Seguros soberanos para riesgo de desastres

Entre 1986 y 2011 las pérdidas en Panamá por causa de desastres se estimaron en cerca de $700 millones

Grafica01

Con la finalidad de acceder a seguros soberanos por riesgos de desastres, con alta calidad y bajos costos, el Consejo de Ministros de Hacienda o Finanzas de Centroamérica, Panamá y la República Dominicana (Cosefin) y el Ccrif SPC (Por sus siglas en inglés, antes Mecanismo de Seguros contra Riesgos Catastróficos del Caribe), firmaron un memorando de entendimiento.

El 18 de abril, Ccrif SPC y el gobierno de Nicaragua, rubricaron un acuerdo de participación que lo convierte en el primero país del Istmo en sumarse al mecanismo de seguros.

Este seguro nos permitirá fortalecer la resiliencia financiera del gobierno ante desastres naturales y seguir nuestros esfuerzos para reducir la pobreza y responder a los retos del cambio climático, en el marco del Plan Nacional de Desarrollo Humano, dijo el ministro de Hacienda y Crédito Público nicaragüense, Iván Acosta.

En 2007 el Ccrif fue constituido como el primer fondo de seguros contra riesgo de catástrofe para el Caribe con el fin de delimitar el impacto financiero de los devastadores huracanes, terremotos y para proveer liquidez monetaria de manera inmediata.

A su vez, en 2014 el fondo fue reestructurado en una sociedad de cartera segregada (SPC, por sus siglas en inglés) y ahora se llama Ccrif SPC.

El mecanismo aumenta las repuestas de sus países miembros ante catástrofes provocadas por eventos adversos al proveerles recursos financieros inmediatos, lo que le permite a los gobiernos atender mejor las necesidades iniciales de su población y continuar la provisión de servicios cruciales, destaca el BM.

El Ccrif desde su creación ha efectuado 12 pagos por un total de $35,6 millones a ocho gobiernos miembros, desembolso realizada en las primeras dos semanas después de cada evento.

Por su parte, el secretario ejecutivo de Cosefin, Martín Portillo, dijo que luego de explorar opciones para contratar financiamiento soberano para el riesgo de desastres, los países centroamericanos concluyeron que adherirse al Ccrif SPC era el mecanismo de aseguramiento más eficiente y rentable para agrupar nuestro riesgo.

La nueva alianza de 23 naciones beneficiará tanto a los nuevos como a los actuales miembros de Ccrif, pues les proveerá bajos precios por el uso más eficiente de instrumentos de mercado de capital y de seguros. Los nuevos miembros podrán aprovechar primas de bajo costo y los actuales miembros podrían obtener reducciones en primas debido al aumento del tamaño de la cartera de Ccrif. Además, está alianza entre países del Caribe y de Centroamérica podría fortalecer la actividad económica a lo largo de la gran Cuenca del Caribe, destacó el BM.

Entre tanto, el vicepresidente del BM para América Latina y el Caribe, Jorge Familiar, expresó que este es un ejemplo real de un bien público regional en el que la acción colectiva tiene claros beneficios financieros y que puede ayudar a los países a enfrentar los impactos adversos del cambio climático.

Gestión de riesgo

Panamá abordó durante la tercera semana de abril el tema en el seminario taller: Los pasivos contingentes y las herramientas de gestión de riesgos Cómo el Banco Mundial puede ayudar.

Participaron en la capacitación funcionarios de la Dirección de Crédito Público, la Dirección de Inversiones, Concesiones y Riesgos del Estado del Ministerio de Economía y Finanzas (Dicre),  y representantes del BM, entre ellos la vicepresidenta del Tesoro, Madelyn Antonic.

La jornada tuvo como objetivo capacitar a los funcionarios panameños sobre los derivados climáticos e instrumentos financieros para el manejo de riesgos de catástrofes naturales incrementando la protección financiera y mitigar el mismo y ser menos vulnerables.

Panamá cuenta con un Marco Estratégico de Gestión Financiera de Riesgos de Desastres a través de la Dicre y fue desarrollado con la asesoría técnica del BM.

Las pérdidas económicas debido a los desastres naturales en Centroamérica, incluida Panamá han sido estimadas por $9.800 millones, un equivalente a nivel nacional del Producto Interno Bruto (PIB) que varía desde el 22% hasta el 40%, señala el Informe regional del estado de la vulnerabilidad y riesgo de desastres en Centroamérica de febrero 2014.

El reporte de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (Unisdr) y el Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres Naturales de América Central (Cepredenar), indica que estos impactos ocasionan que los múltiples esfuerzos emprendidos por los gobiernos de Centroamérica por alcanzar el crecimiento económico, la disminución de la pobreza y superar las desigualdades, se retrasen o se hagan aún más difíciles, lo que en muchos casos es detonante de desastres de otra índole como son la violencia y la inestabilidad política y social.

Impacto regional

La investigación manifiesta que por primera vez a nivel mundo, las pérdidas económicas anuales documentadas de los principales eventos de desastres han superado los $100.000 millones por cuatro años consecutivos.

Documenta que desde el terremoto de Managua (Nicaragua) en 1972, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) participó activamente en 32 estimaciones de efectos e impacto sociales, económicos y ambientales de desastres en los países centroamericanos. Cuatro en Costa Rica, nueve en El Salvador, cinco en Guatemala, tres en Honduras, 10 en Nicaragua y una en Panamá.

De los citados, siete corresponden a desastres originados por eventos geofísicos, 23 por fenómenos hidrometeorológicos y dos a fenómenos en los que se combinaron ambos. Mientras que los cinco desastres que mayor destrucción produjeron fueron: Terremoto de Managua (1972), terremoto de Guatemala (1976), huracán Fifí en Honduras (1974, terremoto en San Salvador (1986) y las inundaciones en Nicaragua (1982).

En el caso de Panamá, las fuertes lluvias registradas en el año 2010 provocaron pérdidas de vidas, miles de damnificados y el cierre por segunda ocasión en su historia de las operaciones del Canal de Panamá por más de ocho horas. Entre 1986 y 2011, las pérdidas acumuladas en Panamá por causa de desastres ascendieron a casi $700 millones.

Frente a este panorama y perspectivas que no cambiará a futuro, el informe expresa que Centroamérica es una zona de multiamenazas, inestable, altamente expuesta y caracterizada por factores como: Ubicación geográfica, prolongada estacionalidad ciclónica proveniente del océano Atlántico y del océano Pacífico, geomorfología de sus territorios y confluencia de placas tectónicas activas, que mantienen a la región con un nivel de alta sismicidad.

A la vez, recomienda que la región debe asumir un enfoque de evaluación multiamenazas y la caracterización de éstas para orientar una acción colectiva para la reducción de riesgos, fortalecimiento los sistemas de evaluación y monitoreo, asignando recursos para la investigación aplicada y desarrollo de conocimiento y capacidades regionales en ese sentido, incluyendo modelación de escenarios de clima y sus proyecciones.

Por su parte, el jefe de Unisdr, Ricardo Mena, considera que Centroamérica tiene la oportunidad de actuar proactivamente, fortalecer las capacidades ciudadanas, considerar el riesgo de desastres en los proyectos de infraestructura, impulsar la planificación del desarrollo sensible a las amenazas naturales, potenciar los sistemas de alerta temprana y fomentar la educación en gestión de riesgo.    

José Hilario Gómez
jgomez@capital.com.pa
Capital Financiero

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias

Patrocinado por BANCO GENERAL