Reto para la mujer profesional

Reto para la mujer profesional

Confident businesswoman who is ready for work

La desigualdad existente entre el número de mujeres y hombres en cargos de alta dirección es un fenómeno mundial, la presencia de mujeres en puestos de decisión constituye un reto social que enfrenta desafíos de carácter transversal en nuestras sociedades, el cual se transforma en un problema, cuando existe impedimento para el desarrollo de conductas y deseos legítimos, comúnmente asociados a patrones sociales, culturales y simbólicos, y no a una diferencia en términos legales generada por el género de los individuos.

Desde la perspectiva de la mujer, el poder participar en esferas de alta responsabilidad y dirección responde a una necesidad de desarrollo que, a modo particular, no debiera verse restringida por su condición sexual, ya que si tener un empleo en la actualidad no es tarea fácil, ser madre, prepararse profesionalmente y ser empresaria mucho menos ya que lograr el éxito involucra mucho sacrificio.

Panamá se caracteriza por contar con mujeres de alto perfil profesional, emprendedoras, influyentes, proactivas, comprometidas, visionarias y con capacidad para ocupar altos cargos, que han logrado cambiar su realidad, dando paso a una tendencia en la que el género no es ya una limitante para crecer en las organizaciones públicas y privadas. Esto se ha reflejado en el quehacer de los panameños, que en los cinco últimos años hemos visto a las féminas demostrando que tienen capacidad para ocupar cargos importantes como: Directoras y presidentes de las Juntas Directivas de prestigiosas instituciones financieras, vicepresidenta de la República, viceministras, magistradas de la Corte Suprema, diputadas de la República, procuradora General de la Nación y Rectoras de universidades, entre otras.

Tenemos que aplaudir lo que se ha logrado ya que estas mujeres, bajo todas las circunstancias, se caracterizan por continuar estudiando y preparándose profesionalmente en busca del mejor camino para avanzar, cada vez más, hacia mayores oportunidades y en su crecimiento personal, lo que sin duda alguna se traduce en una mejor calidad de vida no solo para ellas y sus familias, sino para todos los ciudadanos, en la medida en que su enfoque natural no se centra en tomar y ejercer el poder, sino en favorecer el crecimiento de sus colaboradores y ejercer sus mandatos con honestidad y apego a la ética.

Mayra Ortega de Jurado
Estudiante de Maestría en gerencia estratégica Universidad Interamericana de Panamá (UIP)

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