Reordenamiento territorial, el desafío del distrito capital

Reordenamiento territorial, el desafío del distrito capital
Desde el 6 de junio de 2019 el proyecto fue sometido a consideración del Concejo Municipal de Panamá.| Cortesía

Lograr una ciudad compacta de alta densidad, consolidar los vacíos urbanos, reubicar los asentamientos de alto impacto y mejorar los barrios, forman parte de los desafíos contemplados en el Plan de Ordenamiento Territorial del Distrito de Panamá.

El llamado POT Distrital se define como “un instrumento de planificación para regular el crecimiento de la ciudad”, elaborado desde diciembre del 2017, a un costo de $3.3 millones, por el consorcio integrado por la española Idom y las panameñas Suma y Cotrans, con recursos aportados por el Municipio de Panamá.

Desde el 6 de junio de 2019 el proyecto fue sometido a consideración del Concejo Municipal de Panamá.

Los documentos del POT señalan que el “crecimiento ordenado de la ciudad de Panamá es un imperativo”, en tanto al Área Metropolitana de Panamá (AMP) se le considera “el motor económico del país” al generar el 71% del Producto Interno Bruto (PIB).

El 89% de la población de la provincia se concentra en los distritos que conforman el AMP y de sus 1.55 millones de habitantes (censo 2010), un promedio de 900,000 viven en el distrito de Panamá.

En el diagnóstico también se observa que la densidad del AMP “es relativamente baja,  39 habitantes por hectárea”, reflejo de “una estructura urbana construida para la movilidad con auto privado (como el caso de muchas ciudades estadounidenses) y caracterizada por el predominio de viviendas familiares de uno y dos pisos”.

Ante la falta de un Plan de Ordenamiento, el distrito “ha crecido de manera desordenada en 37% del territorio

En materia de empleo, las provincias de Panamá y Panamá Oeste concentran el 56%, con dominio del sector terciario en especial la logística y el turismo.

El 89% del empleo del AMP se localiza  en los corregimientos de Ancón y Juan Díaz, en el distrito de Panamá.

En materia de vivienda, los documentos explican que hay dos retos: La segregación social “y la exclusión de una gran parte de la población al acceso al mercado formal de viviendas”.

Ocurre que Ancón y Juan Díaz solo alojan al 25% de la población que, además, corresponde a “los sectores poblacionales con mayores ingresos de la región urbana”.

Es decir, la vivienda, “está fuera del alcance de la mayoría de los habitantes del distrito, quienes tienen que buscar opciones en el sector Oeste, o bien en las periferias Norte y Oriental”, generando mayor congestión del tránsito.

Por otra parte, ante la imposibilidad de acceder a casas más económicas, el 30% de las viviendas del Distrito son de origen informal y el 15% social. Hay 680 hectáreas de terrenos baldíos dentro de la huella urbana y solo el 30% de la población tiene acceso a un área verde cualificada. (Ver infografía: Hallazgos relevantes del prediagnóstico).

Manuel Trute, director de Planificación Urbana de la Alcaldía de Panamá y quien ha acompañado de cerca el proceso, señaló que el POT Distrital tiene una visión hacia el año 2030 y estima que en el distrito de Panamá habiten 1.5 millones de personas, a quienes es necesario dar respuestas en temas de ordenamiento territorial y en el contexto de una ciudad que el 15 de agosto cumplirá sus primeros 500 años.

La mancha urbana

Trute señaló que el POT Distrital establece oportunidades desde la perspectiva del crecimiento urbano: Que la mancha urbana no siga creciendo, “con oportunidades de expansión, pero con una mirada hacia la huella urbana ya existente”; plantea relleno de vacíos y regeneración de espacios donde se ha perdido población.

Los límites urbanos los fijan de manera natural ecosistemas como la Bahía de Panamá o el sistema de parques nacionales (Chagres, Soberanía,  Camino de Cruces y el  Parque Metropolitano).

En el caso de la Cuenca del Canal, Trute reconoció, que pese a su carácter protegido, recibe ocupación informal que se debe atender porque es un área sensible por su producción de agua para consumo humano y la propia operatividad de la vía interoceánica.

La otra mirada “es la regeneración urbana, áreas como Santa Ana, Curundú y El Chorrillo que han perdido población. Sin embargo, el POT nos viene a decir que allí existe una oportunidad”, destacó.

Otro eje es lo rural dentro del planteamiento de ciudad, ya que el 33% del distrito corresponde a un área no urbanizada, de vocación rural (Pacora y San Martín).

Para este tipo de áreas, el POT Distrital habla de crear una “agrópolis” y por esta vía desarrollar las actividades primarias, y no solo de servicios, con núcleos de producción.

En general, el POT Distrital contempla “un modelo de ciudad policéntrica y multifuncional” que ayude “a reducir las distancias” y a “dinamizar la economía en distintos sectores de la ciudad, ofreciendo usos complementarios a la vivienda como empleo, educación, salud, cultura, servicios y espacios públicos”.

Angela de Méndez, profesora de Planeación y diseño de ciudad y ordenamiento territorial de la Universidad Interamericana de Panamá (UIP), es del criterio que la ciudad debe crecer “buscando la sustentabilidad en el territorio nacional”.

“Cuanto menos la mancha urbana degrade el paisaje natural, menos aniquilación de los recursos naturales tendremos”, sostuvo.

La especialista se inclina por regenerar áreas de la ciudad “que pueden tener un nuevo uso de suelo, como es el caso de Bella Vista y la Exposición” o que en el contexto de las avenidas “se posibilite la mezcla entre comercio, servicio y habitar en altura”.

Carlos Alvarado, miembro de la Junta de Planificación del Municipio de Panamá y profesor de Diseño arquitectónico de la Universidad de Panamá (UP), explicó que hay una tendencia a ampliar el Metro en ambas Líneas (1 y 2), lo que supone poner en cuestionamiento las políticas de contención y de centralización.

Una de las novedades de este Plan, señaló Alvarado, son los cambios en los códigos de zonificación,  ya que en lugar de hablar de categorías residencial, multifamiliar o comercial, se procura controlar la altura residencial.

La idea es evitar el patrón de construir un edificio de alta densidad en zonas sin servicios públicos, alcantarillados o suficientes vías.

Ante el cambio de administración local y nacional, reconoció que es necesario someter el instrumento a una mayor consulta para que existan consensos, posición compartida por Engler Tomas, vicepresidente de la Red Ciudadana Urbana de Panamá, quien se inclina por recoger todavía más la voz de la ciudadanía y articular la propuesta nacional del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) con el POT Distrital.

Samuel Moreno, presidente del Colegio Nacional de Economistas de Panamá (CEP), destacó que el déficit habitacional llevó a crear un distrito especial como San Miguelito: “Lo queremos mucho, pero nació sin ningún tipo de planificación y por eso sus problemas de agua potable y electricidad en pleno Siglo XXI”.

Evitar la exclusión social, mejorar la infraestructura y exigir respeto a las normas de construcción,  son aspectos vitales desde la mirada del CEP, además de hablar de lo urbano como un proyecto de Estado que no esté sujeto a los vaivenes políticos.

Violeta Villar Liste

violeta.villar@capital.com.pa

Capital Financiero

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