Todo tiene su precio

angry car driver

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Siempre que se quiera adquirir un bien o servicio hay que asumir un costo, el cual varía dependiendo del bien, lo que significa que en la vida todo tiene un precio.

Lo antes dicho se sustenta con las penurias que tuvieron que pasar los moradores del sector Norte de la capital, quienes por cinco años tuvieron que soportar tranques las 24 horas del día y daños en sus automóvil, que representaron gastos significativos dentro del presupuesto de los habitantes de dicho sector y los que transitaron la vía durante ese tiempo.

Aunado a esto se sumó el reordenamiento vial, los cuales provocaron accidentes considerables en la vía, lo cual impactó los resultados técnicos de las aseguradoras que operan en el mercado panameño, quienes señalaron que en esos cinco años los montos pagados por siniestralidad en el ramo de seguro de automóvil eran saldos nunca antes visto, lo que indica que el monto rompió récord.

Cabe resaltar que lo antes expresado es una de las razones por las que los precios de los repuestos de autos en la plaza panameña no han dejado de aumentar.

Ante esta situación las aseguradoras han optado por ajustar el precio de las primas suscritas de este ramo, por lo que los consumidores han tenido que asumir el incremento del precio de las pólizas, es decir, la construcción de la Línea 1 del Metro de Panamá tuvo consecuencias para los consumidores de las áreas beneficiadas, algo de lo que no podrán escapar los moradores de la zona Este de la ciudad debido al inicio de la construcción de la Línea 2.

Sin embargo, hay que resaltar que el Gobierno que dirige el presidente de la República, Juan Carlos Varela, está ejecutando estrategias con el objetivo de que los residente del área Este pasen por penurias menores a las que pasaron los del área Norte, pero parece que las aplicadas hasta el momento no son del agrado de la población que habita en ese sector.

Lo que me parece injusto, porque para tener algo en la vida siempre hay que pagar un precio, es decir, que si los residentes del área donde se construye la Línea 2 quieren que la infraestructura del país cambie, no pueden esperar que a ellos no le cueste nada. Por eso los insto a que sean más justos, dando la milla extra y asumiendo el precio que deben pagar por vivir mejor, porque todo el que compra una vivienda al momento de remodelarla tiene que pasar por la penuria de tener su casa sucia llena de concreto, clavos y maderas, entre otros desechos, mientras y después de culminada la obra, pero al final obtendrá una casa más grande y cómoda para su familia, y lo mismo ocurre en el país.

Karelia Asprilla
karelia.asprilla@capital.com.pa
Capital Financiero

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