Tenemos que ser positivos

Tenemos que ser positivos
Para comenzar, basta recordar que recientemente la calificadora de riesgo Moody’s Investors Services (Moody’s) reiteró el grado de inversión de la República de Panamá, ubicándola en Baa1 con perspectiva “Estable”, destacando además el sólido desempeño económico y la estabilidad macroeconómica del país.| Cortesía

No hay la menor duda que los panameños tenemos razones para tener una visión positiva sobre el futuro del país, ya que a pesar de todos los problemas sociales que enfrentamos actualmente, la desaceleración económica y las diferencias surgidas por el paquete de reformas constitucionales aprobado por la Asamblea Nacional de Diputados, no sólo nos mantenemos entre los países con las mejores perspectivas de crecimiento de la región, sino que además nos estamos consolidando como uno de los puertos más seguros para los inversionistas internacionales.

Para comenzar, basta recordar que recientemente la calificadora de riesgo Moody’s Investors Services (Moody’s) reiteró el grado de inversión de la República de Panamá, ubicándola en Baa1 con perspectiva “Estable”, destacando además el sólido desempeño económico y la estabilidad macroeconómica del país.

La calificadora señaló que Panamá ha crecido a un promedio de 6% en la última década y que, si bien se ha moderado en los últimos años, la agencia pronostica que seguirá siendo más alto que la mayoría de los países de la región, ya que para el 2020, Moody´s espera que el crecimiento se recupere al 4.5%, uno de los más altos de la América Latina y el Caribe.

Por su parte, la Oficina del Economista Jefe del Banco Mundial (BM) para América Latina y el Caribe, prevé que el Producto Interno Bruto (PIB) de la región de América Latina y el Caribe (excluyendo Venezuela) crezca un 0,8% en 2019 y un 1,8% en 2020.

En este escenario Panamá se destaca como una de las economías de más alto crecimiento en la región, ya que las proyecciones de crecimiento para el presente año se ubican en 4.5%, mientras que en 2020 y 2021 las estimaciones son de 4.6% anual, respectivamente.

Unas expectativas que evidentemente han transmitido confianza a los inversores internacionales que ha vuelto a poner de manifiesto el gran apetito que existe en los mercados de capitales por la deuda soberana de Panamá, ya que en la reciente emisión de $1,300 millones en bonos ejecutada por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) no solo se recibieron ofertas que prácticamente triplicaban el valor de la colocación, sino que el país volvió a batir su récord, al lograr un rendimiento inferior al registrado en julio pasado.

La robustez del libro de órdenes, recibiéndose ofertas por encima de los $3,000 millones, permitió obtener los rendimientos más bajos la historia, de 2.83% para el 2030 y 3.60% para el 2053, batiendo el récord establecido en julio pasado, cuando se colocaron en los mercados internacionales bonos por $2,000 millones, con rendimientos de 3.160% para el bono 2030 y de 3.870% para el bono 2060, por lo que fue calificada como una emisión histórica.

Son excelentes noticias para el país porque certifican la confianza que existe a nivel internacional no solo en el futuro de nuestra economía, sino también en la solidez de nuestras finanzas públicas.

Esto cobra aún más valor si tenemos presente que hace tan solo algunas semanas la Asamblea Nacional de Diputados aprobó una iniciativa que le otorga al Ejecutivo una dispensa en el cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Social Fiscal (Lrsf), que le permitirá este año cerrar con un déficit fiscal de hasta 3.5% del Producto Interno Bruto (PIB).

Todo esto pone en evidencia la confianza que existe en los mercados internacionales en Panamá, algo que no solo debe llenarnos de orgullo a todos los panameños, sino que además, debe inspirarnos para sacar al país adelante.

Ya las proyecciones de crecimiento económico de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura (Cciap) advierten que el 2020 será, sin duda alguna, el año del nuevo despegue económico del país, al coincidir tanto con Moody’s como con el BM en que el crecimiento del PIB alcanzará el 4.5%.

Una proyección que se basa en el inicio de importantes obras de infraestructura por parte del Estado panameño, como la construcción del Cuarto Puente sobre el Canal y la Línea 3 del Metro, el primer año de operación plena de la Mina Cobre Panamá y el inicio de las campañas de promoción del país como destino turístico en los principales mercados emisores como Estados Unidos, Canadá y Europa, todo lo cual se traducirá en más empleo para los panameños y un incremento del consumo interno.

En resumen, a solo días de iniciarse la temporada de compras navideñas y a pocas semanas para finalizar el año, los panameños tenemos muchas razones para confiar en el país y su recuperación económica y para ser cada día más positivos sobre la posibilidad de construir una Nación cada vez más rica, equitativa y solidaria.

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