Se puede dejar de fumar de varias formas

Se puede dejar de fumar de varias formas

Leoncio Vidal Berrío M.

lberrio@capital.com.pa

Capital

En el mundo hay más de 1.300 millones de fumadores y más de 5,4 millones de personas mueren cada año por enfermedades relacionadas con este hábito. Panamá no se escapa de esta realidad y estadísticas del Ministerio de Salud (Minsa) revelan que unas 2.000 personas mueren anualmente en nuestro país a causa de enfermedades asociadas al tabaquismo.

Una tercera parte de los fumadores hacen el intento de dejar el cigarrillo al menos una vez al año; de ellos, solo un 5% logra dejar de fumar sin ayuda o soporte, según investigaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El tabaquismo es considerado la actividad más nociva que afecta la salud a largo plazo de los pacientes y es reconocido como una condición médica crónica y recurrente, según una reciente encuesta internacional sobre el tema, llamada Stop.

De acuerdo con la OMS,  el tabaquismo causa más muertes en el mundo que el SIDA, el alcoholismo, la tuberculosis, los accidentes automovilísticos, los incendios, los suicidios y los homicidios, en conjunto.

Para los fumadores que deseen dejar el vicio hay diferentes métodos para lograrlo. Entre los más conocidos están los tratamientos sustitutivos de nicotina como los parches o chicles, igualmente vale la pena mencionar la terapia cognitiva conductual llamada el Método Laudin, ideada por el investigador y científico Laudin Mora.

Recientemente salió en el mercado farmacológico la Vareniclina, cuyo nombre comercial es Champix y está desarrollado para activar parcialmente el receptor de nicotina y reducir la severidad de  los síntomas del fumador del síndrome de abstinencia y los efectos de recompensa.

Si la persona fuma un cigarrillo mientras está en tratamiento, este tiene el potencial de disminuir el sentido de satisfacción asociado con fumar. Esto puede ayudar a prevenir el ciclo de adicción a la nicotina.

Según la neumóloga Wing Ching Chan, el Champix debe utilizarse en los pacientes que tienen un nivel de adicción moderado o alto a la nicotina. Además, si se combina con terapias conductuales o en grupo, la eficacia se duplica.

Si el paciente no dese someterse a los fármacos, puede recurrir al Método Laudin, que se trata una terapia cognitiva conductual que permite transformar al fumador a un no fumador, elevando su nivel de consciencia.

El Método Laudin tiene una duración aproximada de cuatro horas y ésta a su vez está dividida en dos sesiones con una duración promedio de dos a dos horas y media. La primera parte consiste en una terapia cognitiva conductual, que le permite a la persona elevar su estado de consciencia, del por qué de los síntomas, causas y así comprender la interminable lucha contra un estrés inexistente, virtual e imaginario, causado por el hábito del cigarrillo y la fármacodependencia a la nicotina que produce en el organismo que la consume.

La segunda parte consiste en la inducción al participante de sugestiones por medio de una programación neurolingüística en estado alfa (estado consciente de la persona), la cual complementa las herramientas necesarias para que el participante de manera consciente tome la decisión irreversible de dejar el vicio del cigarrillo y la fármacodependencia a la nicotina..

Otra alternativa para dejar de fumar en Panamá es asistiendo a la clínica para dejar de fumar o Clínicas para la Cesación de Fumar y hasta el momento operan 10 en todo el país, y que de acuerdo con Manuel Penna, director de la primera clínica la cual está ubicada en el Hospital Santo Tomás, esta desde que abrió sus puertas en el 2009 ha obtenido buenos resultados, ya que son varios los pacientes que han logrado dejar de fumar.

Manifestó Penna que entre los pacientes que se han curado habían personas que se fumaban hasta tres cajetillas de cigarrillo al día. Hoy día estos ex fumadores incentivan a las personas a dejar el cigarrillo y dan testimonio del proceso que vivieron para dejar el vicio, señaló.

Los orígenes de las clínicas de cesación datan del año 2009, cuando la Coalición Panameña contra el Tabaco y el Ministerio de Salud las crearon mediante la Ley Nº13 del 24 de enero de 2008.

De acuerdo con el especialista en psiquiatría Ricardo Chang, para dejar de fumar la motivación personal continúa siendo un elemento clave, pero los diversos intentos que se suceden en el tiempo se ven abocados al fracaso por un paquete de síntomas que aparecen al abandonar el hábito.

Las personas deben ir estableciendo objetivos por día, como poner límite al humo, es decir, áreas protegidas de no fumar. De igual forma el paciente debe empezar a saltarse uno o dos cigarrillos por día, y botar los ceniceros y los encendedores, indicó.

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