Reto del empleo juvenil post pandemia en Panamá

Reto del empleo juvenil post pandemia en Panamá

Según información del Instituto Nacional de Estadística y Censo (Inec) de la Contraloría General de la República entre octubre 2021 y abril de 2022 la mitad de quienes comenzaron a buscar trabajo y 40% de quienes lo consiguieron fueron jóvenes menores de 30 años.

Es prematuro hablar de una tendencia, pero esto marca un cambio en relación al patrón histórico, así como también con el panorama a nivel mundial.

La participación juvenil en la expansión del empleo cayó dramáticamente entre el 2004 y 2019, de la siguiente manera: 2004-2007 un 26% de los nuevos empleos, 2007-2012 un 14%, 2012-2019 un 8%. Adicional a esto, 38% de los trabajadores que perdieron sus empleos entre el 2019 y 2020 tenían entre 15 y 29 años de edad.

Por su parte, un Informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), publicado el 11 de agosto 2022 bajo el título “Tendencias Mundiales del Empleo Juvenil 2022”, prevé que para 2022 haya 73 millones de jóvenes desempleados en todo el mundo, 6 millones de jóvenes más que antes de la pandemia de coronavirus (COVID-19).

En Panamá, los jóvenes de 15 a 29 años son 24% de los trabajadores y 54% de los desempleados. 40,370 de ellos encontraron trabajo entre octubre 2021 y abril 2022, en actividades como Ventas/Servicio al Cliente: 38% (Comercio, Logística, Industria, Servicios Varios y Actividades de Apoyo Administrativo), Mano de obra no calificada: 34% (Industria y Servicios Varios). Técnicos de nivel medio 16% (Industria, Logística y Comercio) y Otros empleos 12%. 3,430 jóvenes obtuvieron empleos como Profesionales, en sectores como Comercio, Construcción y Servicios Profesionales varios.

Lamentablemente, la mayoría de los empleos que se están generando son informales. En los últimos 10 años (2012-2022) la población en edad productiva (más de 15 años) creció en 723,000 personas y más de 420,000 panameños ingresaron al mercado laboral (aumento de la población económicamente activa o PEA). Pero hoy tenemos 59,252 asalariados privados menos y 247,166 trabajadores informales más que en el 2012.

Por cada trabajador asalariado privado que perdió su fuente de ingreso en la última década se generaron 4 empleos informales, mientras que, de cada 5 nuevos empleos creados, 4 fueron informales y el otro fue en la planilla estatal. La informalidad pasó de 37.3% de la Población Ocupada No Agrícola (2012), a 48.2% (2022).

El empleo formal privado se sigue contrayendo en relación a los niveles pre pandemia. A pesar de los constantes aumentos en la planilla estatal, entre enero y junio de 2022 el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) tramitó 117,006 nuevos contratos laborales, cifra 42% inferior a los 202,108 procesados por la entidad para el mismo período del 2019, año en el que se tramitaron 378,495 nuevos contratos, pero sólo se agregaron 52,040 empleos a la economía, todos informales.

En el 2022 y antes de la actual crisis social iniciada en julio, la precarización laboral se aceleró. En números redondos y según información del Inec, entre octubre 2021 y abril 2022 se generaron unos 109,000 empleos, 60,000 de ellos informales y 11,000 de funcionarios. De los 38,000 empleos asalariados del sector privado que se crearon, el 80% fueron temporales (fuente: Mitradel) y sólo 7,600 son permanentes, versus 60,047 informales (proporción 1 a 8).

Adicionalmente, en agosto 2022, hubo 322,670 beneficiarios del Vale Digital.

En el entorno laboral post pandemia existe una clara relación entre escolaridad y calidad del empleo. Los trabajadores con mayores niveles de escolaridad tienen mejores probabilidades de obtener un empleo formal que aquellos con menor instrucción formal en el mercado laboral post pandemia, como lo sugiere la evidencia siguiente:

Entre octubre 2021 y abril 2022, se requirieron menos de 11 años de escolaridad en 67% de los nuevos empleos informales generados y 33% de los empleos formales, mientras que 85% de los empleos formales beneficiaron a trabajadores con 13 años o más de instrucción formal (15% de los informales).

Dos de cada tres empleos generados en los 15 años antes de la pandemia (2004-2019) vinieron de 7 sectores que hoy enfrentan dificultades para atraer inversiones y altos niveles de informalidad. Estos incluyen al Comercio (53.8% de empleo informal a abril 2022), Construcción (73.2%), Industria (64.1%), Logística (61.2%), Turismo (62.2%), Servicios Administrativos (50.9%) y Agricultura (72.5%).

El futuro laboral de nuestros jóvenes estará en emprendimientos, más que en empleos asalariados. La pertinencia educativa y el desarrollo de conocimientos específicos como inglés y competencias digitales serán los grandes retos a superar, para que ellos (as) puedan construir fuentes de ingreso sostenible en el nuevo entorno laboral post pandemia.

Por: René Quevedo
Asesor empresarial

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