Redefiniendo la nueva era del trabajo

Redefiniendo la nueva era del trabajo

En el 2020, la pandemia cambió para siempre la forma en que trabajábamos. En el 2022, dirigir equipos será cualquier cosa menos business as usual.

Transitar con éxito entre estos cambios requiere que las organizaciones sean capaces de adaptarse a nuevas tendencias; y su futuro dependerá de que las personas también se transformen. 

Los últimos 500 años hemos vivido un crecimiento vertiginoso y sin precedentes en la historia de la humanidad.

En palabras de Yuval Noha Harari, en su libro Sapiens, “la gran revolución científica es una revolución de la ignorancia”, ya que nos hemos dado cuenta de lo poderoso que es aceptar que no tenemos todas las respuestas a nuestras preguntas y la necesidad de investigar.

The Adecco Group—líder mundial en Recursos Humanos que integra un gran número de marcas a nivel internacional: Adecco, Modis, Spring Professional, Badenoch & Clark, Pontoon, General Assembly, Vettery, YOSS, Adia y Lee Hecht Harrison, entre otras—, en su segunda edición de Resetting Normal, redefiniendo la nueva era del trabajo, estudio realizado entre el 13 de mayo y el 4 de junio de 2021, a un total de 14,800 trabajadores de 18 a 60 años con contratos de, al menos, 20 horas semanales, nos ofrece un panorama sobre cómo han cambiado las actitudes y expectativas de los trabajadores con respecto a su trabajo y carreras, aspectos que serán clave para las empresas que desean avanzar exitosamente en su procesos de adaptación.

Resetting Normal nos presenta cinco aproximaciones clave para para las organizaciones y las personas que laboran en ellas:

1. Trabajo híbrido. Se confirma la tendencia: 53% de los encuestados quiere trabajar, algunos días, de manera remota, versus un 47 % que desea regresar a la oficina en jornada completa. Un dato interesante es que un mayor porcentaje de padres con hijos pequeños y la generación Z prefieren el trabajo presencial. 

2. Semana corta y flexible. Los trabajadores que tuvieron flexibilidad de horarios durante el año 2020 quieren continuar con este régimen y piensan que pueden alcanzar sus objetivos en menos de 40 horas por semana. 75% de los encuestados desean mantener la autonomía en sus horarios de trabajo, siendo las mujeres las que consideran más importante esta preferencia.

3. El Burnout o agotamiento podría ser la próxima epidemia del trabajador. Este ha sido un motivo importante de preocupación para casi 4 de cada 10 trabajadores, especialmente en las generaciones más jóvenes. El 71% de los encuestados esperan que su empresa se preocupe más por su bienestar, mientras que el 53% de los líderes aceptan no saber cuándo el personal está en un estado de burnout.

4. Los líderes deben reconectar a los desconectados. Hay señales de advertencias para las organizaciones: el 74% de los encuestados consideran importante que sus líderes alimenten la moral y la cultura del equipo, y solo el 37% de los empleados se siente satisfecho con la gestión de sus líderes en este tema.

5. La gran reevaluación. Hay señales de alerta para las empresas a medida que las personas reevalúan lo que les funciona. 2 de cada 5 personas está considerando cambiar de trabajo en busca de mejores condiciones y mayor flexibilidad. Menos del 50% está satisfecho con las oportunidades de crecimiento en su carrera. El 59% de los hombres y el 60% de las mujeres creen necesitar nuevas habilidades para mantenerse empleables en los próximos años. En esa misma proporción, están desarrollándose ya por su cuenta. 

Recomendaciones clave:

Es crítico que las empresas desarrollen a los líderes y a los trabajadores por igual para construir una cultura organizacional que desarrolle una fuerza de trabajo exitosa, resiliente y saludable.

Al confirmarse el trabajo híbrido como una expectativa de las personas, las empresas deben reconectar rápidamente a los líderes y a los trabajadores, así como dejar ir la creencia de que “una sola talla sirve para todos”. Para retener el talento, además, necesitan considerar las necesidades personales de los colaboradores, sus prioridades y valores.  

La duración de la semana laboral flexible deberá examinarse. Los líderes necesitarán prepararse para sostener conversaciones de desempeño basado en resultados.

También tendrán que fortalecer sus habilidades para desarrollar y empoderar a sus equipos.

La concientización sobre la salud mental está presente: los empleados buscan el equilibrio entre sus carreras y su espacio personal, por lo que las empresas requerirán crear mejores entornos de trabajo que promuevan la resiliencia a todos los niveles de la organización. En este sentido, es clave que los líderes reciban coaching y cuenten con herramientas para el desarrollo (urgente) de su capacidad de identificar problemas de agotamiento, bienestar y salud mental en sus equipos, así como para aprender a gestionar estos temas. 

Para reconectar al talento con el propósito de la organización, impulsar la productividad y el bienestar de los colaboradores, será necesario un nuevo estilo de liderazgo que garantice la convivencia exitosa entre los distintos modelos (trabajo híbrido, diversidad de talento y de necesidades, nuevos ecosistemas tecnológicos, cambios culturales, economía disruptiva). Los líderes necesitan elevar sus habilidades de resiliencia, flexibilidad, inclusión-colaboración, self-awareness y empatía.

El desarrollo profesional es una prioridad global. Solo así se podrá tener el mejor talento y retenerlo en estos momentos de gran renovación.

Como mencioné anteriormente, más del 50% de las personas se están desarrollando por su cuenta, lo cual supone una gran oportunidad para ellas y un gran riesgo para las empresas.

Si no logran capitalizar las nuevas habilidades dentro de la organización, seguro las personas más talentosas lo harán fuera de ella.

 

 

Leticia Zuno
Gerente general y director comercial
LHH Panamá

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