Plataforma de servicios debe ajustarse a nuevas reglas

Acogal cumple 30 años y pasa revista al ejercicio del derecho en Panamá

Jaime Alemán02 (3) web

La firma que se fundó en un momento sumamente difícil para el país, durante los años finales de la dictadura militar que concluyó con la invasión militar estadounidense de diciembre de 1989, hoy en día, 30 años después, es sin duda uno de los bufetes de abogados más prestigiosos de Panamá y cuenta con una amplia red de cliente que se extiende a los mercados internacionales. Hablamos de Alemán, Cordero Galindo y Lee (Alcogal).

Sin embargo, al dialogar con dos de sus socios, Jaime Alemán y Arturo Gerbaud, queda claro que el éxito en el ejercicio del derecho corporativo, como en cualquier otro negocio, solo se puede alcanzar ofreciendo a los clientes un servicio de calidad a un costo razonable, lo que permite establecer relaciones de largo plazo donde la premisa es ganar-ganar.

Tanto Alemán como Gerbaud dialogaron con Capital Financiero sobre el ejercicio del derecho en Panamá en pasado, presente y futuro, pero además compartieron con nuestros lectores su más firme convicción de que el país tiene que adaptarse a las nuevas reglas de transparencia e intercambio de información que se vienen imponiendo en los mercados internacionales. Y aunque admiten que esta adaptación tendrá un impacto negativo en nuestra plataforma de servicios  a corto plazo, aseguran que a largo plazo será beneficioso para el país.    

-¿Cómo se logra que  una firma de abogados se mantenga vigente durante 30 años?

-Alemán: En realidad es difícil mantener una posición preponderante en un mercado tan competitivo como Panamá y nosotros comenzamos hace 30 años cuando era aún más difícil penetrar en el mercado, porque existían  unas barreras que hacían muy difícil abrirse paso en el derecho corporativo. Al punto que nosotros somos la única firma de abogados, que yo diría, que en los últimos 30 años, ha logrado penetrar todos los niveles de servicios legales para clientes corporativos.

Además, hay que recordar que estamos hablando de finales la década de 1980 cuando el país vivía una crisis provocada por la dictadura militar. Pero también, en cierta manera  nos acompañó la suerte. Primero porque conformamos un equipo muy sólido profesionalmente y segundo porque a nosotros nos tocó jugar un papel importante en la era de las privatizaciones de empresa estatales adelantadas por el ex presidente Ernesto Pérez Balladares.

Un cliente nuestro, Cable & Wireless, ganó la licitación para la privatización del Instituto Nacional de Telecomunicaciones (Intel), mientras que otro de nuestros clientes, Elektra Noreste (hoy ENA) ganó una licitación de las ocho licitaciones para la privatización del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos y Electrificación (Irhe). También participamos en la privatización del Ferrocarril de Panamá y la concesión del puerto de Colón Conteiner Terminal (CTC) y más recientemente asesoramos al Grupo Unidos por el Canal (Gupc) en la licitación para la ampliación del Canal, obra que le fue adjudicada.

Otro terreno en el que nos hemos destacado ha sido en el sector financiero, toda vez que ofrecemos asesoría legal a muchos de los principales bancos del país, incluyendo a Banco General, Banitsmo, Bac Panamá, Scotiabank, St. Georges Bank y a muchos otros del país.

Y yo creo que a parte del talento de nuestros socios y nuestro equipo de trabajo este éxito responde a la vocación de servicio que nos ha diferenciado de nuestra competencia, porque siempre estamos dispuestos a atender las necesidades de nuestros clientes, lo que se ha visto premiado con una gran cantidad de reconocimientos a pesar de que 30 años en realidad es poco tiempo, ya que en Panamá existen firmas de abogados que cuenta con 50 y hasta 100 años de existencia.

Todo esto nos ha permitido penetrar con mucho éxito el mercado internacional, algo que es bien difícil de lograr.

-Gerbaud: Pero yo te diría que no solo se trata de mantenerse vigente desde el punto de vista comercial, sino también desde el punto de vista humano, porque esto es como un buen matrimonio, arrancamos bien, nos llevamos bien y trabajamos duro para llevarnos aún mejor, por lo que aquí en la firma no tenemos distracciones y todos trabajamos al máximo de nuestras capacidades para satisfacer las necesidades de nuestros clientes.

-¿El éxito de Alcogal se refleja en su lista de clientes?

-Gerbaud: Nosotros somos muy celosos a la hora de aceptar a un cliente. Buscamos a un cliente al que podemos servir completamente y sabemos que se va a sentir satisfecho con nuestros servicios y vamos a construir una relación a largo plazo. Es decir, no se trata de aceptar cualquier cliente.

-Alemán: Algo que ha sido importante es saber cómo cobrar. Es decir, cuánto y cuándo cobrar, algo que es un elemento importante en cualquier negocio y nosotros siempre decimos que al final el cliente es el que decide si el trabajo que nosotros hacemos amerita la factura que le presentamos en un momento determinado y si alguien no se siente satisfecho podemos ser flexibles y llegar a un acuerdo. Y eso ayuda a que la relación con el cliente sea duradera, porque tú puedes dar el mejor servicio, pero si el cliente siente en un momento determinado que tú aprovechaste una situación determinada para presentarle una factura que no amerita se pierde la relación a largo plazo.

-¿Cómo está cambiando en el ejercicio del derecho corporativo a raíz de las exigencias de transparencia en los mercados internacionales?

-Alemán: Yo creo que es un mercado que se está reduciendo, en este sentido solo podrás sobrevivir en la medida en que seas más eficiente, desde el punto de vista operativo y también en la medida en que tengas un departamento de cumplimiento con experiencia y tengas la sofisticación necesaria para brindar servicios más especializados, que es lo que están buscando los clientes hoy en día, pero probablemente se obtendrán utilidades menores a las que se han visto hasta la fecha. Es decir, las presiones para que Panamá cumpla con las normas internacionales de transparencia financiera están teniendo un impacto negativo, pero a la vez son presiones que entendemos y aceptamos.

-Gerbaud: El mundo ha cambiado y ya no puedes darte el lujo de incumplir las normas internacionales de transparencia. Ya pagas por incumplir. Por eso nuestro departamento de cumplimiento es tan importante como cualquier otro en esta oficina. Y si bien no es hasta ahora que hemos venido a ser regulados, debido a que operamos en otras jurisdicciones esto no es algo nuevo y que, en efecto, ya cumplimos.

-¿Eso quiere decir que el cumplimiento de normas de transparencia está impactando a la plataforma de servicios financiero de Panamá y hemos perdido competitividad? 

-Alemán: El impacto no va a ser tanto por lo que haga o no Panamá. Aunque, por supuesto, es positivo que el país implemente normas para combatir el lavado de dinero y favorecer la transparencia en materia de información financiera.

El problema principal que enfrentamos es que  las jurisdicciones que históricamente han sido fuentes de demanda de servicios legales internacionales y negocio para Panamá, como Suiza, Inglaterra y Andorra han tenido que implementar cambios que han tenido como consecuencia una reducción en la necesidad de estructurar sociedades corporativas, debido a que las empresas y ciudadanos de esos países han repatriado sus capitales gracias a que sus autoridades han declarado amnistías fiscales y han cerrado sus cuentas en otros mercados.

Lógicamente esto ha tenido un impacto negativo en Panamá, pero como bien dijo el licenciado Gerbaud, el mundo ha cambiado y todo comenzó en 2001 con los ataques terroristas a los Estados Unidos (EE.UU.), lo que se sumó el lavado de dinero procedente del narcotráfico y ahora el tema de la evasión fiscal, tres elemento que han llevado, en un proceso gradual, a que los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) hayan coordinado sus esfuerzos para exigir a los centros financieros regionales mayor transparencia en sus operaciones. Esto no se trata de un ataque aislado contra Panamá como quieren interpretan algunos colegas o algunos banqueros, es una realidad a nivel mundial.

La suerte es que la pérdida de estos negocios se va a compensar con el crecimiento y desarrollo de otros sectores de la economía panameña. Además, la alternativa es seguir igual que hasta ahora y perder más negocio en el futuro.

-¿Cómo observa Alcogal el futuro del derecho en Panamá? ¿Qué pueden recomendarle a los jóvenes abogados?

-Gerbaud: Que estudien y que trabajen duro, que se pongan metas. Yo creo que al final de cuentas por más abogados que hayan siempre va a haber un puñado muy exitoso y eso ocurre en todas las profesiones, pero la realidad es que siempre hay cabida para gente competente, siempre, eso es así.

-¿Cómo evalúa Acogal el ejercicio del derecho tras la salida del poder del ex presidente Ricardo Martinelli?

-Alemán: Si seguíamos como íbamos se acababa el país, porque la administración Martinelli prostituyó todo el sistema institucional del país. Y lo que está pasando con ex ministros y directores de entidades públicas sometidos a la justicia es absolutamente necesario y, a nuestro juicio, no tendrá un impacto negativo en el clima de negocios del país, porque los empresarios internacionales lo ven como algo positivo, porque en los últimos años nos saquearon día a día de una manera sistemática y tanto fuera del país como  dentro la gente ha recibido positivamente la labor que adelanta el Ministerio Público.

-Gerbaud: Para lo que está pasando es poca la tensión política que se vive en el país, lo que evidencia que la población no ve nada negativo en los procesos que adelantan las autoridades. Y al final de cuentas, los inversionistas internacionales lo que quieren de Panamá es seguridad jurídica y lo que están viendo en este momento es que el país está avanzando en ese camino. 

Hitler Cigarruista
hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financiero

Más informaciones

Comente la noticia