Productores de leche buscan la autosuficiencia

Ganaderos demandan mejores precios y acceso a la tecnología

Milking cows machine

Convertir la producción de leche en una actividad rentable y lograr la autosucificiencia es una vieja aspiración de los productores panameños, aunque al menos, en esta ocasión, se han dado pasos concretos hacia el logro de esos objetivos.

En Panamá el hato ganadero lechero ronda las 200.000 cabezas y 6.400 ganaderos grandes, chicos y medianos se dedican a esta actividad, con un promedio de producción de 3,8 litros por vaca, una cifra muy baja si se toma en cuenta las tecnologías existentes.

El representante del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agrícultura (Iica), Gerardo Escudero, dijo que estamos asistiendo a un punto de inflexión en materia de políticas públicas agropecuaria  a partir de la actual administración, en donde se declara un Pacto por el Agro para reposicionar este sector.

En opinión de Escudero nada justifica el bajón e importancia en la economía que ha perdido en el sector agropecuario en los últimos años.

La reactivación del sector en general supone, no sólo reducir los precios de los alimentos en el mercado local, sino también potenciar las importaciones y con ello el ingreso de divisas y la generación de empleo en las áreas rurales.

Se están alineando los astros y la recuperación y reposicionamiento del agro se empezarán a ver a partir del año próximo, aseguró Escudero.

En lo que respecta al tema ganadero, Escudero destacó que el Instituto  Panameño de Ganado de Leche (Ipagal), recientemente creado,  es una acción importante en el sector lácteo, por lo que está llamado a ejercer un papel determinante en la revaloración de la parte tecnológica  y del  manejo genético.

En este sector hay un espacio grande para crecer, tomando en cuenta que en el mercado local existe un déficit de más de 100 millones de litros al año, que tienen que ser  importado, representando desembolsos por el orden de los $70 millones, que bien podrían quedarse en las provincias.

Escudero estima que si se toman la medida acertadas, en cinco años los ganaderos panameños podrían, no sólo cubrir este déficit, sino poder exportar productos lácteos con valor agregado, un mercado con alta demanda a nivel internacional.

En cinco años deberían estar exportando y haber suplido los 100 millones de litros de leche, si todo se cumple correctamente, destacó el experto del Iica.

Nosotros hemos pensado que en los próximos cuatro o cinco el aporte del agro al Producto Interno Bruto (PIB) podría aumentar a un 5%, del 2,6% de la actualidad, indicó.

Pero, para ello se requerirían inversiones de entre $2.000 y $3.000 millones del sector privado, y el fortalecimiento de las instituciones  vinculadas al sector, al igual que el establecimiento de políticas claras.

El director del Ipagal, José Ramón Sánchez, quien asumió el cargo en junio de 2014, expresó que ya se ha avanzado en la agenda que fue establecida, principalmente en el área de asistencia técnica  y transferencia tecnológica, que en una primera etapa ha incluido a 17 productores de las provincias de Herrera, Los Santos y Coclé, con el fin de incrementar la eficiencia y  productividad.

En este proyecto se trabaja con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (Fao), que incluye la  conservación de pastos y forrajes, riego, administración y presentación de proyectos y producción amigable con el ambiente, entre otros.

En el Ipagal también se está trabajando en la producción de forraje a gran escala para el ganado lechero a un costo económico.

El Ipagal cuenta con  un presupuesto de $350.000, que son aportados por el Banco Nacional de Panamá y el Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA), más un apoyo en especie de la Fao, por $375.000.

Entre los proyectos que tiene contemplado ejecutar el Ipagal figura el establecimiento de un Centro  Especializado de Levante de Terneras para lograr un  reemplazo más eficiente de las vacas de mayor edad, cuya inversión ronda los $250.000 en infraestructura y equipo y $80.000 en capital de trabajo.

Otro de los proyectos es la  creación de un Laboratorio de Análisis de la Calidad de la Leche, algo que ahora está en manos de la industria procesadora y que siempre ha generado algún tipo de suspicacia, porque quien compra la leche es quien evalúa su calidad y determina el precio a pagar.

Sánchez indicó que ha sido la misma industria quien ha señalado la necesidad de contar con un laboratorio de referencia independiente, aunque no significa que los laboratorios de las industrias vayan a desaparecer, sino que el productor podrá sacar muestras para comparar los resultados con los obtenidos por sus compradores.

Los ganaderos panameños producen entre 185 millones  y 190 millones de litros al año, pero el consumo nacional oscila entre 310 millones y 320 millones de litros.

El experto panameño señaló que siempre se registrarán importaciones, pero con los esfuerzos que se realizan le podemos morder al pastel unos $30 o $40 millones al año.

El consumo per cápita de leche en Panamá es de 95 litros al año, mientras que los organismos internacionales recomiendan que el consumo por persona debe ser de entre $150 y $160 litros año.

Por lo que en opinión de Sánchez hay un mundo para crecer, si al déficit de mas de 100 millones de litros de leche se le suman los 60 y 70 litros que cada panameño están dejando de tomarse al año.

Sánchez también es de la opinión de que en cinco años el país podría lograr ser autosuficiente en la producción de leche.

Si nosotros logramos que el 83% de los ganaderos que producen en promedio 3.8 litros diarios dupliquen la producción estaríamos tranquilamente cumpliendo con la demanda, expresó.

Es que el 83% de los ganaderos producen leche grado C y grado B, que representan en conjunto el 48% del volumen nacional. Mientras que un 7% produce el 52% del volumen total.

Tenemos una posibilidad y una probabilidad de que ese 83% se sume a ese tipo de productividad que tiene el 7% de los ganaderos, y se puede suplir la demanda con los animales existentes realizando ajustes en el manejo y administración de los proyectos lecheros, principalmente en alimentación, precisó.

Y si bien no es algo del otro mundo lograr la autosuficiencia, se necesita recursos, trabajo y sobre todo una metodología aplicada al campo, porque otras iniciativas han muerto debido a que los productores no aceptaron la transferencia que se proponía, detalló.

En las provincia de Chiriquí, Los Santos, Herrera, Coclé y Veraguas se encuentran las mayores inversiones en producción de leche con alta tecnología y con vacas de alta genética.

Ipagal es una iniciativa pública privada, que involucra a todos los sectores vinculados a la producción y procesamiento de la leche.

Luis Felipe Álvarez, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Ganado Lechero de Panamá (Aprogalpa), dijo que con menos vacas hemos aumentado la producción de leche a nivel nacional entre un 4% y 5%, lo que demuestra que los productores cada vez somos más eficientes, pese a que la rentabilidad anda por el suelo.

Por un litro de leche grado A, el  productor recibe entre $0,57 y $0,58, sin embargo, según Álvarez el costo de producción es de $0,60.

Lo que más eleva los costos de producción tiene que ver con el abono, el ensilaje y los medicamentos.

Hay que hacer algún movimiento drástico para que los productores podamos subsistir y de paso evitar el desabastecimiento de alimentos en el país, indicó el productor.

El precio base de un litro de leche grado A es de  $0,54, el resto corresponde a incentivos por producción, niveles de bacterias, sólidos y   grasas, explicó Álvarez.

El precio de la leche industrial o grado C oscila entre $0.34 y $0,46, el precio más alto lo pagan las queserías, una industria que está creciendo en el país y para quitarle mercado a las empresas procesadoras que tienen el control, tienen que elevar los precios.

Álvarez sostiene que esta situación demuestra que el precio de la leche puede subir sin afectar al consumidor, porque si las queserías  pueden aumentar el precio, demuestra que hay un margen de rentabilidad que la industria se está llevando.

El productor califica al Ipagal como una escuela que representa el camino a seguir, porque hay que enseñarle a los productores a realizar las cosas bien para ser eficiente produciendo leche.

Álvarez en medio las dificultades que enfrentan los productores, indicó que si a nosotros nos cambian el panorama seremos autosuficiente antes de cinco años, tenemos todas las condiciones para producir leche, pero la actividad tiene que ser rentable. 

Manuel Luna G.
mluna@capital.com.pa
Capital Financiero

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias

Patrocinado por BANCO GENERAL