Secuelas de El Niño siguen golpeando a ganaderos

Secuelas de El Niño siguen golpeando a ganaderos

El sacrificio de ganado disminuye y aumentan las importaciones

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Las lluvias se han normalizado, pero los ganaderos siguen resintiendo los efectos del Fenómeno El Niño que azotó al país el año pasado, y es que el sacrificio de ganado se redujo  durante los primeros nueve meses del  año.

El secretario ejecutivo de la Asociación  Nacional  de Ganaderos (Anagan), Euclides Díaz, señaló que durante la larga  estación seca se tuvo que reducir los hatos y  ahora no tenemos suficiente  ganado para satisfacer la demanda del mercado.

Hasta el pasado mes de febrero se habían sacrificado 248.685 reses, cuando en igual periodo del año pasado la cifra ascendía a 284.683 cabezas de ganado, una reducción de 35.998 reses, detalló Díaz.

Mientras que las importaciones hasta el pasado mes de julio  sumaban 3.713 toneladas, 1.500 toneladas más que en igual periodo del año pasado, de acuerdo con cifras proporcionadas por la Anagan.

Las mayores importaciones provienen de Nicaragua con 1.800 toneladas y Estados Unidos (EE.UU.) con 1.280 toneladas, países que están llenando el espacio dejado por los productores locales.

La Anagan también participa en el Diálogo Nacional por el Agro, donde han presentado una larga lista de propuestas, entre ellas, el establecimiento de una cuota ganadera; actualizar las normas de lácteos en concordancia con las normas internacionales; crear una Comisión especializada regentada por productores, procesadores y el Gobierno para el control de las importaciones como opera en Costa Rica y Colombia;  eliminar el monopolio de los mataderos y establecer nuevas normas, además de dar  rango de Ley a la Cadena Agroalimentaria  de la leche y Carne.

La Anagan prevé cerrar el año con un total 335.000 sacrificios, lo que representaría una reducción de 37.000 cabezas con relación al 2015, que ya registraba cifras inferiores al 2014.

Por su parte, el presidente de la  Asociación de Comerciantes y Distribuidores de Víveres y Similares de Panamá (Acovipa), Iván Ríos, dijo que este gremio no ha sido invitado al diálogo, pero señaló  que el principal problema es que cada uno jala para su lado y no sabemos trabajar coordinadamente, pese a que la globalización nos llama a trabajar juntos, con una visión de país.

Todos hablan de soberanía alimentaria, pero no saben qué es lo que hay que hacer para que eso se dé, detalló.

Ríos sostuvo  que el problema del agro panameño tiene raíces muy profundas, por lo que, aunque no no es imposible será difícil lograr organizarlo.

Manuel Luna G.
mluna@capital.com.pa
Capital Financiero

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