Taxis voladores del fundador de Google se prueban en secreto en Nueva Zelanda

Taxis voladores del fundador de Google se prueban en secreto en Nueva Zelanda
El fundador de Google, Larry Page, respalda la “startup" de vehículos voladores.|Cortesía|Alphabet

Una empresa “startup” de vehículos voladores respaldada por el fundador de Google, Larry Page, ha estado probando en secreto un avión eléctrico autónomo durante varios meses en Nueva Zelanda, reveló la compañía el martes.

Kitty Hawk, con sede en Silicon Valley, espera que su avión Cora formará la base de un servicio de taxis aéreos en los próximos años, después de que comenzara a probarse en Nueva Zelanda a finales del año pasado.

Jacinda Ardern, la primera ministra de Nueva Zelanda, dio a conocer la empresa el martes junto a Fred Reid, director ejecutivo de Zephyr Airworks, el operador de Kitty Hawk en el país.

“Cora despega como un helicóptero y vuela como un avión, lo cual elimina la necesidad de una pista y crea la posibilidad de despegue desde lugares como las azoteas”, dijo la compañía en su sitio web. “Cora utilizará un software de vuelo autónomo combinado con supervisión humana para permitirles volar a las personas sin entrenamiento”.

Invertir en vehículos que pueden volar por sí solos

Una confluencia de tecnologías que incluye motores y baterías eléctricas, sistemas de navegación autónomos e incluso drones de consumo ha atraído a compañías como Uber y Airbus a invertir en vehículos que pueden volar por sí solos, lo cual elimina la necesidad de contar con un piloto entrenado.

La capacidad de “despegue y aterrizaje vertical” (VTOL, por sus siglas en inglés) promete abrir opciones de transporte, desde servicios de cercanías hasta entregas mediante drones.

Kitty Hawk, que recibe el nombre de la ubicación en Carolina del Norte de las primeras pruebas de vuelo de los hermanos Wright, ha sido financiada personalmente por Page, de forma ajena al grupo Alphabet.

Encabezada por Sebastian Thrun, quien también es fundador del programa de vehículos sin conductor de Google y del servicio de educación en línea Udacity, Kitty Hawk operó mayormente en secreto hasta abril de 2017, cuando presentó un prototipo de su Flyer: un avión ultraligero de una persona impulsado por ocho rotores eléctricos.

El Flyer está diseñado para usarse sólo sobre agua y para su venta a particulares. Cora es un vehículo más ambicioso, con 12 rotores independientes capaces de transportar a dos personas a alturas de entre 150 y 900 metros. Con una autonomía de 100 kilómetros y una velocidad máxima de 177 km/h, Cora tiene tres computadoras de vuelo independientes para garantizar una copia de seguridad en caso de falla.

“La misión de Kitty Hawk es cambiar por completo la forma en que nos movemos. Tendremos éxito si todos eligen volar todos los días”, dijo Thrun.

“Con nuestro prototipo de taxi aéreo Cora, estamos aplicando ocho años de investigación y desarrollo a una forma completamente nueva de trasladarse”,

Sebastian Thrun

Kitty Hawk prevé operar un servicio “similar a una línea aérea o de viajes compartidos“. La compañía ha recibido un “certificado de aeronavegabilidad experimental” para Cora en Nueva Zelanda y Estados Unidos.

Centro de investigación

Nueva Zelanda se está posicionando como un centro mundial de investigación y desarrollo, particularmente en el sector aeroespacial. Martin Jetpack, la cual se describe a sí misma como el desarrollador del primer jetpack comercial del mundo, tiene su sede en Christchurch.

Rocket Lab, una compañía fundada por Peter Beck, un inventor de Nueva Zelanda, puso recientemente tres satélites en órbita desde una plataforma de lanzamiento privada en una granja de ovejas y ganado de 3,200 hectáreas.

Los vehículos voladores, durante años, un elemento básico de la ciencia ficción, ahora están experimentando una oleada de inversiones para convertirse en realidad.

Uber ha formado una división dedicada llamada Elevate que planea demostrar los vehículos voladores para 2020 en Dubái y en el área de Dallas-Fort Worth, en asociación con compañías aeroespaciales como Embraer y Pipistrel.

El mes pasado, la división A3 de Airbus con sede en Silicon Valley dijo que su prototipo Vahana había completado su primer vuelo de prueba. Las empresas “startup” más pequeñas que se están enfocando en los aviones de pasajeros sin piloto incluyen Lilium, Joby y Terrafugia.

En septiembre del año pasado, Lilium, con sede en Múnich, recaudó $90 millones de Tencent y firmas de riesgo como Atomico de Niklas Zennstrom y Obvious Ventures de Evan Williams.


Por: Tim Bradshaw y Jamie Smyth
Financial Times

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias

Patrocinado por BANCO GENERAL