Temer se propone reconquistar a los inversionistas

Temer se propone reconquistar a los inversionistas

El  presidente brasileño da por terminada la crisis política que ha golpeado al país

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El presidente de Brasil, Michel Temer, trató  de calmar a los inversionistas diciendo que la incertidumbre política del país ya acabó, mientras su gobierno se propone conseguir ayuda del sector privado para sacar a Brasil de una recesión brutal.

En su primera entrevista con un medio de comunicación extranjero después  que su predecesora, Dilma Rousseff, fuera expulsada de la presidencia, Temer dijo que su prioridad es la creación de puestos de trabajo. Pero debido al mal estado de las finanzas del Gobierno, ha hecho un llamado a los inversionistas privados para que inyecten nueva vida en la moribunda economía de Brasil.

Hay una gran cantidad de dinero en el mundo, dijo en su oficina en el Palacio do Planalto.

Su gobierno de línea centrista dio a conocer decenas de proyectos de infraestructura que serán sometidos a licitación durante el próximo par de años, incluyendo carreteras, ferrocarriles y plantas de energía. El mandatario dijo que espera que los inversionistas extranjeros hagan ofertas ahora que el juicio político contra Rousseff ha terminado.

La incertidumbre política se calmó y tenemos seguridad jurídica. Se cumplirán todos los contratos, aseveró.

Queda por verse si la agitada política de Brasil se calma. Legisladores que apoyan a Rousseff y que culpan a Temer de ayudar a organizar su expulsión, se han comprometido a hacerle la vida más difícil al nuevo presidente. Y las acusaciones de corrupción presentadas  contra el mentor de Rousseff, el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, también podrían impulsar a la oposición. Lula da Silva ha negado haber cometido algún delito y ha caracterizado sus problemas legales como persecución de sus opositores.

Temer prefirió no comentar sobre las acusaciones de lavado de dinero y corrupción presentadas  en contra Lula da Silva.

El apoyo del Congreso es crucial para que Temer avance con medidas de austeridad impopulares necesarias para reducir la creciente deuda y el déficit de Brasil y restaurar la confianza de los inversionistas.

Una prueba de fuego se producirá en octubre, cuando se espera que un comité de la Cámara Baja vote sobre una enmienda que impone estrictos límites al gasto gubernamental. Los mercados están prestando atención, ya que el Gobierno se esfuerza por dominar un déficit que en julio alcanzó 9,6% del Producto Interno Bruto (PIB).

Una polémica reforma pensional llegará en unos meses al Congreso y se espera que los legisladores voten sobre este proyecto de ley en 2017. Tengo confianza en la responsabilidad de los que ocupan un escaño en la legislatura, dijo.

Temer destacó su intención de unificar un país profundamente dividido después de años de feroces disputas políticas. El mandatario dijo que prepara una campaña de marketing para convencer a los votantes de la necesidad de hacer reformas dolorosas como una forma de revertir una recesión que causó que la economía se contrajera 3,8% el año pasado.

Paulo Trevisani
Brasilia
Dow Jones

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