Proyecto de ley vetado por el Presidente reaparece en el Mici

Petrol filling station

En el mes de marzo del 2015 apareció el proyecto de ley 153 que regula el contenido de azufre en los combustibles fósiles en la República de Panamá y se dictan otras disposiciones.

Tan pronto nos enteramos de este proyecto nos dedicamos a informar a la ciudadanía sobre el impacto económico que tendría para el pueblo panameño, a pesar de eso, el anteproyecto paso de manera rápida y sorpresiva a segundo y tercer debate, pero luego nos enteramos con satisfacción que el Presidente de la República, Juan Carlos Varela, había vetado la Ley.

En nota enviada el 5 de junio al diputado Adolfo Valderrama, el presidente le recuerda que en la Ley 23 del 15 de julio de 1997, en su artículo 93, se le otorga competencia a la Dirección General de Normas y Tecnología Industrial (Dgnti) del Ministerio de Comercio e Industrias (Mici) como el organismo encargado para definir los requisitos mínimos de calidad de los combustibles destinados al mercado doméstico, aeropuertos y generadoras eléctricas.

En la nota también señala que la Ley deja por fuera la industria (generación eléctrica, calderas, etc.).

La nota del señor presidente Varela concluye informando que este tipo de iniciativas debe ser manejado por la Dgnti según lo establece la ley 23 del 15 de julio de 1997.

De su nota se desprende sabiamente la importancia de la revisión detallada de la reducción de azufre y su impacto ambiental, tendencias tecnológicas, disponibilidad de producto y referencias de precio que como consecuencia tienen un efecto económico importante y exhorta a que el tema sea tratado por las instituciones y agentes del sector involucrados (asumimos que se refiere a cómo se hizo para el decreto DgntiCopanit 73-2007).

Todo hasta ahí se veía muy bien. El presidente Varela tomó una decisión muy acertada, pero nuevamente, de manera sorpresiva y con una velocidad que poco se ve en nuestros gobiernos, el Mici a través del Dgnti emite un proyecto de reglamento técnico Dgnti-Copanit 73-2015 industrias del petróleo y tecnología relacionada.

Establecen un periodo de discusión pública de 60 días a partir del lunes 22 de junio, sin embargo, el método de discusión pública establecido es vía correo electrónico (evcajar@mici.gob.pa).  Es claro que el correo electrónico no es un método interactivo para una consulta pública y deja poco espacio para una sana discusión en un tema tan delicado que va a afectar el bolsillo de todos los panameños.

En adición, el proyecto sigue teniendo los mismos defectos que cuando fue presentado por la asamblea, pero aún peor, en esta ocasión ni siquiera median razones por las cuales se está llevando a cabo esta iniciativa y reducen el tiempo de ejecución a seis meses. No es la primera vez que se hace reducción del contenido de azufre en el combustible y vale la pena recodar que la última vez que ocurrió fue en el 2007, participaron los miembros más importantes de la industria y se preparó un documento con un plan de transición donde se reducía de alto azufre (5.000 ppm) a bajo azufre (500 ppm) que era una reducción importante en el tema ambiental.

La reducción de azufre en el combustible debe ser integral y con una visión a largo plazo. Han decidido tomar el factor de menor impacto ambiental y mayor impacto económico sin antes atacar otros frentes que tienen mucho mayor beneficio en estos momentos.

La realidad es que la región de Centroamérica consume en su mayor parte alto azufre, con excepción de Panamá, que está en bajo azufre y Costa Rica que está en ultra bajo azufre (a un alto costo). La región se está moviendo en estos momentos de alto a bajo azufre y pronto estarán alineados con Panamá.

Pretender que Panamá cambie a ultra bajo azufre es forzarles a los panameños un mayor costo en el combustible cuando no es el momento para el cambio. El proyecto afectará negativamente las ventajas que actualmente tiene Panamá, pues al limitar la importación nos impide optar por más opciones y mejores precios en la oferta de combustibles, sentenciándonos este proyecto de ley a solo poder traer combustibles hasta 15 p.m. es decir, el alza del precio será inevitable.

Hay muchas cosas que podemos hacer pero debe haber un debate para generar ideas (no un correo electrónico). Quizás podemos tener una transición de dos tipos de diésel (bajo y ultra bajo), aquellos que usan carros euro 5 y euro 6 (mayormente carros europeos) pueden comparar un diésel de ultra bajo azufre y dejar al resto de los panameños el de bajo azufre al precio de paridad actual.  Algo así ocurrió con la transición de alto azufre a bajo  (es solo una idea, no necesariamente la mejor).

Por otro lado, el enfoque de la reducción de azufre debe ser integral y debe estar enfocada en las aéreas donde realmente hay impacto ambiental y a la salud. Podríamos ir pasando las termoeléctricas que consumen bunker C de alto azufre o carbón a bunker C de bajo azufre y luego a diésel y quién sabe, quizás luego a gas natural.

Podemos convertir a Panamá en una zona de control ambiental (seca) y obligar que los barcos consuman combustibles de bajo azufre dentro de las 200 millas náuticas de Panamá.

Me cuesta entender el objetivo, la premura y la fuerza con que se ha movido esta iniciativa. Si hay mucho por hacer en el tema de reducción de azufre, pero hagámoslo pensado y mitiguemos el impacto económico a los panameños hasta donde nos sea posible. El mercado de Centroamérica se moverá todo junto a ultra bajo azufre y la masa de importación de la región mejorara la cadena de suministros y mitigara los costos. No es el momento para este proyecto, no hay urgencia. Hay muchos otros frentes que atacar antes que este.   

Carls Linderlman
Consultor en temas de hidrocarburos

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