SMV evalúa la obligatoriedad de calificación de riesgo

SMV evalúa la obligatoriedad de calificación de riesgo

Debido a factores externos como las listas grises de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) y de algunos países como Francia, la cruzada global contra el blanqueo de activos, financiamientos al terrorismo y a la proliferación de armas de destrucción masiva, acuerdos bancarios Basilea I, II y III, entre otros, los reguladores panameños de la banca, seguros y valores robustecen y amplían las normativas de estos sectores.

La Superintendencia del Mercado de Valores (SMV), por su parte, procedió a llevar a consulta pública la segunda versión del acuerdo que  modifica e acuerdo para el registro de emisiones.

La recepción de comentarios de parte de los participantes del mercado bursátil a la SMV, concluyó el 22 de febrero.

Entre los principales cambios que contiene el acuerdo figuran las disposiciones relativas a los informes de las calificadoras de riesgo que se aplicarán a los nuevos programas de valores o registros aprobados a partir de la vigencia del acuerdo.

Mientras que para las emisiones aprobadas y vigentes antes de la fecha que entre a regir el acuerdo en consulta, la calificación de riesgo se aplicará a las series con más de $5 millones por emitir, así como a los programas rotativos con series que aún no se han colocado entre los inversionistas.

Entre tanto, la calificación de riesgo no aplica para las emisiones aprobadas y que hayan sido emitidas en un 100% a la vigencia del presente acuerdo. El tema de la calificación de riesgo tiene tanto votos a favor como en contra.

Para algunos sectores, incluir la obligatoriedad de una calificación de riesgo para ir al mercado de valores en búsqueda de capital, representa un exceso de regulación y una penalización a los emisores en general por los incumplimientos de unos pocos que han tenido problemas financieros para cumplir con los inversionistas.

Mientras que otros consideran la medida positiva y beneficiosa para los intereses de los inversionistas al llevar al mercado emisiones que minimicen los incumplimientos, entre los últimos casos: Chequefectivo y la financiera La Generosa.

A su vez, Pacific Credit Rating (PCR) y la Cámara de Emisores de Panamá, realizaron el pasado  8 de febrero del presente año la jornada informativa: Nuevas tendencias en la calificación de riesgo, donde expusieron el ex gerente general de la Bolsa de Valores de Panamá (BVP) y actual gerente de Canal Bank, Roberto Brenes; el CEO de Capital Bank, Moisés Cohen; el socio de la firma Morgan & Morgan y vicepresidente de la Fundación Libertad, Carlos Ernesto González y el presidente de PCR, Oscar Jasaui.

El analista de riesgo  Jasaui, expresó a Capital Financiero que los reguladores deben considerar en el tema normativo y cumplimiento los tamaños y capacidades de cada uno de los entes regulados. “No es lo mismo una entidad con ingresos superiores a los $1.000 millones que una de $10 millones, estas últimas tienen menores recursos para destinar, y hay que balancear en función del tamaño y exposición de riesgo de cada entidad”, acotó.

Jasaui reconoció que lo anterior amerita un trabajo regulatorio más complejo y siempre es más fácil subir la valla lo más alto para todos, lo cual conduce a que las empresas pierdan competitividad.

Respecto a la calificación de riesgo que se analiza para todas las emisiones que van al mercado de valores, el presidente de PCR comentó: “Nosotros vemos positivamente que haya una obligatoriedad y nuestra experiencia es que después de un tiempo los inversionistas, el sistema financiero y de valores en general hacen que la calificación sea indispensable, ya que la obligatoriedad se vuelve no cuestionada. Tal como hoy, nadie cuestiona que las empresas presenten sus balances auditados, lo mismo ocurre con la calificación de riesgo, y se convierte en una buena práctica”.

Jasaui dijo que los costos tienen que estar proporcionales a dos elementos: Al tamaño y a los riesgos que enfrente la entidad.

Es muy diferente, una empresa que hace negocios internacionales con derivados o productos sintéticos complejos que una que otorga préstamos. “Son dos perfiles distintos y si le aplicamos los mismos requisitos de cumplimientos, estamos afectando una entidad respecto a la otra. Esto significa que los reguladores deben distinguir los diferentes perfiles para hacer más equitativo el sistema”, concluyó.

De acuerdo con las estadísticas de la SMV, al cierre del 2016 existían 121 emisores con valores en circulación en el mercado de valores de Panamá, dos menos que los existentes en diciembre de 2015. (Ver gráfica: Emisores registrados en la SMV).

José Hilario Gómez
jgomez@capital.com.pa
Capital Financiero

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