Se intensifica liquidación de bonos de mercados emergentes

Los inversionistas han retirado $4,4 mil millones de la deuda emitida por los países de África, América Latina, Europa Oriental y Asia en el espacio de un mes.

George Washington, Federal Hall, Wall St, Manhattan, NY

Las especulaciones sobre la recuperación económica en los países desarrollados han provocado la mayor liquidación mensual en las deudas de los mercados emergentes desde la taper tantrum de 2013, aumentando las preocupaciones de que el mundo está entrando en una fase de turbulencia en los mercados.

India y Tailandia sufrieron fugas particularmente fuertes conforme los datos de empleo en Estados Unidos (EE.UU.) más positivos de lo previsto provocaron optimismo de que la recuperación ya estaba en marcha y elevaron la posibilidad de un aumento de las tasas de interés antes de finales de año, lo que llevó a los inversionistas a reevaluar su apetito por activos de mayor riesgo.

Los inversionistas han retirado $4,4 mil millones de la deuda emitida por los países de África, América Latina, Europa Oriental y Asia en el espacio de un mes, según el Instituto de Finanzas Internacionales, con sede en Washington, que monitorea las inversiones transfronterizas en una canasta de países de mercados emergentes.

La creciente emisión de deuda y la dependencia de inversionistas extranjeros han dejado al sector vulnerable a los cambios en el estado de ánimo global. Los cambios en la política de la Reserva Federal de EE.UU. (FED, por sus siglas en inglés) podrían frenar los flujos de capital hacia los mercados emergentes hasta en un 80%, según un estudio del Banco Mundial, lo cual provocaría una crisis en determinados países.

Conforme el dólar se fortalece frente a las monedas de los mercados emergentes, los inversionistas están preocupados por la capacidad de los gobiernos para garantizar el servicio de las deudas emitidas en la moneda estadounidense, las cuales en algunos casos pueden haber excedido la capacidad del país para generar ingresos en dólares, y por ende han dificultado más el pago de la deuda.

La caída del crecimiento y la creciente incertidumbre política en países como Turquía han tenido un fuerte impacto en los precios de los activos. Los inversionistas temen una repetición del gran caos en los mercados emergentes en 2013, provocado por insinuaciones de Ben Bernanke, el presidente de la FED en ese momento, de que EE.UU. se estaba preparando para reducir su programa de compra de activos conforme la economía se recuperaba.

La semana pasada, el Fondo Monetario Internacional (FMI) le pidió a EE.UU. tener en cuenta las consecuencias de un aumento de la tasa de interés para el resto del mundo.

Desde la taper tantrum ha habido una relativa estabilidad en los mercados emergentes, pero existe la idea de que finalmente subiremos de cero las tasas de interés y las cosas están cambiando, dijo Paul McNamara, un gerente de fondos de GAM.

Lo realmente preocupante de los mercados emergentes es la deuda corporativa. Ha habido una avalancha de emisión de deuda y una gran cantidad de inversionistas se han apresurado a comprar sin necesariamente conocer la idiosincrasia del mercado.

La deuda internacional comercializada emitida por los países de mercados emergentes en los primeros cinco meses del año casi se ha duplicado en los últimos cinco años, pasando de $121.000 millones en 2010 a $210.000 millones este año, según el proveedor de datos Dealogic.

Sin embargo, la emisión de deuda corporativa ha superado incluso eso, dejando atrás al mercado estadounidense de alto rendimiento conforme las compañías utilizan los mercados para reemplazar los menguantes préstamos bancarios. Con el dólar al alza, muchos inversionistas creen que la tasa de morosidad en el sector aumentará este año.

Elaine Moore y Jonathan Wheatley
Financial Times

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