Ponerse de cabeza tiene beneficios

Ponerse de cabeza tiene beneficios

Pierda el miedo y ¡a volar!

corazon

Intentar colocar el corazón por encima de la cabeza es una práctica lúdica que puede parecer cosa de niños, pero encierra beneficios físicos y mentales que le obligarán a intentarlo. Con antigravity se puede jugar, caer y construir salud y confianza.

Cualquier posición, por más simple que sea, que logre ubicar el pecho sobre la cabeza es considerada una inversión y en yoga existen diferentes posturas o asanas que permiten hacerlo en cualquier nivel de práctica.

Subir las piernas y bajar la cabeza logra entre otros beneficios un cerebro relajado, disminución del estrés y mayor concentración. También mejora la apariencia del cutis, favorece una mejor digestión, alivia la depresión moderada y es beneficiosa para disminuir la acumulación de líquidos en las piernas.

Los muchos beneficios que se le atribuyen a las inversiones tienen una causa común: Todo es gracias a que al invertirse se lleva más cantidad de sangre bien oxigenada a todas las células del cerebro.

Uno de los objetivos de las inversiones es alimentar a la glándula pituitaria y la pineal, que de otra manera no reciben tan buen suministro; esto optimiza su funcionamiento.

La pituitaria es la glándula que ordena y dicta cómo y cuándo se secretan todas las hormonas, y la segunda regula el sueño y los ritmos biológicos, por lo que no es difícil imaginar los beneficios de llevar combustible adicional a la cabeza.

María Isabel Cortés, directora de la escuela Yoga Runners, recuerda que el sistema linfático, al no tener un bombeo autónomo, depende del movimiento del cuerpo para funcionar adecuadamente, por lo tanto las inversiones son una excelente manera de estimular la eliminación de toxinas.

Este proceso de desintoxicación que se beneficia con las inversiones obtiene beneficios físicos: Logra mantener la piel más saludable, los sistemas respiratorio, circulatorio y digestivo funcionarán más adecuadamente, y como las posturas de inversión son ejercicios, se fortalecen brazos, hombros, espalda, abdomen y piernas.

El instructor de yoga Emmanuel Ramírez agrega que estas posturas obligan al practicante a mirar las cosas desde ángulos diferentes, lo que pone al cerebro a trabajar en escenarios distintos, desarrollan la determinación, el coraje, el enfoque y la capacidad de juego.

Ahora que sabe que ponerse de cabeza le hará tener más salud, belleza y equilibrio físico y emocional, solo le queda intentarlo.

En la escuela Andamio, en la clase de antigravity, los estudiantes sentados en las telas que suspenden del techo empiezan a mecerse para luego caer cabeza abajo y pies arriba.

Lograr hacerlo pasa primero por una revisión de seguridad y confirmación: Sí, las telas son firmes, me sostienen, no me caigo,  pierdo el miedo y ¡a volar!

Al estar de cabeza, se crean nuevas conexiones sinápticas y neuromotoras que mejoran la capacidad de aprendizaje. Estando abajo eso se comprende.

El espacio toma otra dimensión, al inicio se pierde el control, no se sabe dónde es abajo ni arriba, ni derecha, ni izquierda, hay que entrenar de nuevo al cerebro para que interprete las direcciones. Una vez habituado a la nueva postura, es fácil adentrarse en un estado de observación y atención sobre uno mismo y del entorno.

No será necesario cerrar los ojos para entrar de lleno en lo que los practicantes yoguis llaman el aquí y el ahora.

La profesora de antigravity Cristina Aguilar recuerda que de niños no temíamos jugar en los árboles, ni guindar de los columpios. ¡La posición nos obliga a recordar la infancia y recuperar esa actitud libre! 

Nada complicado

María Isabel Cortés, de la escuela Yoga Runners, explica que las sirshasanas o paradas de cabeza son las principales inversiones en yoga, pero aunque estas parezcan posturas avanzadas o incluso acrobáticas, una buena conexión con la respiración y el nivel de conciencia, las convierten en una de las posturas más beneficiosas para la salud.

Sin embargo, mientras se llega a ella, cualquier postura que permita que el corazón esté colocado por arriba de la cabeza se considera una inversión y así disfrutar de todos sus beneficios.

Con solo doblarse hacia adelante estando de pie y dejando colgar cabeza, hombros y brazos, se logra una inversión que le permitirá iniciar la exploración de la postura.

Según el médico y yogui Alexander Loinaz, permanecer guindando de las caderas favorece el retorno venoso y trae beneficios a personas con estasis venosa; además, se ayuda a la oxigenación y nutrición del sistema nervioso central, razón por la que es ideal para quienes padecen de migraña, estrés o déficit de memoria.

Estar de cabeza permite resetear la mente, añade Loinaz.

Avance un poco más y, dejando pies y manos en el piso, adopte una posición de A. En yoga a la postura se le conoce como Adho Mucka (perro mirando abajo). Mantenga brazos y piernas estiradas, la mirada busca el ombligo, cierre los ojos y respire.

Las inversiones permiten romper con ciertos bloqueos mentales, favoreciendo que se disipen miedos internos mientras pone de cabeza sus ideas y esquemas para abrirse a nuevas oportunidades. 

Gabriela Mayorga López
Corresponsal
Costa Rica

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