Plan maestro de agua potable refuerza gestión del Idaan y descarta privatización

Plan maestro de agua potable refuerza gestión del Idaan y descarta privatización
A la espera del refrendo, por parte de la Contraloría, del contrato con la empresa internacional que dará la asistencia técnica| Archivo

El problema de Panamá no radica en la falta de agua: Existe y en abundancia. Su dificulta se asocia a problemas de gestión que dejan cifras nada alentadoras, el 50% del agua que produce el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) no se factura; desde hace 36 años no se ajusta la tarifa y de los $70 millones en morosidad es el Gobierno el principal deudor.

Las cifras no son secreto de Estado. Forman parte de una reflexión necesaria que llevó a la institución a preguntarse si invertir en obras era la única respuesta para lograr un modelo metropolitano de agua que permita ser eficientes.

Del otro lado, conciencia y más conciencia que solo en épocas como las actuales, de profunda sequía y vientos a causa del Fenómeno de El Niño, hacen cierta la necesidad de cuidar un recurso.

Julio César Castillo, representante del Ministerio de Salud (Minsalud), ante la Junta Directiva del Idaan, explicó que el panameño tiene el mayor uso de agua per cápita en toda América Latina y quizás del mundo, con 378 litros por persona por día a nivel nacional.

Si se suma  solo Colón y Panamá, el consumo en promedio se sitúa en  450 litros.

Juan Felipe De La Iglesia, director del Idaan, reconoció  que la institución está debilitada y si bien se está viviendo “una revolución del agua” con importantes inversiones, es vital generar una estructura sólida que permita fortalecer la gestión del agua.

En la actualidad la cartera de proyectos de inversiones se sitúa en  $1,163,37 millones.

En un reciente diálogo convocado por el Consejo Nacional del Agua (Conagua), recordó que este debate no es nuevo y se consolidó en su tercer año de gestión al frente del Instituto.

Se evaluaron modelos como la privatización, sistemas mixtos y, finalmente, se optó por el fortalecimiento del sistema de la industria pública.

“La privatización del Idaan no funciona porque la inversión que tendría que asumir una compañía privada para mejorar el servicio significaría un alza en el servicio, lo que generaría un problema social”, subrayó De La Iglesia.

Como parte de este esfuerzo, se obtuvo un préstamo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por $250 millones.

El paso siguiente fue realizar una licitación que finalmente ganó la empresa FCC Aqualia, S.A., cuyo contrato espera el refrendo final por parte de la Contraloría General de la República, ente que lo negó en noviembre de 2018 “por no presentar la metodología utilizada para estipular el precio de esos servicios”.

El BID espera que al culminar el proyecto (con un horizonte de cinco años), “cerca de 400,000 hogares cuenten con acceso mejorado de agua potable domiciliaria; se reduzca el porcentaje de agua no contabilizada en las redes de distribución del 50% al 30%, además de aumentar el índice de continuidad en el servicio de agua del 80% al 100%”.

La ejecución final quedará en manos de la próxima administración que deberá darle continuidad con el acompañamiento de expertos y de los 3,031 colaboradores de la institución.

Castillo, por su parte, enfatiza en la necesidad de transformar el Idaan en un ente eficiente y productivo, fortaleciendo la capacidad analítica y operativa del recurso humano, en el contexto de una infraestructura que necesita operación y mantenimiento para tener un funcionamiento efectivo (Ver recuadro: Idaan en cifras). 

Observa, entre otros desafíos, hacer énfasis en disminuir la brecha entre los sectores urbano, el rural e indígena en materia de prestación de servicios.

Como avances anunció que ya está listo el Nuevo reglamento de agua potable que regirá en la República de Panamá y en consulta pública el nuevo Reglamento técnico de aguas residuales.

Sostiene que se puede evolucionar hacia una cultura de uso responsable del agua, con el apoyo del Ministerio de Educación (Meduca) y a través de los 800,000 estudiantes del sistema.

Héctor Alexander Serrano, especialista en Recursos Hídricos del Banco Mundial (BM), advirtió que existe una dispersión de funciones en el manejo del recurso hídrico, si bien “Panamá es uno de los pocos países en la región que está pensando en regular el recurso hídrico”.

Resaltó que para el país resulta vital construir una figura institucional con jerarquía y fuerza técnica.

Destacó que esto es fundamental porque los inversionistas necesitan tener información verídica sobre la disponibilidad del recurso agua para ver las oportunidades de sus proyectos.

También el BM propuso la necesidad de un ente regulador, capacitar personal, generar autonomía financiera, mejorar los sistemas de riego, estructurar en un solo sistema la información disponible y, en este ámbito, aprovechar la experiencia del Canal de Panamá que tiene la mayor cantidad de información sobre cuencas y su monitoreo.

De igual modo, potenciar la infraestructura verde y hacer un plan de inversión con respecto al agua mucho más eficiente.

El Plan Nacional de Seguridad Hídrica (Pnsh) prevé una inversión total de $9,958.58 millones para todo el sector agua hacia 2050, “pero para alcanzar ese objetivo sería necesario triplicar la ejecución en el sector con una mejor inversión y proyectos más eficientes”, dijo Serrano.

En el 2016-2019 se finalizaron proyectos por $455 millones en el sector agua (lo que equivale aproximadamente a 0.13% del PIB en 2017), procedentes en su mayoría de presupuesto del Estado. 

Países como Colombia, Perú y Argentina están invirtiendo anualmente alrededor de $1,000 millones al año (0.3% PIB) en el sector agua.

El BM considera que el Pnsh es una visión estratégica, que ha generado un diálogo entre los  sectores.

Julia Guardia, a cargo de la Secretaría Técnica de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), coincidió que el desafío es de gestión y gobernabilidad.

“El panameño no es consciente de la importancia del agua. Hay que entender que es un bien económico”, puntualizó Guardia.

Reconoció que existen avances. A Conagua lo define como “un primer hito para la gobernanza integral del agua”.

Guardia señaló que en Panamá, como en otros países de la región, la gobernanza está fraccionada. Conagua participa como coordinador más, no como  rector y es necesario “fortalecer la planificación multisectorial del agua hacia el 2025”, añadió.

Violeta Villar Liste
violeta.villar@capital.com.pa
Capital Financiero

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