Se secan los ríos

Se secan los ríos
El Cambio Climático es una realidad y los seres humanos tenemos que adoptarnos a los impactos que implica.| Fotolia

El Cambio Climático está haciéndose sentir con mayor fuerza cada vez, y aunque sus efectos se han estado advirtiendo, aún se continúa deforestando, y eso se está manifestando en una reducción considerable de los cauces de los ríos, lo que, a su vez, está afectando el suministro de agua potable para la población y las actividades agrícolas.

La estación seca cada año es más intensa, y las medidas implementadas para mitigar sus efectos, al menos hasta hoy, no han sido suficientemente efectivas. Y para agravar la situación este año se ha hecho presente, una vez más, el Fenómeno de El Niño, cuya característica principal en nuestro país es extender, más allá de lo normal la estación seca. 

Lógicamente muchos panameños le dan poca importancia a esta situación, a pesar de las advertencias de las autoridades sobre posibles racionamientos de agua de agravarse la sequía.

Sin embargo, debemos recordar lo ocurrido hace un año en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, que se quedó sin agua para suplir las necesidades de su población.

En Panamá, importantes ríos han reducido sus caudales considerablemente y algunas quebradas se han secado. Se trata de un hecho insólito en un país que en su vertiente del Pacífico cuenta con 500 ríos y quebradas.

Las autoridades han tenido que incrementar la apertura de pozos y el uso de carros cisternas para garantizar el suministro de agua en un gran número de comunidades tanto de la región metropolitana como del interior del país, mientras se espera que el Fenómeno de El Niño no se extienda más allá del mes de mayo, para evitar una situación más crítica.

Ante este escenario hay que señalar que ya es hora que se preste la debida atención a este tema y se empiecen a construir reservorios de agua a lo largo y ancho del país, que permitan reducir los efectos de la sequía, porque el Cambio Climático es una realidad y los seres humanos tenemos que adoptarnos a los impactos que implica.

Se dice que América Latina es la región con la mayor disponibilidad de agua del mundo y tal vez por esta razón nunca le hemos prestado la debida atención a este tema.

Pero, pese a esta alta disponibilidad, el vital líquido no es accesible a toda la población, y la mayoría de los países registran disminuciones en los niveles de aguas superficiales y por tanto en el suministro de agua potable para sus ciudadanos, debido al crecimiento de las ciudades y a los efectos del Cambio Climático.

De hecho, en América Latina se reportan más de 150,000 muertes asociadas a enfermedades hídricas, 85% de ellas corresponden a niños menores de cinco años.

Una situación que podría empezar a reflejarse en Panamá, sino no se empiezan a establecer nuevas estrategias por parte de las autoridades y una mayor responsabilidad de parte de la ciudadanía, acostumbrada a despilfarrar el vital líquido debido a su bajo costo.

Ya la mayoría de las plantas potabilizadoras del país están trabajando por debajo de su capacidad, por el bajo caudal que presentan los ríos, por lo que el tema del agua debe ser una prioridad para la futura administración, y un primer paso debe ser reestructurar el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), para que pueda actuar con mayor eficiencia y rapidez.

La falta de agua ha empezado afectar los ingresos del Canal y el diario vivir de muchas comunidades, por lo que se necesita atender el tema con celeridad y responsabilidad.

Editorial

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