Reto 2016: Gestión de riesgo operativo y de cumplimiento

Reto 2016: Gestión de riesgo operativo y de cumplimiento

Se prevé un mayor deterioro de los indicadores de crédito

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Año nuevo, vida nueva y con éxito. Es un anhelo que todas las personas tienen. Algunos emprenderán nuevas avenidas en el campo profesional y personal. Es un tiempo para tener buenas energías y perspectivas positivas, donde los comentarios y pronósticos negativos no tienen cabida.

Es por ello que  a los banqueros que operan en Panamá no le ha resultado  grato el más reciente informe de Fitch Ratings, titulado Perspectiva 2016: Bancos panameños, donde se presenta una visión negativa para este relevante pilar de la economía del país.

La calificadora considera que los riesgos que enfrentan los bancos se están incrementando, aunque su efecto en los balances es lento debido a que el entorno aún es favorable.

Capital Financiero consultó a diez bancos privados panameños sobre el reporte de Fitch, pero no contestaron. Solo uno de ellos indicó que  este tema como es algo de todo el sistema bancario, preferimos que te refieras directamente a la Asociación Bancaria de Panamá para cualquier opinión.

Riesgo operativo

Y para conocer otros puntos de vista sobre las perspectivas 2016, se contactó al consultor internacional y estudioso de la banca panameña, Ernesto Bazán, quien señaló que sin duda, los riesgos para la banca panameña son mayores actualmente que hace uno o dos años. A mi juicio, el principal reto es la gestión de riesgo operativo y de cumplimiento.

Añadió que, de hecho, la inclusión de Panamá en la lista de alto riesgo del Grupo de Acción Financiera Internacional (Gafi) ha afectado las relaciones comerciales de los bancos panameños con corresponsalías del exterior.

Bazán estima que continuarán llegando fuertes presiones a la banca panameña para aceptar reglas de juego internacionales de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), por lo que no necesariamente la exclusión del país de la lista gris del Gafi, hará que el sistema bancario vuelva a la normalidad operativa de los años previos al 2014.

A estos riesgos, se añaden los tecnológicos y su considerable avance que  representa, cada vez, una mayor amenaza para el sistema y los clientes bancarios, sostiene el consultor.

Respecto al riesgo crediticio, Bazán prevé un deterioro de los indicadores como consecuencia de tres variables. Uno, la maduración de cartera de préstamos, principalmente en créditos personales. Dos, la débil capacidad de pago que representa un importante grupo de clientes de la Zona Libre de Colón (ZLC). Tres, el contexto macroeconómico actual (incremento en el desempleo y desaceleración económica), aun cuando la inflación es cero y ha sido un atenuante de los efectos adversos de la capacidad económica de las familias.

Riesgo de mercado

El consultor internacional, en  relación al riesgo de mercado (subida de las tasas de interés), dijo que no prevé un incremento dramático en las tasas activas ni pasivas. Sin embargo, la gradual reducción de tasas (por efectos de mercado) que hubo en Panamá ya no podrá continuar.

Por el contrario, Bazán predice una ligera tendencia al alza en las tasas de interés, que  será muy leve y gradual. Los efectos dependerán de la estructura de financiamiento de cada entidad: Los bancos con mayor exposición al incremento de tasas serán aquellos con financiamiento del exterior, sujetos a tasas de interés internacionales, algunas de ellas indexadas a la tasa Libor (London InterBank Offered Rate); por el contrario, aquellos bancos que se financian mayoritariamente con depósitos a plazo fijo (o a través de bonos) tendrán una muy baja sensibilidad en el corto plazo a la subida de tasas internacionales.

Por el lado de las tasas activas, consideraciones comerciales podrían limitar el alza de las mismas o ser un importante atenuante, concluyó Bazán.

Debilidades y fortalezas

Según Fitch, la desmejora se reflejaría en una rentabilidad menor, capitalización ajustada e incremento de los indicadores de morosidad, aunque leve, pero de forma sostenida, debido a la maduración de los préstamos colocados con estándares más laxos, principalmente en el segmento de consumo.

A juicio de la calificadora de riesgo, la diversidad amplia de bancos que operan en la plaza implica riesgos de deterioro mayores para los de creación reciente y/o con concentraciones de cartera altas.

El reporte advierte que algunos bancos panameños han tomado riesgos mayores en los años recientes, sin aumentar su capacidad de absorber pérdidas. Bancos caracterizados por poseer una rentabilidad baja y capital ajustado, aspectos que les dan poca flexibilidad para absorber pérdidas crediticias pueden  afectar su solvencia.

La evaluación señala que la mora de los créditos en el sector construcción podría registrar aumentos pequeños, debido a que algunos clientes están involucrados en proyectos cuya demanda se ha reducido. Pero a la vez, reconoce que la mayor parte de los receptores de los financiamientos han mostrado una buena capacidad para adaptarse a la evolución en la demanda de inmuebles.

El auge de construcciones de torres de apartamentos en la ciudad capital ha cedido y la tendencia para este 2016 y 2017 son los proyectos residenciales. Hecho que confirman gremios de desarrolladores como el Consejo Nacional de Promotores de Vivienda (Convivienda).

En opinión de Fitch, una consolidación de la banca panameña sería un paso natural en el desarrollo de la industria. Sería saludable si los procesos de fusión y adquisición estuviesen acompañados por el fortalecimiento del perfil financiero de estas entidades resultantes.    

José Hilario Gómez
jgomez@capital.com.pa
Capital Financiero

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