico de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs), quien considera que ese indicador ha sido modificado para ocultar el incremento del costo de la vida en el país.

Méndez recordó que hace varios años diversas organizaciones sindicales e incluso un grupo de diputados presentaron una propuesta para indexar el aumento del salario mínimo a la variación anual del IPC con el fin de evitar que los trabajadores pierdan poder adquisitivo y que el costo de los ajustes salariales sean traspasados a los consumidores e incluso sean utilizados para desatar una ola especulativa, sin embargo, esas iniciativas se enfrentaron al rechazo del sector privado, ya que en ese momento la inflación en el país, medida a través del IPC, fluctuaba entre 8% y 10%, pero ahora que ronda el 1% sí les parece bien la indexación.

Es importante destacar que según el Instituto Nacional de Estadística y Censo (Inec) de la Contraloría General de la República al cierre del mes de junio del presente año el IPC había registrado una variación interanual de tan sólo 1,0%, mientras que la variación acumulada durante los primeros seis meses del presente fue de 1,4%. Lo que significa que de darse un aumento ajustado al IPC el salario mínimo se elevaría tan solo $5,25 para ubicarse en $530,25 mensuales.

A juicio del economista y catedrático universitario, Juan Jované, los cambios metodológicos aplicados tanto en el cálculo del IPC, como del costo de la canasta básica familiar serán sin duda alguna un obstáculo para que estos indicadores económicos faciliten el sano debate que debe caracterizar la labor de la Comisión Nacional de Salario Mínimo, ya que en ambos casos se han dado bajas estadísticas que no necesariamente reflejan la realidad que enfrentan los consumidores.

No obstante, Jované insistió en que el sector privado debe reconocer que el país ha experimentado en los últimos años un incremento de la productividad y que es justo que los trabajadores reciban parte de los beneficios de ese aumento mediante un incremento salarial.

Pero pese a estas diferencias de criterio la viceministra de Trabajo y Desarrollo Laboral, Zulphy Santamaría, destacó que la Comisión Nacional de Salario Mínimo adelanta una intensa agenda de visitas al interior del país para dialogar con empresarios y trabajadores a fin de recopilar sus opiniones para que sean tomadas en cuenta durante la discusión para fijar la nueva tasa salarial a nivel nacional. 

Hitler Cigarruista
hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financiero

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