Saneamiento va por $600 millones

Saneamiento va por $600 millones

Alma Solís

asolis@capital.com.pa

Capital

El saneamiento de la Ciudad y la Bahía de Panamá es un proyecto que inició en 2006 con un objetivo principal: Mejorar las condiciones de salud mediante el mejoramiento del tratamiento de las aguas servidas de la población y recuperar y sanear las aguas de la bahía.

El presupuesto inicial del proyecto era de alredecor de $360 millones; sin embargo, al tener ya un avance de 72% de la obra, se sabe que el costo de la misma ha ascendido a $600 millones. Ese sobrecosto se debe a tres factores principales: El incremento del precio de los materiales, la reorganización de algunos proyectos por temas relacionados a la construcción del metro y otras obras de infraestructura; y la ampliación de la cobertura de la obra, de acuerdo con Tatiana De Janon, coordinadora general del proyecto.

Esto sin tomar en cuenta que el Gobierno está trabajando en adelantar la fase dos de las aguas residuales, que tendría un costo adicional de entre $190 millones y $230 millones, lo que podría incrementar la inversión hasta $830 millones. Y aún faltaría una de las tres plantas de tratamiento de agua que están incluidas en el plan maestro de la obra.

Esta obra tiene cuatro componentes principales, que son las líneas de redes de alcantarillados, las recolectoras, las interceptoras y las plantas de tratamiento de agua.

De Janon enfatizó que se trata de un proyecto complejo con muchos detalles, pero que lo principal es cambiar la forma de tratar las aguas servidas, que hasta antes del proyecto en algunas comunidades como San Miguelito eran vertidas directamente a las veredas, quebradas o ríos. Estas entraban en contacto con las personas y representaban un problema de salud pública.

Este es un proyecto de salud, queremos sacar de la cabeza de las personas eso de que podrán bañarse en la bahía en dos años, dijo De Janon, al aclarar que esto último no es el principal objetivo de la obra que se está ejecutando.

Sin embargo, no desestimó la importancia del otro objetivo del proyecto, el de recuperar las aguas de estos ríos y quebradas y con eso, al dejar de contaminar, la bahía pasará un proceso de limpieza natural

 

Proceso y avances

Las redes son las tuberías más pequeñas que recogen las aguas en las áreas residenciales, se conectan a unas más grandes que vienen siendo las colectoras, las que a su vez pasan a las interceptoras que llevan todo hacia la planta de tratamiento, que estará ubicada en Llano Bonito.

Los kilómetros de redes del proyecto original aumentaron tomando en cuenta la evolución de poblaciones como Tocumen, donde el crecimiento  de la población fue mucho mayor al que se tenía contemplado.

La primera etapa de redes de alcantarillados se desarrolló en el distrito de San Miguelito, allí se construyeron alrededor de 32 kilómetros de alcantarillados. Esta obra se terminó en el 2008, estuvo a cargo en su primera fase de la empresa Copisa, por un monto de $7,2 millones. (Ver recuadro: Obras en Proceso).

Otra tramo de redes que está terminado son los 50 kilómetros en Tocumen. Este fue entregado a finales del año pasado, los trabajos fueron realizados por el Consorcio Tocumen S.A., que se encargó de las redes y las colectoras por $15,9 millones.

En este momento, se está entrando en la etapa final del diseño de la segunda etapa de redes sanitarias de San Miguelito, que serían 50 kilómetros más para dar un total de 80 kilómetros en este distrito. El proyecto aún no está adjudicado y tiene un costo estimado de $11,7 millones.

 

Colectoras

Las redes estarán conectadas a unas más grandes que vienen siendo las colectoras. Estas empezarían en el lado este con la colectora Curundú y la colectora Matasnillo, la que ya existe pero necesita una serie de ajustes. También están otras, como la de Río Abajo, Matías Hernández,  Juan Díaz y Tocumen.

Todos las colectoras se conectan por un sistema interceptor que pasa por toda la costa y este tiene varios componentes, por el lado oeste desde el Casco Antiguo. Esta tubería se construyó con la cinta costera y ya está lista. El Ministerio de Obras Públicas la dejó instalada y lista para entrar en operación.

Este es el recorrido de las aguas y este punto inicia en el túnel interceptor que está en construcción. Son ocho  kilómetros de túnel que atraviesa hasta llegar al área del Nuevo Reparto Panamá en Chanis, donde cambia a una línea de expulsión que tiene alrededor de cinco kilómetros y luego llega a la planta de tratamiento de las aguas residuales.

El túnel tiene un diámetro interior de tres metros y recibirá todas las aguas residuales del oeste de la ciudad. La profundidad  inicial en la cinta costera es de 16 metros y la final es de 23 metros, en Nuevo Reparto Panamá.

Esta obra tiene un costo de $139,5 millones, es realizada por la empresa Odebrecht y lleva un avance físico de 70%.

El proceso es llevado a cabo con la tuneladora Gloria y ya han desarrollado más de cinco kilómetros, actualmente están en la Calle 74 del Corregimiento de San Francisco.

La entrega de la obra está planeada para julio del 2013, pero llevan un ritmo de 25 metros diarios, por lo cual podrían terminar a finales del otro año. Los trabajos se realizan a una profundidad de 23 metros. En la avenida Balboa actualmente se construye la salida de la máquina.

Por el lado este, se encuentran las colectoras Tapia y Tocumen, que ya están construidas. (Ver Recuadro: Obras terminadas).

 

Ajustes 

La colectora Juan Díaz se inició al igual que la de Matías Hernández y las de Río Abajo; sin embargo, está no terminó al mismo tiempo.

Es que este contrato sufrió muchas modificaciones por causa de otros proyectos que estaban en el área, como el del Corredor Norte o la construcción del centro comercial Metromall, entre otros.

Esta situación llevó a que el costo de la obra se duplicara y decidieron dividirla en dos etapas, por lo que la primera solo abarcaría la mitad del kilometraje de red de alcantarillados.

La primera etapa de Juan Díaz está terminada a un 100%, a un costo de $3,6 millones, y la segunda tendrá un costo estimado de $12,5 millones, de acuerdo con la información oficial.  Esta segunda, es la parte baja de la colectora que se conectaría al interceptor Este y en este momento está en un proceso de diseño final.

La colectora de Curundú tiene la misma situación, a pesar de que los diseños datan del 2004, nunca se inició la construcción. En 2004 no estaban los proyectos que están hoy desarrollándose, como el Metro de la ciudad de Panamá y el de Llanos de Curundú, por lo que también se tuvo que modificar el diseño.

La construcción de la colectora de Curundú está en fase de estudio-precio y este se hará de la mano de las obras de saneamiento del río Matasnillo, por un costo estimado de $8,4 millones.

El sistema interceptor el sector costero está construido, quedan unos detalles pendientes únicamente.

Las líneas y las estaciones de bombeo que están dentro del mismo proyecto que el túnel,  tienen un avance de 75%. El interceptor este tiene un avance de 45%.

Las estimaciones de los costos de los proyectos se basaron en los presupuestos elaborados conjuntamente con los diseños realizados en los años 2004 y 2005.  Posteriormente durante los años 2006 y 2007 se realizaron las licitaciones para los proyectos de la primera fase (redes y colectoras); en ese momento se observaron incrementos en los costos de las licitaciones de 33% en promedio (incrementos por licitación individual de entre 22% a 45%).

 

Dichos proyectos se han estado ejecutando hasta junio del presente año y durante su ejecución las obras han experimentado sobrecostos los cuales han requerido de realizar adendas a los contratos explicó De Janon.

Agregó que son justificados  y previamente aprobadas por los organizamos internacionales que son los financiadores de estas obras.  Al comparar los costos finales de los proyectos con los estimados originalmente antes de la licitación (2004-2005) se observaron aumentos promedio de 62% (incrementos por licitación individual de entre 24% a 77%).

 

Planta de tratamiento  

Todo ese caudal de agua que llevará el sistema de redes, colectoras e  interceptoras, llegará a la planta de tratamiento.

Actualmente se construye la primera de tres plantas. Esta tendrá una capacidad de  2,2 metros cúbicos por segundo, lo que le permitirá tratar las aguas servidas de una gran parte del área metropolitana.

La segunda aumentaría a 4,4 cúbicos por segundo y la tercera a 6,6 metros cúbicos por segundo. Con estas tres y, de acuerdo con el plan maestro, sería suficiente para atender a la población hasta el año 2035.

El proyecto debe dejar actualizado el plan maestro y decir cuándo es más conveniente y oportuno ejecutar la segunda etapa. Pero, por lo visto, las autoridades piensan que tiene que ser más pronto de lo originalmente establecido.

El proceso de tratamiento de estas aguas es conocido. Cuando las aguas llegan a la planta,  se separan las grasas y las arenas a través de rejas mecánicas que captan los sólidos más pesados y grandes.  Luego pasan a unas cápsulas de aireación, que es realmente donde se realiza el tratamiento biológico, se les inyecta aire para que se reproduzcan las bacterias y microorganismos y estas consuman la materia orgánica.

De allí las aguas tratadas se separan y se conducen a la cámara de contacto, donde consiguen aguas claras que se vierten y se conducen a la cámara de contacto, donde se hace una desinfección y se vierten al río Juan Díaz.

Los lodos también van a un tratamiento, el cual finalmente sirve para producir energía para la planta de tratamiento.

En total, son 14 proyectos en los cuales han participados un número plural de empresas nacionales y extranjeras y aún quedan por adjudicar unos tres más

 

Financiamiento 

El contrato actual y los $600 millones solo contemplan la primera planta. Esta inversión es financiada por distintas fuentes, entre ellos el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), El Banco Europeo de Inversiones (BEI), La Corporación Andina de Fomento (CAF), el OPEC Fund for International Develop (OFID) y el Aeropuerto de Tocumen.

Estas líneas de crédito suman hasta la fecha $472 millones. (Ver recuadro: Fuentes de Financiamiento)

El BID inició con un desembolso de $45 millones, pero en la actualidad la cifra asciende a  $75 millones.

El aporte del gobierno es vía impuestos y además es el responsable de atender los sobrecostos y el mantenimiento de la obra. La cifra estimada del aporte directo del Estado es $128 millones.

 

Futuras etapas

El Gobierno está estudiando adelantar la construcción de la segunda planta de tratamiento, que permitirá elevar la capacidad a 4,4 metros cúbicos por segundo.

Es en este momento que será necesaria la incorporación del segundo módulo de la planta, para aumentar su capacidad.  Actualmente, el Ministerio de Salud en conjunto con el MEF está en proceso de definición de la fuente de financiamiento para este segundo módulo, que tendrá un costo estimado de entre $190 millones y $230 millones, según el método de contratación, explicó el ministro de Salud, Franklin Vergara.

Para poder contar con esta segunda etapa de la planta en el 2015, será necesario iniciar su construcción durante el segundo semestre del 2012, agregó Vergara.

El ministro de Economía y Finanzas, Frank de Lima, explicó que ya para el 2018 la capacidad de la primera planta estaría a su máximo, adicional a que existen comunidades que no tienen cobertura, tampoco áreas de Panamá Oeste.

Lo que sí adelantó De Lima es que tanto la CAF como el BID están interesados en financiar el resto de la obra.

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