¿Qué tan importante es el lavado de las manos?

¿Qué tan importante es el lavado de las manos?

Leoncio Vidal Berrío M.

lberrio@capital.com.pa

Capital

El lavado de manos es el procedimiento más económico y efectivo de evitar la transmisión de enfermedades infecciosas. Esto se conoce desde hace aproximadamente 150 años, cuando Ignaz Semmelweis, un médico húngaro comprobó que el lavado de manos disminuía la mortalidad maternal por fiebre puerperal; sin embargo, no fue sino hasta los años sesenta del siglo pasado cuando se hicieron las primeras recomendaciones sobre el lavado de manos entre el personal de salud, como un procedimiento sencillo que previene la transmisión de microorganismos.

En la actualidad, aún cuando su valor es más que conocido no solo en áreas hospitalarias sino también en la rutina diaria de cada persona, es alarmante saber que el lavado de manos es realizado tan solo de un tercio a la mitad de las veces que debería ser realizado.

Un estudio realizado por la Universidad de Arizona (2001) demostró que los cinco lugares más contaminados en una oficina son de orden descendente: El teléfono, la manigueta de una fuente de agua, la manigueta del horno microonda, el escritorio y el teclado de una computadora.

La Sociedad Americana de Microbiología, en el 2005, realizó otro estudio sobre el lavado de las manos y los investigadores encontraron que las personas se lavan menos las manos cuando están en su casa, cuando tocan a su mascota o tocan dinero, es decir, cuando están cerca de sus familiares Según la doctora Mónica Rodríguez, experta en epidemiología y salud ocupacional, muchas veces quienes se lavan las manos no lo realizan de forma correcta. Por ejemplo, lavarse las manos con agua sola es una práctica inadecuada y sin beneficio alguno.

Para remover los gérmenes de las manos, se debe utilizar agua y jabón. La Organización Mundial de la Salud además recomienda que sea frotándose todas las superficies de la mano con una duración de 40 segundos, cuando las manos estén visiblemente sucias, antes y después de preparar los alimentos y especialmente después de ir al baño, afirmó la doctora Rodríguez.

También existen las soluciones alcoholadas, que son una manera práctica para realizar la higiene de manos, utilizada principalmente cuando no se dispone de agua y jabón; pero hay que tener claro que esto no es suficiente cuando las manos están visiblemente sucias.

Julián Martínez, gerente de Marca de Kimberly-Clark Professional, empresa que está desarrollando la campaña La salud está en tus manos, advirtió que una sencilla pero repetida rutina de lavarse las manos con agua y jabón puede hacer la diferencia entre tener una vida saludable y contagiar o ser contagiados de enfermedades.

La campaña La salud está en tus manos busca transformar el lavado de manos con agua y jabón de una idea abstracta a un hábito o comportamiento automático que debemos realizar en los hogares, escuelas, oficinas y comunidades de Panamá, afirmó Martínez.

La doctora Rodríguez destacó que las campañas para promover el lavado de las manos no deben ser puntuales, como fue el caso con el AH1N1, tiene que ser más bien un hábito de todos los días; sin embargo, para esa época se acabaron en todas las instalaciones los jabones, papel toalla y el gel alcoholado, pero ahora se está viendo que ese interés ha bajado un poco.

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