¿Qué países transforman mejor el crecimiento económico en bienestar?

¿Qué países transforman mejor el crecimiento económico en bienestar?

El PIB no es lo único que define el éxito de un país

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Ha sido descrito como uno de los números más importantes en economía. Es también uno de los más controversiales.

Mientras que el Producto Interno Bruto (PIB) es ideal para medir los productos y servicios producidos por un país, por otra parte resulta bastante deficiente para registrar aquello que realmente nos interesa a la mayoría. Después de todo, ¿de qué sirve una economía en auge si pocas personas se benefician de ella?

Pero si bien la mayoría de los expertos concuerdan en que el PIB tiene sus limitaciones, nadie sabe en verdad con qué reemplazarlo. Si el PIB es una evaluación deficiente de los asuntos importantes, ¿cuál podría ser un análisis más preciso? ¿Cómo podemos determinar qué países no solo se desarrollan, sino que además están en vías de convertir su crecimiento económico en bienestar para sus ciudadanos?

Una nueva forma de medir el progreso 

Investigadores del Boston Consulting Group han encontrado una alternativa: La Evaluación de Desarrollo Económico Sostenible Sustainable Economic Development Assessment (Seda). El índice realiza el seguimiento de 160 países con respecto a tres elementos: Economía, sostenibilidad e inversión. Estos elementos están conformados por 10 aspectos, los cuales incluyen factores como igualdad de ingresos, salud, educación e infraestructura.

Al medir cómo se desempeñan los países en estas dimensiones, la Seda establece cuáles son los países que logran (o en algunos casos fracasan en hacerlo) usar tanto su riqueza absoluta como su crecimiento económico para mejorar la vida de los ciudadanos. El índice no solo clasifica a los países en función de sus niveles actuales de bienestar, sino que también analiza cuánto han progresado entre 2006 y 2014.

¿Y quién aparece en la cima? 

Los países que se encuentran primeros en la lista que registra los niveles actuales de bienestar no nos sorprenderán. Entre ellos se incluyen algunas de las naciones más ricas del mundo, como Noruega, Suiza, Suecia y Luxemburgo. De hecho, los diez países de la lista pertenecen a Europa Occidental.

Pero tal como destaca Bloomberg al analizar los resultados, en lo que respecta a aquellos países que han hecho el mayor progreso desde 2006, los resultados son mucho más interesantes.

Hay un resultado casi opuesto en la clasificación de progreso reciente, donde muchos mercados emergentes en Asia y África han llegado a lo más alto y las naciones consideradas como las más ricas en términos del PIB están más cerca de la parte inferior.

Seguramente a causa de sus problemas económicos recientes, Grecia ha sido el país que menos ha progresado desde 2006.

Comprensión de los resultados 

¿Cuál es el verdadero secreto para garantizar que los beneficios económicos puedan convertirse en bienestar?

Lo primero que se debe destacar es que las políticas implementadas por el gobierno pueden y hacen una gran diferencia. Los autores del informe señalaron lugares como Serbia, Croacia y Rumania, todos recientemente incorporados a la Unión Europea (UE) o en proceso de unirse, como ejemplos de países que han hecho un enorme progreso con respecto a la última década. Ellos sostienen que esto se debe a las políticas de la UE.

Hay clara evidencia de que las políticas y los estándares de gobernación de la UE impulsan mejoras reales en áreas críticas relacionadas con el bienestar de los ciudadanos.

La inclusión financiera en particular es uno de los factores más importantes para garantizar que el crecimiento económico pueda transformar positivamente la vida de las personas.

Pero tal vez la lección más importante de esta investigación es un aspecto planteado por uno de los autores en un artículo para el periódico Independent: Cuando dejamos de centrarnos únicamente en el PIB para medir el éxito de un país, el mundo se ve muy distinto.

Algunas de las principales potencias económicas mundiales tienen mucho por aprender de sus vecinos más pequeños.

Stéphanie Thomson 
Editor
Foro Económico Mundial

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