¿Recesión en Panamá?

¿Recesión en Panamá?

En los últimos días el término “recesión” ha estado en boca de propios y extraños. Algunos entendidos, han afirmado que, de no mejorar sustancialmente el estado de las finanzas gubernamentales, la economía nacional se resentirá pudiendo llegar a una recesión.

Los neófitos consideran que ya estamos en recesión solo por el hecho de que la economía no crece al mismo ritmo como lo venía haciendo años atrás.

Ante la cantidad de opiniones, vale la pena aclarar algunos términos económicos que corresponden al momento que vivimos e identificar en qué etapa se encuentra la economía panameña sea en crecimiento, decrecimiento, sin crecimiento, incluso en recesión.

Si revisamos el comportamiento de la economía nacional en los últimos 40 años se podrán mostrar momentos de crecimiento, incluso recesivos en el devenir económico.

Desde 1990 a la fecha la economía panameña ha crecido de manera sostenida.  Después de la invasión estadounidense, los primeros años de los 90 fueron de recuperación de la economía. Pero luego de allí, ha habido crecimiento sostenido, unos años creciendo mucho, otros años no tanto.

En Panamá el ciclo económico ha dejado su huella, como en cualquier país. Hoy día, como mencioné al principio, se escuchan voces afirmando situaciones, y para ello, es menester definir y explicar algunos términos para aclarar cuáles indicadores son esenciales en este análisis, como lo son el Producto Interno Bruto (PIB), crecimiento económico, desaceleración, estancamiento, recesión y destacar, además, algunas relaciones como Deuda/PIB, las cuales permiten examinar el comportamiento real de nuestra economía y las repercusiones de una u otra situación.

¿Qué es el PIB? Es la producción realizada por los factores de producción residentes en un país, independientemente de quién sea el dueño de dichos factores.

¿Qué es el crecimiento económico? Es el aumento, de manera sostenida, de la producción de bienes y servicios generado en un país.

¿Qué es la Desaceleración Económica? Es el momento en que la producción de bienes y servicios de un país, va disminuyendo respecto al período anterior. Hay crecimiento, pero a un ritmo menor.

¿Qué es el estancamiento económico? Período en el cual la producción de bienes y servicios de un país, es similar al período anterior.

¿Qué es la recesión? Período en el cual la producción de bienes y servicios de un país disminuye sustancialmente y muestra signos negativos, por lo cual la economía, no solo no crece, sino que decrece.

Ahora bien, el PIB por sí mismo no se mueve. Depende de su estructura básica la cual recae en variables como el consumo (C), inversión (I), exportaciones (X) e importaciones (M), y será el balance integrado de estas variables el que determinará si el PIB crece, se desacelera, se estanca o se deprime.

Veamos un ejemplo hipotético de cuando una economía crece, cuando no y en qué momento entra en una fase de franca recesión.

El cuadro muestra que del año 1 al 3 el PIB muestra incremento de la producción de bienes y servicios de 10 puntos hasta 13 e internamente cómo se mueve su estructura interna. Siendo datos en ascenso, se demuestra que en el año 2 y 3 la economía ha crecido en 20% y 17% respectivamente (Ver: Estructura del Producto Interno Bruto).

Sin embargo, el año 4 una baja en las exportaciones al igual que las importaciones dan al traste con los años de crecimiento de los años anteriores pero el PIB se mantiene igual, lo cual indica que la economía se estancó. El PIB no creció, pero tampoco disminuyó.

Pero los siguientes años, 5 y 6 respectivamente, la estructura interna del PIB cae integralmente, el PIB desciende y muestras números negativos.  Por lo tanto, dicha economía entra en recesión.

Como elemento técnico para sustentar si una economía está o no en Recesión, es importante que el PIB muestre signos negativos por dos (2) semestres consecutivos.

Es decir, que la economía produzca menos que el período anterior, como lo muestra el cuadro.

Existen otros indicadores que ayudan a comprender mejor el comportamiento de una economía y uno en particular, seguido estrechamente por organismos internacionales de crédito, calificadoras de riesgo e inversionistas extranjeros, es la relación Deuda/PIB.

El cuadro da luces al respecto (Ver cuadro: Relación Deuda pública versus PIB).

 

Como se aprecia en este ejemplo hipotético, del año 1 al 6, el PIB ha crecido de manera sostenida.

El año 7 y 8 igualmente creció, pero a ritmos menores traducido esto en desaceleración, hasta su caída en el año 9 y 10 respectivamente, claro ejemplo de una recesión.

La deuda pública por su lado, creció en todo el período y cuando se le confronta con el crecimiento económico, hasta el sexto año la relación Deuda /PIB, llega al tope en el cual los agentes económicos que le siguen la pista a cualquier economía para invertir o prestar dinero, ponen un freno para examinar con mayor detenimiento cómo se manejará dicho país con una condición como la que se muestra en los años 8 al 10.

En el año 7, incluso la relación en cuestión no supera el 40%, sin embargo, el crecimiento económico es menor que el año anterior, lo que implica que la dinámica de la economía tiene un problema y requiere de ajustes.

Los años 9 y 10 se calificarían como un período de recesión y peor aún, porque la relación Deuda/PIB se voló la barda.

Hoy día la economía panameña, según cifras oficiales, crece al 3% y la relación Deuda/PIB está en 38%. 

Ambas situaciones son manejables, pero los ajustes se ven venir y uno de ellos es el recorte de $350 millones al Presupuesto de la Nación para el 2020 presentado a la Asamblea Nacional, lo que indica un Plan de austeridad por parte del gobierno de turno.

Pero esa parte es fácil hacerla porque el papel aguanta todo.  Será en la práctica donde se verá la efectividad del ajuste.

Preocupa igualmente la caída sustancial de los Ingresos, lo que hace que el Gobierno se endeude en $2000 millones por la vía de bonos, para pagar compromisos que el gobierno pasado, pareciera no haber registrado debidamente y disfrazar así el déficit fiscal que de seguro superará el tope que mandata la Ley de Responsabilidad Social Fiscal (Lrsf).

Este hecho, es similar a lo que sucede en el ejemplo hipotético entre los años 6 y 7 donde se muestra un crecimiento más lento, y un incremento sustancial de la deuda pública.

¿Por qué es tan importante esta relación?  Pues lo es, no solo porque sirve de termómetro para las futuras inversiones extranjeras en nuestro país, sino también porque si las finanzas públicas requieren mayores recursos para financiar el Presupuesto Nacional, ya sean para enfrentar el funcionamiento y/o las inversiones del Gobierno Nacional.

El nivel de riesgo de nuestro país crece y, por lo tanto, los intereses para costear esas nuevas deudas serán más altos y eso se recarga a los futuros presupuestos y por ende a todos los contribuyentes.

Esto desmotiva la inversión y por ende no se promueve el empleo, que de por sí supera con creces el umbral del pleno empleo que pareció haberse llegado hace unos años atrás.

Como dije, será en la práctica donde se podrá comprobar las medidas de política económica que subsanen la dinámica económica y mejoren los guarismos nacionales.

Víctor Cruz
Economista

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias