Precio del petróleo impulsará la economía

Precio del petróleo impulsará la economía

A pesar de los temores de deflación y persistencia del gasto débil, dijeron al Financial Times destacados economistas que asistieron al Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).

-

Antes de la reunión en la localidad suiza de Davos, la mayoría de los economistas mostraron una perspectiva más optimista que el Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque reconocieron que la recuperación ha sido desigual y estaban menos optimistas que hace un año.

Pero hubo preocupaciones específicas de que las economías avanzadas habían perdido la capacidad de repartir los frutos del crecimiento económico más ampliamente entre la población, lo que podría socavar las perspectivas futuras.

En respuesta a las divergentes perspectivas de la economía de Estados Unidos (EE.UU.) y de la eurozona, se espera que el Banco Central Europeo (BCE) diera a conocer su ambicioso programa de flexibilización cuantitativa, mientras que se prevé que la Reserva Federal de EE.UU. (FED, por sus siglas en inglés) endurezca la política monetaria este año. Sin embargo, la mayoría de los economistas, entre ellos cuatro premios Nobel, consideraron que los mercados tomarían con calma estas medidas potencialmente desestabilizadoras.

Desde que los precios del crudo comenzaron a bajar el año pasado, la mayoría de los economistas y políticos han esperado que se acelere el crecimiento mundial porque el impulso que la energía más barata le daría al consumo en los países importadores de petróleo podría superar el impacto negativo en las naciones productoras de petróleo.

El FMI frustró algunas de estas esperanzas, al recortar sus pronósticos de crecimiento mundial tanto para 2015 como para 2016 en 0,3 puntos porcentuales. El FMI dijo que los profundos problemas subyacentes en la recuperación económica superarían el estímulo del petróleo más barato. El sentimiento negativo se exacerbó cuando China registró su tasa más baja de crecimiento anual en 24 años.

Pero muchos de los economistas que asisten a Davos se muestran optimistas de que, a pesar de sus problemas, la economía global pueda superar estas dificultades.

Michael Spence, Premio Nobel del 2001 y profesor de economía de la Stern School of Business de la Universidad de Nueva York, admitió que había problemas en algunas partes de la economía global, pero dijo que la energía más barata impulsaría las economías que han sufrido problemas de demanda.

A otro ganador del Nobel, el Profesor Chris Pissarides de la London School of Economics, no le preocupaba mucho la disminución de la tasa de crecimiento de China. La desaceleración tenía que suceder y los chinos están preparados para ello, dijo.

Ian Goldin, profesor de globalización y desarrollo de la Universidad de Oxford, dijo: Las perspectivas mundiales de crecimiento agregado superior al 3% siguen siendo buenas en términos históricos. Incluso los pronósticos reducidos del FMI predijeron un 3,5% de crecimiento en 2015, llegando a 3,7% en 2016.

Sin embargo, algunos economistas creen que el impulso a la economía global sería modesto y el efecto más grande sería una redistribución del ingreso de los productores de petróleo hacia los consumidores.

Mientras tanto, Edmund Phelps, director del Centro sobre Capitalismo y Sociedad de la Universidad de Columbia, dio una sombría evaluación de las perspectivas globales. Europa ha estado sufriendo una implosión y Asia necesita tiempo para construir una economía más innovadora, así que no espero crecimiento global apreciable en el próximo par de años, dijo. EE.UU. puede haberse adelantado a sí mismo en el último año.

En general, había confianza entre los economistas de que los mercados podrían hacer frente a un relajamiento esperado de la política monetaria del BCE, al mismo tiempo que la FED se prepara para subir las tasas por primera vez desde 2006.

Aunque es probable que el dólar suba más ante el euro, los movimientos se podían anticipar claramente a diferencia de la decisión del Banco Nacional de Suiza de eliminar su límite máximo frente al euro.

Adair Turner, ex presidente del regulador financiero del Reino Unido y actualmente miembro del Instituto del Nuevo Pensamiento Económico, dijo que no había razón por la cual el 2,5% de las tasas de interés de EE.UU. y el 0% de la eurozona produjeran necesariamente una enorme inestabilidad.

Robert Shiller, profesor de Economía de la Universidad de Yale, quien ganó el Premio Nobel en 2013, dijo que podría no existir una gran divergencia en los mercados financieros más amplios, incluso aunque los dos bancos centrales se mueven en direcciones opuestas.

Sin embargo, un área de preocupación generalizada era cuán difícil se las habían visto las economías avanzadas para garantizar que los beneficios del crecimiento se distribuyeran ampliamente. La excepción fue el profesor Kenneth Rogoff, de la Universidad de Harvard.

A medida que la recuperación continúa en lugares como EE.UU. y el Reino Unido, los salarios deben comenzar a fortalecerse notablemente en 2015, dijo.

Chris Giles
Financial Times

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias

Patrocinado por BANCO GENERAL