Reducción de emisiones en el transporte es rentable

Reducción de emisiones en el transporte es rentable

Reducción de huella de carbono

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La elaboración de la cerveza, los materiales de empaque, la refrigeración y el transporte de sus productos generan emisiones así lo reconoce la Cervecería Nacional, S.A, lo que llevó a esa empresa a comprometerse a reducir su impacto en el medio ambiente, pero buscando además la sostenibilidad de su negocio en el tiempo, al tener presente que el crecimiento de la empresa siempre es más sano si  se da utilizando eficientemente los recursos.

De esta forma inició su intervención en el Foro  Verde 2016: Empresas, medio ambiente y sostenibilidad organizado por Capital Financiero, Nally Rangel Bohórquez, directora de Desarrollo Sostenible de la Cervecería Nacional, S.A., quien explicó los beneficios alcanzados por esa empresa gracias a la aplicación de un programa para la reducción de emisiones en el transporte.

Rangel hizo alusión a que vivimos en una época de grandes desafíos para la humanidad: La pobreza, la escasez de agua, el cambio climático y la falta de seguridad alimentaria, que son cuestiones apremiantes que no sólo requieren de atención urgente sino de una gran voluntad de trabajo colaborativo entre los gobiernos, las empresas y la sociedad en general, a lo que se suma el compromiso de SABMiller de ayudar a prosperar a las sociedades donde opera, en el entendimiento de que no pueden haber empresas exitosas en sociedades fracasadas.

En SABMiller aportamos con la implementación de Prosperar, porque ser parte de la solución es el fundamento de nuestra estrategia de negocio. El ahorro de energía eléctrica a través de mejoras operativas y cambios en rutinas, ha contribuido en gran parte a la reducción de las emisiones en cada operación, mencionó Rangel.

La alta ejecutiva dijo que en materia de emisiones Cervecería Nacional tiene una meta muy importante que fijó en el 2014 y es reducir en un 25% su huella de carbono, que incluye el 8% en la agricultura por la producción de sus insumos, el 7% en el proceso de maltaje, el 18% en el proceso productivo de la cerveza y los refrescos.

Otro 24% en los materiales de empaques y envases, el 22% en la distribución, el 19% en la refrigeración industrial de sus productos en las tiendas y un 1% en el cierre del ciclo de vida de sus envases no retornables.

Por tal razón, uno de los aspectos más importantes del cambio fue el transporte de productos. Sin embargo, recordó que la operación de transporte primario en Cervecería Nacional pasó en el 2001 de ser una operación interna a ser  manejada por 16 socios externos actuando como contratistas, quienes en adelante y por un largo período de tiempo realizaron inversiones mínimas en la mejora de los equipos fue mínima, dada la baja capacidad de acceso a préstamos de inversión para estas pequeñas empresas, lo que se sumó a que la edad de la flota fluctuaba entre 10 y 40 años, resultando en un fuerte impacto para el ambiente por las emisiones de gases de combustión de estos equipos rodantes, con tecnología un tanto obsoleta y con un alto consumo de combustible.

Indicó Rangel que igualmente Cervecería Nacional requería cumplir sus políticas internas relacionadas con la salud y seguridad ocupacional de sus conductores y ayudantes, al igual que cumplir las disposiciones de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre, por lo que se planteó la necesidad de reducir el consumo de combustible y optimizar la flota de transporte de sus productos.

Así, el propósito del proyecto fue reducir las emisiones de carbono y promover la seguridad ocupacional de los colaboradores, usando equipos rodantes con tecnologías más eficientes en consumo de combustible, mejor equipados para comodidad de los colaboradores  y con un diseño de carga optimizado.

Los nuevos equipos fueron diseñados tomando en cuenta la red vial, regulaciones de tránsito, las normas de peso y dimensiones, las mejores prácticas de otras operaciones de SABMiller.

Además, se optimizaron rutas, horarios de trabajo y de conductores y se dio un riguroso proceso de selección y entrenamiento de conductores.

Y los resultados no se han hecho esperar, explicó Rangel. Tan solo en los primeros cinco meses de ejecución del nuevo sistema de transporte de productos la empresa logró una reducción de 27% en sus emisiones de dióxido de carbono (300.001 libras), de 27% de sus viajes (283 viajes menos), de 21% en consumo de combustible (13.628 galones), de 22% en la flota de camiones (13 camiones menos) y lo más importante, una mejora significativa de la calidad de vida de los conductores y ayudantes quienes ahora tienen más tiempo de descanso.

Leoncio Vidal Berrío M.
lberrio@capital.com.pa
Capital Financiero

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