¿Por qué invertir en Panamá?

¿Por qué invertir en Panamá?

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En el extremo sur de América Central, se encuentra el istmo de Panamá, un privilegiado país que ha aprovechado su excelente ubicación entre América del Norte y América del Sur y entre los océanos Atlántico y el Pacífico, para posicionarse como el hub de negocios de la región. Aprovechando su ubicación, Panamá ha desarrollado una red de transporte y comunicación inigualable que incluye el Canal de Panamá, uno de los complejos portuarios más activos de América Latina y la segunda zona de libre comercio más importante del mundo. La economía local se compone, principalmente de una industria de servicios altamente competitiva, que contribuye a más del 75% del Producto Interno Bruto (PIB), desarrollado en torno al sector financiero mundial, así como también por las actividades de transporte y de comercio generados por el tráfico del Canal de Panamá y la Zona Libre de Colón (ZLC).

Desde hace varios años la economía de Panamá ha alcanzado unos índices de crecimiento que la sitúan en las primeras posiciones en la región latinoamericana. Esto se puede atribuir a su ubicación en el corazón del creciente mercado de América Latina, lo que ha convertido Panamá en un centro de operaciones de negocio a nivel mundial. Es importante mencionar que Panamá es el país con el segundo nivel más alto de tecnología en América Latina y el país con mayor conectividad de la región, con cerca de 70 rutas aéreas a 31 países. Todo esto ha hecho de Panamá un hub muy estimulante y de gran crecimiento para el comercio, las finanzas, los negocios y el turismo.

Desempeño económico

Con una tasa de crecimiento promedio anual del 8,5%, el PIB nominal y per cápita de Panamá se ha más que duplicado en la última década, alcanzando los $35.642 millones y $11.037 per cápita. Este impresionante desempeño del crecimiento ha sido impulsado por un aumento constante de la inversión pública y privada en un entorno económico y político estable. El Fondo Monetario Internacional (FMI) en su última evaluación de la economía panameña indica que seguirá creciendo con fuerza, impulsada por la expansión del Canal de Panamá y de grandes proyectos de infraestructura pública como el cuarto puente sobre el Canal y la segunda línea del Metro de Panamá. La estabilidad y el crecimiento económico se han visto favorecidos por la economía totalmente dolarizada del país, que a su vez también ha ayudado a mantener una tasa de inflación baja, con un promedio de un crecimiento de sólo el 1,4% en los últimos 30 años.

Panamá se ha desempeñado relativamente bien durante la crisis financiera mundial de finales de la década del 2000, a nota de ejemplo, cuando muchos otros países de la región sufrieron una contracción en su economía, Panamá tuvo un crecimiento del 4% en 2009. La economía panameña se aceleró en los años siguientes, alcanzando tasas de crecimiento de dos dígitos en 2010 y 2011.

La inversión extranjera directa (IED) en Panamá ha sido de promedio un 9% del PIB desde el año 2008, lo que ha ayudado a elevar los niveles generales de inversión al 30% del PIB, casi el doble de lo que se promedia en América Latina. Después de la desaceleración económica mundial observada en 2009, la IED repuntó de nuevo en 2010, gracias a que mantuvo un crecimiento anual dinámico, lo que permitió lograr casi $4.000 millones en 2013 y la cifra histórica de casi $4.700 millones en 2014. Las grandes inversiones en los sectores de minería y energía, junto con continuas inversiones en la ZLC, en logística, en el sector financiero, en las actividades marítimas, la construcción y los medios de transporte han sido los principales contribuyentes a las impresionantes cifras observadas durante los últimos años. En los últimos ocho años, los principales contribuyentes extranjeros a la economía panameña han venido de más de 200 empresas de Colombia y Venezuela, que después de los Estados Unidos (EE.UU.) son los países con la IED más grande del país.

Plataforma de servicios financieros

El sistema financiero de Panamá está regulado por un marco jurídico sólido, que cumple con las leyes bancarias internacionales y locales. La intermediación financiera representa casi el 10% del PIB del país, lo que significa que el Centro Bancario Internacional de Panamá (CBI) es uno de los mayores contribuyentes de la economía. Creado en 1970 con la Primera Ley de Bancos, el CBI Panamá es el más grande de América Latina y debe su éxito a la aplicación de las normas bancarias internacionales y la facilitación del libre flujo de capitales. El CBI ofrece a los inversores más de 100 bancos de aproximadamente 35 países de todo el mundo, de los cuales hay siete bancos de América del Norte, 14 bancos europeos, seis bancos de Asia y el Medio Oriente y dos de la región del Caribe.

La economía de Panamá se puede jactar de mantener reservas elevadas de efectivo, el mantenimiento de los niveles de liquidez se acerca al 60% en el sistema bancario, apoyado con y sus bancos son tradicionalmente muy conservadores, estas son dos razones del por qué no se vieron afectados por el mercado de derivados de crédito.

Inclusive en 2007, cuando el mundo se enfrentó a la crisis económica, el sistema bancario panameño se mostró firme y no permitió que sus operaciones se contagiaran de la dinámica mundial. La solidez y la resistencia de la CBI, se puede comparar a la de los países del primer mundo, como por ejemplo los EE.UU., así se desprende al observar el crecimiento constante de los activos nacionales y extranjeros desde su creación, del mismo modo tampoco se vio afectada por la importante crisis asiática de finales de los 90, la crisis punto com (.com) de la década del 2000, o la crisis de las hipotecas subprime de 2007-2009, ni por la más reciente crisis europea.

La confianza de la comunidad internacional en la economía de Panamá se evidencia por el hecho que una gran parte del total de depósitos que se efectuaron a los bancos en el territorio panameño provienen de inversionistas extranjeros. Por ejemplo, en el año 2013, cerca del 40% del total de activos depositados en bancos situados en el CBI vino de extranjeros (una cifra cercana a los $40.000 millones).

Esta estadística podría fácilmente ser mayor, ya que todas las corporaciones panameñas son consideradas nacionales, aunque el beneficiario final sea extranjero. Adicionalmente a esto, al menos el 60% de los clientes de las casas de valores en Panamá son extranjeros.

Panamá cuenta con un marco legal de larga tradición en derecho empresarial. La incorporación de los vehículos legales panameños es un proceso relativamente fácil y barato, que es utilizado para muchas razones, tales como efectos fiscales y de planificación de sucesión.

Las acciones al portador todavía están permitidas en Panamá, pero con la aprobación de una nueva ley que entró en vigencia a finales de 2015, las acciones al portador deberán estar en custodia de instituciones autorizadas para que puedan identificar correctamente el beneficiario último de todas las empresas panameñas. Esta información será estrictamente confidencial.

Nuevos retos y avances recientes

En 2014, se llevó a cabo una revisión por parte del FMI, en la que se incluyó a Panamá en una lista de países con deficiencias en sus estrategias sobre prevención de lavado de dinero y contra el financiamiento del terrorismo (PLD / CFT), también llamada lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional (Gafi). Desde entonces, el Gobierno de Panamá y el sector privado han estado trabajando juntos para corregir esta situación y reestructurar el régimen para la prevención del lavado de dinero y la lucha contra el financiamiento del terrorismo (PLD/CFT). Uno de los avances más importantes en este tema fue la reciente aprobación de una nueva Ley PLD/ CFT, que entre otras, incluye a las entidades no financieras a la lista de las entidades supervisadas, mejora el conocimiento del cliente y de otras obligaciones de seguimiento y proporciona reguladores con acceso al cliente la información de las entidades reguladas.

Es importante destacar que el secreto bancario en Panamá está aún en vigor, y que toda la información del cliente sólo puede ser compartida ante los reguladores del Mercado de Valores como parte de investigaciones internacionales en asuntos relacionados. La información antes mencionada no puede ser triangulada o divulgada a otras partes, y no puede ser utilizada bajo ningún otro propósito aparte de investigaciones sobre lavado de dinero, la financiación del terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva. Esta adición se estableció con el fin de cumplir con un Acuerdo Multilateral de Entendimiento (MMoU) de la Organización Internacional de Comisiones de Valores (Iosco), en la que de 129 países miembros, en la actualidad 105 son firmantes del acuerdo acerca del Régimen Territorial Tributario, que se diferencia de los regímenes universales en los EE.UU. y la Unión Europea (UE), los impuestos en Panamá deben ser pagados únicamente en los ingresos percibidos en el territorio panameño. Valores locales o extranjeros adquiridos a través de la Bolsa de Valores de Panamá y los depósitos a plazo fijo están exentos de impuestos.

Incluso después de los cambios recientes realizados para cumplir con los requisitos internacionales impuestos por el Gafi, las leyes panameñas locales no consideran al fraude fiscal como una actividad criminal bajo el Código Penal, aunque las multas pueden ir de 5 a 10 veces la cantidad defraudada. Más importante aún, el fraude fiscal no se considera como un delito subyacente para el Lavado de Activos, incluso después de las recientes leyes AML aprobadas por el Gobierno panameño.

Durante muchos años, Panamá se ha concebido y desarrollado como un centro offshore para realizar negocios y el desarrollar múltiples planes de inversión sin complicaciones.

El concepto de un centro offshore internacional implica una estructura económica y jurídica destinada a promover las actividades comerciales, financieras y de servicios de una manera conveniente y simple. Esta estructura, elaborada por el gobierno panameño para promover la inversión extranjera, no sólo tiene en cuenta la legislación fiscal especial, sino que también cuenta con otras leyes, así, como los incentivos y facilidades para atraer la inversión extranjera en un gran número de actividades de interés y las leyes de migración indulgentes para los inversores.

Desde 2010, Panamá mantiene varios Acuerdos para Evitar la Doble Tributación (Aatd), así como los Acuerdos de Intercambio de Información Tributaria (Tiea) con los EE.UU. Debido a las siguientes características, estos tratados fueron diseñados para proteger a los inversores en Panamá:

La información sólo puede ser compartida previa solicitud (nunca de forma automática).

Solicitudes de informaciónes especulativas no son admisibles (expediciones de pesca).

El solicitante debe demostrar que ha agotado sus recursos internos para la obtención de dicha información.

La información compartida mantiene su confidencialidad y no puede ser triangulada.

En octubre de 2013, Panamá ratificó su última Aatd para alcanzar un total de 15 acuerdos de este tipo, al tiempo que ratificó un total de ocho Tiea con otros países (Ver recuadro: Lista de Aatd y Tiea firmados por Panamá).    

Matías Mora Simoes
Managing Director
Berkeley Research Group (BRG)

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