TPC no mejora la balanza comercial con Estados Unidos

TPC no mejora la balanza comercial con Estados Unidos

Consumidores estiman que el impacto se sentirá en dos o tres años

El Tratado de Promoción Comercial  (TPC) entre Panamá y Estados Unidos cumple pronto su primer año de entrada en vigencia, tras  un largo periodo de incertidumbre por la demora en su ratificación por parte del Senado estadounidense, y en esta fase inicial, como era de esperarse, los resultados de las nuevas reglas del juego en materia de intercambio de bienes favorecen al principal socio comercial de Panamá.
Y esto no es algo nuevo, sino una tendencia que se repite en la mayoría de los acuerdos de libre comercio firmados por Panamá, lo que pone en evidencia la limitada oferta exportable del país.
Y a esto hay que agregar que los productores de carnes de res y aves y los porcinocultores no pueden aún aprovechar las ventajas que ofrece el convenio comercial con Estados Unidos, que entró en vigencia el pasado 31 de octubre de 2012, por barreras no arancelarias como la falta de certificación de las autoridades norteamericanas o la falta de mataderos especializados.
El viceministro de comercio exterior, José Pacheco, destacó que luego de la entrada en vigencia de este convenio las exportaciones panameñas hacia ese país se incrementaron significativamente, que aumentó el interés de un número importante de empresas en establecerse en el país y que las que ya tienen operaciones están evaluando  expandirlas.
Y en se sentido mencionó a Caterpillar, Dell y Procter & Gamble, las cuales están viendo la posibilidad de incrementar su fuerza laboral y beneficiarse de este tratado.
Mencionó  el hecho de que se han logrado abrir  mercados a nuevos productos panameños, dándoles prioridad a los pequeños y medianos productores.
Vemos muy positivo el balance del primer año y lo que queremos es atraer más inversiones extranjeras e  incrementar el número de multinacionales establecidas en el país, destacó el funcionario.
Las autoridades panameñas realizaron recientemente una  gira de promoción de inversiones que incluyó las ciudades norteamericanas Miami, Dallas, Los Ángeles y Boston, como parte del programa para motivar a las empresas de ese país a establecerse en Panamá.
Pacheco expresó que Estados Unidos es el mayor inversor en el país, algo que esperan continúe incrementándose en lo que resta del año.
Y en ese sentido anunció que empresas estadounidense del área de logística han dando a conocer su interés de establecerse  aquí y estamos en negociaciones para que operen a nivel regional, los que nos permitirá colocar producción nacional.
En opinión del principal funcionario vinculado al comercio exterior panameño, lo importante ahora es estar pendiente de los cambios de regulaciones y nuevas leyes que pudieran ser implementadas en Estados Unidos,  para mantener informado al sector y evitar  contratiempos a la hora de exportar.
El optimismo expresado por el viceministro es compartido por el encargado de la Oficina Comercial de la Embajada de Estados Unidos en Panamá, John Coronado, quien destacó que los números están en alza para ambos países y ese es el objetivo del tratado y añadió que el comercio bilateral registra un  alza del 14%.
Justamente están dando los resultados que ambos países desean del tratado, destacó el funcionario estadounidense, y aunque siempre hay que hacer ajustes, todo lo que vemos es que vamos en el camino indicado.
Tres administraciones panameñas participaron  enel proceso de negociación y ratificación de este acuerdo, que a diferencia del resto de los países centroamericanos fue negociado de forma bilateral.
En los dos  primeros meses de entrada en vigencia del TPC (noviembre-diciembre 2012),  Panamá exportó a Estados Unidos $22,6 millones, mientras que importó de ese país mercadería por  $515,7 millones, de acuerdo con cifras de la Contraloría General de la República.
En el Ministerio de Comercio e Industrias (Mici) indicaron que aún están en el proceso de recopilar las cifras de este primer año de intercambio comercial bajo el amparo del TPC, por lo que no podían proporcionarlas.
Para el primer semestre del presente año las exportaciones locales a Estados Unidos totalizaron $67,3 millones y las importaciones registraron la suma de $1.649,8 millones, lo que implica un desbalance comercial de  $1.582,2 millones a favor de los estadounidenses (Ver gráfica: Balance comercial entre Panamá y Estados Unidos).
En el mismo periodo del año pasado las exportaciones panameñas totalizaban $86,4  millones y las importaciones sumaron los $2.976,8 millones, según cifras proporcionadas por la Contraloría General de la República (Ver recuadro: Intercambio comercial).
Entre octubre de 2012 y junio de 2013 las exportaciones panameñas a Estados Unidos sumaron $1.437,2 millones, mientras que en igual periodo del año anterior las exportaciones alcanzaban los $121,6 millones, de acuerdo con cifras de la Contraloría.
Pero,  qué  ha representado el  TPC  para sectores como el agro, la industria, la agroindustria y los consumidores.
El director ejecutivo de la Asociación Nacional de Ganaderos, Euclides Díaz, fue tajante y aseguró que nada, nosotros no hemos podido mandar nada para allá.
Y esto obedece a que Estados Unidos agregó una nueva exigencia al intercambio comercial: La equivalencia de los sistemas sanitarios, por lo que ya no sólo se trata de contar con un laboratorio de residuos tóxicos.
Este es  un proceso que podría tomar unos tres años, por lo que los ganaderos locales no podrán aprovechar los cinco años de gracia que le otorgó el TPC antes de que el mercado se abra a las exportaciones de carnes norteamericanas.
Un experto del Departamento de Agricultura estadounidense está trabajando con los productores y los funcionarios del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida) para agilizar los trámites y la meta que puso fue de tres años.
El 90% de la carne que ingresa procedente de Estados Unidos son cortes especiales para hoteles y restaurantes, cuya importación quedó libre de impuesto a raíz de pacto comercial y se trata de unas 430 toneladas.
Aunque Díaz señaló que este segmento no ha experimentado una reducción del precio al consumidor, sino que se vende al  mismo precio que  cuando el rubro pagaba impuestos antes de la vigencia del TPC.
Lo que le preocupa a los ganaderos panameños es lo que ocurrirá cuando se libere el mercado de la carne tradicional, temen que el mercado local podrá ser  invadido con 6.000.000 de vacas de leche que cada año sacan al mercado de carne.
Pero también hay quienes han sido afectados por los efectos  colaterales,  como el caso de los agroexportadores, que si bien el convenio no le ha representado ningún cambio, porque ya estaban exonerados de impuestos a través de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe, el día que entró en vigencia fueron eliminados los Certificados de Fomento a la Agroexportación (Cefa).
La Iniciativa de la Cuenca del Caribe no se sabía cuándo terminaba, pero el TPC es permanente, lo que  brinda tranquilidad a los agroexportadores no tradicionales, destacó Ricardo García, presidente encargado de la Gremial de Agroexportadores de Productos No Tradicionales (Gantrap).
Pero el problema fue que  nos eliminaron los  Cefa y eso tuvo un impacto negativo en el nivel de las exportaciones, principalmente las de zapallo, puntualizó.
El gobierno viene trabajando en la elaboración de una alternativa que apoye al sector, pero que no signifique un subsidio,  para no reñir con el convenio comercial con Estados Unidos, pero un año después esto aún no se ha concretado.
En el sector industrial aún no se ha sentido el impacto de este acuerdo o al menos así lo considera Juan Francisco Kiener, ex presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), quien señaló que todavía no se han concretado muchas de las oportunidades de exportación hacia el mercado norteamericano.
Y citó como ejemplo la situación que experimenta el sector avícola, que no ha podido exportar una sola libre de pechuga por no contar con la certificación que emiten las autoridades norteamericanas.
En opinión del presidente de la Unión de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá (Uncurepa), Pedro Acosta, los consumidores tampoco  han recibido un impacto directo y aunque se ha incrementado la presencia en el mercado de productos extranjeros, como consecuencia de los acuerdos de libre comercio, los precios no han bajado.
El problema es que hemos dejado de producir, señaló Acosta, para quien estos acuerdos comerciales no son más que un espejismo, porque Estados Unidos siempre va a poner nuevas exigencias para el ingreso de los productos panameños, pero los de ellos siempre van a entrar.
Considera que habrá que esperar tres o cuatro años pare percibir algún tipo de impacto  positivo en los consumidores.

Manuel Luna G.
mluna@capital.com.pa
Capital Financiero

Más informaciones

Comente la noticia