Tras los rescates llegan los problemas

Tras los rescates llegan los problemas

Richard Barley
Dow Jones

 

Al quisquilloso debate político sobre el déficit se une que Standard and Poors ha rebajado la perspectiva de la deuda de Estados Unidos a negativa. En Finlandia, un partido contrario a los rescates ha ganado gran apoyo popular en las elecciones y los mercados de deuda vuelven a estar nerviosos. Las medidas adoptadas en respuesta a la crisis, que buscaron reflacionar la economía, se están quedando sin recorrido.
La situación de Europa es una amenaza más inmediata. Afectados por los continuos rumores de una reestructuración de la deuda griega y por el gran impulso que obtuvo el partido Verdaderos Finlandeses en las elecciones de Filandia –que se opone a más rescates– el riesgo de contagio vuelve a resurgir. La rentabilidad de los bonos españoles a 10 años, en el 5,56%, vuelve a estar en máximos anuales.
No es necesaria una reestructuración inmediata de la deuda de la eurozona.
El país más débil, Grecia, tiene financiación hasta principios de 2012. Desde el punto de vista de los legisladores, un golpe a los tenedores de bonos en estos momentos podría provocar una recesión aun mayor en Grecia y otro duro golpe a los bancos europeos, que a finales de 2010 todavía tenían una exposición de $154.000 millones a las entidades griegas, de acuerdo con Deutsche Bank.
Pero los contribuyentes están ocupando el lugar de las instituciones financieras en la medida en que la deuda que vence en las naciones rescatadas se está pagando al precio nominal.
La situación política de Finlandia supone un mayor riesgo a corto plazo dado que Portugal se enfrenta al vencimiento de 5.000 millones en deuda en junio, y los paquetes de rescate de la eurozona deben acordarse de manera unánime. Pero en cualquier caso, el tono del debate político en Europa está cambiando y la gente está menos dispuesta a firmar cheques en blanco para aplazar los problemas.
Desde este punto de vista, es saludable que haya un creciente debate entre los acreedores acerca de la reestructuración de la deuda griega, en contraste con el rechazo en bloque anterior.
Reconocer la gravedad del mal podría reducir los daños ulteriores. Podría estar produciéndose un giro similar en Estados Unidos.
La rebaja del lunes pasado de Standard and Poors a Estados Unidos no hace sino destacar lo obvio, que la trayectoria fiscal del país es insostenible.
Pero nos recuerda que los déficit deben afrontarse en un momento dado. Reino Unido ya ha iniciado este camino y S&P quiere que Estados Unidos empiece a reparar su situación fiscal para 2013.
La crisis financiera trasladó la carga insostenible de deuda de los clientes y los bancos a los gobiernos, que a su vez buscan postergar el problema. Eso tenía sentido cuando el sistema financiero estaba a punto de quebrar.
Pero ya no es el caso. Muchos bancos centrales ya están preparándose para contener sus enormes respuestas monetarias. Los inversores necesitan prepararse para gobiernos que harán lo mismo.

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