Prohibido olvidar

Prohibido olvidar

Orlando Mendieta C.

omendieta@capital.com.pa

Director

Empiezo por sostener que los crímenes atribuidos a  Manuel Antonio Noriega, tienen suficientes sustento jurídico para que sea el responsable de los mismos y las condenas ya emitidas en su contra están fundamentadas en ello, por lo que no dudo de su culpabilidad. Lo puedo decir con autoridad, ya que como periodista cubrí tanto el juicio por el crimen de Hugo Spadafora como el de la muerte de Moisés Giroldi y la Masacre de Albrook.

Noriega escribió uno de los capítulos más horrorosos de la vida republicana de Panamá.

No obstante, lo que quiero analizar en este artículos son algunos eventos que se han ventilado en la opinión pública como por ejemplo el famoso video tomado a su llegada, quiénes eran los golpistas contra Noriega y si el militar está enfermo o no.

Quiero empezar por el tema del video. El periodista Jhairo Polo, quien filmó la llegada de Noriega a El Renacer, a pesar de las críticas que han vertido sobre él otros colegas, actuó correctamente. A él se le encomendó filmar la llegada del ex general y entregar el video a su superior jerárquico, en este caso, el director de la policía. Si hay alguien a quién criticar, por no mostrar el video, es a Gustavo Pérez, al ministro de Seguridad José Raúl Mulino y al Presidente Ricardo Martinelli. Polo no tenía la autoridad para divulgar la filmación.

En cuanto a los golpistas contra Noriega, no hay que perder de vista que la mayoría de ellos simpatizaba con Noriega hasta que comenzó su camino a la destrucción en 1987. Es decir, eran tan gorilas como él y si lo querían derrocar era con la intención de tomar ellos el mando y controlar la institución. Quizás ésta pudiera ser una de las razones por la que Estados Unidos no avaló, ni apoyo los diferentes golpes contra Noriega, pues era un quítate tú, pa poneme yo. Ojo, no justifico con esto, ni el trato ni los asesinatos cometidos contra los golpistas, pero es bueno ver la película completa.

Ahora bien, ¿está o no enfermo Noriega? En los pocos videos que se han visto pareciera que sí, en especial en el aspecto psicomotor. Si estamos en democracia, por la que muchos luchamos y defendemos, entonces debemos aplicarle lo que establece la ley, y si tiene enfermedad comprobada, tal vez pueda ir a su casa a pasar el resto de sus días.

Pero al margen del peso de la condena judicial, Noriega no se podrá nunca librar de la condena divina que ya está cumpliendo en vida, porque de seguro ya vive su propio infierno que lo atormenta día y noche.

No puedo decirle a los familiares de las víctimas de Noriega que olviden, porque no estoy en sus zapatos, son ellos, quienes desde lo más profundo de su corazón, los que tienen la última palabra.

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