Precios de los alimentos se desploman

En Panamá algunos se han estabilizado, mientras otros siguen al alza

Full shopping basket with products falling out isolated on white

El índice de precios de los alimentos de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) se situó en mayo de 2015 en un promedio de 166,8 puntos, es decir, 2,4 puntos (un 1,4%) menos que en abril y unos 43,6 puntos (un 20,7%) menos que en el mismo mes del año pasado.

Los cereales y los productos lácteos fueron los causantes de gran parte del descenso del mes pasado, aunque también cayeron las cotizaciones de la carne. Por el contrario, los mercados de aceites y azúcar se mantuvieron firmes. El promedio de mayo hace que el índice de precios de los alimentos de la FAO se sitúe en su nivel más bajo desde septiembre de 2009.

Mientras que el índice de precios de los aceites vegetales de la FAO se situó en mayo en un promedio de 154,1 puntos, es decir, 3,9 puntos (un 2,6%) más que en abril, si bien todavía 41 puntos (un 21%) por debajo de su nivel en el mismo mes del año pasado.

Este aumento ha sido provocado por la subida de las cotizaciones tanto del aceite de palma como del de soya. Los precios del aceite de palma se fortalecieron debido sobre todo al incremento de las preocupaciones acerca de la posible evolución del fenómeno de  El Niño, que podría afectar a la producción en Asia sudoriental, mientras que los valores relativos al aceite de soya se reforzaron principalmente a causa de la reactivación de la demanda de importación, en particular por parte de China.

Las cotizaciones de los aceites de girasol y colza también subieron, reflejando una producción mundial y unos suministros para la exportación inferiores a lo previsto.

Por su parte, el índice de precios de los productos lácteos de la FAO registró en mayo un promedio de 167,5 puntos, es decir, 5 puntos (un 2,9%) menos que en abril. Los principales productos afectados fueron la leche en polvo y la mantequilla, mientras que el queso se mantuvo estable.

La persistencia de precios bajos que caracteriza a los mercados mundiales refleja las cuantiosas existencias en Nueva Zelanda que no se han vendido y la acumulación de suministros para la exportación en Europa, al mismo tiempo que la producción alcanza su punto máximo estacional en el hemisferio norte.

La incertidumbre respecto del nivel de compras de leche en polvo por parte de China en 2015 sigue influyendo en el mercado, si bien los precios más bajos han estimulado el interés de compradores en Oriente Medio y África del Norte.

En tanto, el índice de precios de la carne de la FAO se situó en mayo en un promedio de 171 puntos, esto es, 1,7 puntos (un 1,0%) por debajo de su valor revisado de abril. Los precios más bajos de las exportaciones de carne provenientes de los Estados Unidos (EE.UU.) siguen influyendo en el índice.

En líneas generales, se redujeron los precios internacionales de las carnes de bovino y ovino, mientras que los de las carnes de aves de corral y cerdo sufrieron pocas variaciones.

Tras el descenso sufrido desde junio de 2014, los precios de la carne de cerdo se mantuvieron relativamente estables en abril y mayo, en particular gracias a la estabilización de los precios en Europa.

Producción de cereales

Respecto la producción mundial de cereales, otro estudio reciente de la FAO indica que las perspectivas en 2015 han mejorado desde mayo, debido a las expectativas de mayores cosechas de trigo, cereales secundarios y arroz.

Con arreglo al pronóstico más reciente de la FAO, la producción mundial de cereales en 2015 ascenderá a 2.524 millones de toneladas (incluido el arroz elaborado), cerca de 15 millones de toneladas más de lo que se preveía en mayo. A este nivel, la producción mundial de cereales sería 1%, o 25,6 millones de toneladas, inferior al récord de 2014.

Según las previsiones actuales, la producción mundial de trigo en 2015 alcanzará los 723 millones de toneladas, es decir, unos 4 millones de toneladas por encima del nivel previsto en mayo, pero un 0,8% (o 6millones de toneladas) por debajo del récord del año anterior.

La revisión al alza de este mes refleja principalmente cosechas mayores de lo previsto en África y América del Norte. La contracción de la producción mundial de trigo en términos interanuales debería de ser en gran medida el resultado de una reducción en la Federación Rusa, la India y la Unión Europe a (UE), que representan conjuntamente alrededor del 40% de la producción mundial de trigo.

El pronóstico acerca de la producción mundial de cereales secundarios en 2015 se ha incrementado bastante más, en 10 millones de toneladas, por lo que se sitúa en 1.300 millones de toneladas, sobre todo, debido a la mejora de las perspectivas para el maíz (en China y México) y el sorgo (en  EE.UU.). A pesar del incremento del presente mes, la producción mundial de cereales secundarios debería de ser un 2% (o 26 millones de toneladas) inferior a la de 2014, en gran parte a causa de la menor producción de maíz y cebada prevista.

El pronóstico sobre la producción mundial de arroz en 2015 también experimenta un incremento de 400.000 toneladas (en el equivalente de arroz elaborado) respecto del mes pasado, principalmente debido a unas perspectivas más optimistas para China y los países de África Occidental.

Para el economista Miguel Ramos, estas cifras indican que los precios de los alimentos tanto en los mercados internacionales como en el mercado panameño deben tender a la baja en los próximos meses, un pronóstico que, a su juicio, se verá fortalecido por  el último informe del Departamento de Energía de EE.UU. que  elevó sus previsiones de producción de crudo en el país para este año y el próximo a 9,43 millones de barriles diarios y de 9,27 millones de barriles al día, respectivamente, lo que mantendría el precio del barril de petróleo en torno a $60,00.

Ramos destacó que debido a la falta de políticas pública para promover el crecimiento del sector agropecuario y como consecuencia de la importación desmedida de alimentos aplicada durante la administración de Ricardo Martinelli, Panamá se ha convertido en un importador neto de alimentos, por lo que la evolución del precio de estos productos en el mercado interno cada vez depende más de la evolución de los mercados internacionales, aunque lamentablemente esto solo ha favorecido la especulación de los importadores, pues cuando se producen bajas en los precios, como en este momento,  no llegan a las manos de los consumidores.    

Hitler Cigarruista
hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financiero

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