¿Qué significa El Niño para Panamá este año?

Si este fenómeno se fortalece podemos esperar un comienzo temprano de la estación seca

Herd of cattle

En la Isla Barro Colorado en el Canal de Panamá, donde el Smithsonian ha medido las precipitaciones desde 1925, el pasado mes de junio fue el tercero más seco de la historia de la isla. Esta temporada de lluvias particularmente seca puede ser debido al fenómeno de El Niño, que ha regresado con vigor este año. Aunque las escasas lluvias de junio no garantizan una estación lluviosa críticamente seca, se ha incrementado considerablemente la probabilidad de que esto ocurra.

Steve Paton, director del programa de monitoreo físico del Smithsonian, explica que: El Niño, también conocido como El Niño/Oscilación del Sur (Enos), es un fenómeno que implica una alteración de las corrientes de aire normales y de los océanos del mundo.

Los eventos de El Niño son causados por un debilitamiento o incluso la reversión de los vientos normales que van del Este al Oeste ecuatorial del Océano Pacífico. Todavía no se entiende completamente la razón de este cambio. Sin embargo, las que están claras son las consecuencias. El cambio en los patrones de viento da lugar a un movimiento de las cálidas aguas, que normalmente se acumulan en el Océano Pacífico oriental hacia el Oeste. Esto, a su vez, altera los movimientos del viento, las temperaturas y los patrones de lluvia en una escala global.

Los eventos de El Niño suelen iniciar alrededor de mayo a junio y pueden durar hasta marzo o hasta abril del año siguiente.

En promedio ocurren eventos de El Niño cada tres a siete años. Los eventos fuertes y graves se producen con menor frecuencia: En promedio una vez cada 10 años. Los eventos se clasifican de débil a severos con base en el grado de calentamiento observado a lo largo de la mitad occidental de la zona ecuatorial del océano Pacífico. Si bien existe cierto desacuerdo sobre qué años se han dado eventos de El Niño, la siguiente lista es generalmente aceptada.

El Niño puede o no afectar a Panamá -sobre todo dependiendo de su fuerza. Los eventos débiles, los moderadas e incluso los fuertes pueden tener poco o ningún efecto notable en el país. Han habido una serie de eventos durante los últimos 90 años que tuvieron poco o ningún efecto significativo en la precipitación anual.

De la misma manera, han existido  muchos años muy secos (como los dos últimos) que no han tenido nada que ver con El Niño. Sin embargo, los dos más grandes acontecimientos de los últimos 90 años tuvieron efectos muy importantes en Panamá. Estos dos eventos, 1982-1983 y 1997-1998, fueron dos de los años más secos nunca antes registrados en el centro de Panamá.

También corresponden a las dos estaciones secas más largas nunca antes documentadas.

El Niño también puede traer temperaturas del aire, temperaturas del agua en el océano Pacífico cerca de la costa de Panamá, así como velocidad en los vientos más altas de lo normal. Todos estos fenómenos están asociados con la acumulación de aguas cálidas en el océano pacífico occidental.

¿Qué está sucediendo este año?

Por lo general, los eventos de El Niño no se hacen sentir hasta los últimos tres o cuatro meses del año. Los principales eventos de 1982-1983 y 1997-1998 iniciaron alrededor de mayo. El evento de este año empezó en marzo y fue considerado como débil hasta junio, cuando se actualizó a fuerte.

La fuerza de este evento se puede apreciar en la siguiente imagen, que muestra el grado de calentamiento de las aguas superficiales por encima de los niveles normales (Anomalías SST) en el Pacífico occidental. Son estas aguas cálidas las que están impulsando el inusual clima que estamos experimentando últimamente en Panamá.

El inicio de la temporada de lluvias de este año fue tardío y las precipitaciones han sido significativamente inferiores al promedio. Además, alrededor del 13 de junio, la zona de convergencia intertropical (Zcit), la banda de nubes que es responsable en la mayor parte de las precipitaciones en Panamá, emigró al Sur y se debilitó considerablemente, llevándose con esta la mayor parte de la lluvia. Como resultado, las precipitaciones en muchos lugares en Panamá (con la excepción de Bocas de Toro y el Caribe de Veraguas) han experimentado uno de sus meses más secos de la temporada de lluvias que se hayan registrado.

Las velocidades del viento desde el Norte han sido mucho más altas de lo normal y con más fuerza. Las temperaturas del aire han sido de 2 a 3 grados centígrados por encima de lo normal.

Afortunadamente, esta semana la Zcit dio un salto hacia atrás y se fortaleció para cubrir a Panamá, como lo ha hecho un par de veces con anterioridad durante el último mes. Las lluvias han sido intensas, pero localizadas. Algunas partes de la ciudad de Panamá recibieron más de 50 milímetros esta semana, pero muchas áreas de las áreas revertidas recibieron muy poca. Los vientos disminuyeron y las temperaturas del aire bajaron.

¿Cuál es el pronóstico?

Predecir el clima siempre ha sido una tarea difícil. Existen muchos modelos informáticos distintos y que a menudo no están de acuerdo, sobre todo en los detalles.

Los modeladores climáticos hablan de lo que es probable que ocurra, no lo que precisamente va a suceder; hablan en términos de probabilidades.

La gran mayoría de los modelos de computadora indican una probabilidad del 90%-95% que el evento actual continúe hasta el final del año. Del mismo modo, existe una probabilidad del 80% de que el evento continúe hasta marzo o abril del 2016.

Los modelos no están seguros acerca de qué tan fuerte será el evento. La gran mayoría indica que el evento de este año continuará en o por encima de los niveles actuales. En agosto se debe estar mucho más claro de cómo este evento va a evolucionar.

Si bien las lluvias de esta semana han sido un gran alivio, han hecho poco para reducir el gran déficit de agua que la mayoría de las áreas de Panamá experimentan.

Las lluvias seguirán siendo menos de lo normal. Si El Niño se sigue fortaleciendo también podemos esperar un comienzo temprano de la próxima estación seca. Los niveles de agua en los lagos como Gatún, Alajuela y Bayano son bastante propensos a entrar en la próxima estación seca muy por debajo de los niveles óptimos. Una clara posibilidad es la escasez de agua como las experimentadas durante los primeros cinco meses de 1998.   

Stri
Especial para Capital Financiero

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