Trump alega que EE.UU. está ganando la guerra comercial con China

Trump alega que EE.UU. está ganando la guerra comercial con China
El presidente estadounidense dice que la caída en el mercado bursátil del país este año demuestra que los aranceles están funcionando| Fotolia

El presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos (EE.UU.) está ganando la creciente guerra comercial con China y que sus aranceles a las importaciones ayudarán a reducir la deuda nacional estadounidense, en declaraciones hechas un día después que Beijing amenazara con aranceles de represalia a $60,000 millones en importaciones desde EE.UU.

“Los aranceles están funcionando muy bien”, escribió el señor Trump en Twitter. Anteriormente había dicho que a China “le está yendo mal contra nosotros” y que los aranceles “están perjudicando verdaderamente a su economía”.

El presidente también comparó la caída en el mercado bursátil chino con el sólido         desempeño reciente de la economía estadounidense, argumentando que los aranceles comerciales impuestos por su administración habían provocado la reapertura de plantas siderúrgicas en EE.UU.

Recientemente, el mercado bursátil chino perdió su lugar como el segundo más grande del mundo después que fue superado por Japón por primera vez en casi cuatro años. Las acciones chinas han perdido $2.29 billones en valor desde su nivel máximo en enero, habiendo perdido un 27% en ocho meses. La caída refleja la ansiedad de los inversionistas por la disputa comercial con EE.UU., así como las preocupaciones sobre la creciente deuda y la desaceleración del crecimiento económico de China.

El señor Trump afirmó incorrectamente que la caída del 27% había ocurrido en los últimos cuatro meses.

También dijo que la imposición de aranceles le permitiría a EE.UU. comenzar a pagar “grandes cantidades” de la deuda pública del país. Posteriormente tuiteó que “a causa de los aranceles podremos comenzar a pagar grandes cantidades” de la deuda nacional, la cual dijo era del orden de los $21 billones.

Sin embargo, la Oficina de Presupuestos del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés) proyecta que la deuda del gobierno estadounidense mantenida por el sector público crecerá del 76.5% del Producto Interno Bruto (PIB) el año pasado al 96.2% en el año 2028, conforme aumentan los déficits debido a los recortes de impuestos promovidos por los republicanos y al aumento del gasto público.

Los aranceles aduaneros fueron una pequeña parte de los ingresos del gobierno estadounidense el año pasado, mediante los cuales recaudó sólo $35,000 millones, o 0.2% del PIB, según las proyecciones de la CBO que pronosticaron ingresos por $38,000 millones este año. Esos pronósticos no incluyen la imposición de nuevos aranceles, por ejemplo, sobre las importaciones de acero y aluminio. Pero entran en el contexto de los déficits que la CBO en abril dijo que estaban en camino de alcanzar el $1 billón por año para el año 2020.

Diane Swonk, economista principal de Grant Thornton, dijo que los ingresos provenientes de los aranceles eran “muy pequeños” y que cualquier efecto positivo en los ingresos se contrarrestaría con el daño que los aranceles le causarían al crecimiento económico. “También fomentan represalias que también perjudican a los negocios estadounidenses”, agregó.

Las preocupaciones sobre el crecimiento a corto plazo han llevado a las autoridades chinas a señalar su intención de estimular la economía mediante una política monetaria más flexible. La economía china creció a su ritmo más débil desde 2016 en el segundo trimestre, y la mayoría de los economistas espera una mayor desaceleración.

Beijing amenazó con imponer nuevos aranceles sobre importaciones por valor de $60,000 millones provenientes de EE.UU. China señaló que Washington había creado una “situación de emergencia” con su propuesta de elevar la tasa de los aranceles que EE.UU. dijo que iba a imponer a los $200,000 millones de exportaciones chinas al 25%, desde un 10% previamente. Los aranceles estadounidenses podrían entrar en vigor el próximo mes. El Ministerio de Comercio de China dijo que “la implementación y la fecha de los aranceles chinos se decidirán tomando en cuenta las acciones de EE.UU.”.

Al no haber señales que ninguna de las partes esté dispuesta a retroceder, las posibilidades de una guerra comercial total entre las dos economías más grandes del mundo parecen cada vez más mayores. El Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros han advertido que esto podría descarrilar el crecimiento global.

La nueva lista de aranceles de China amenaza con un arancel del 25% al Gas Natural Licuado (GNL), un golpe potencial para las empresas estadounidenses de GNL, para quienes China es el tercer mayor mercado de exportación.

Desde el estallido de las hostilidades comerciales entre ambos países, China se ha enfocado en las exportaciones políticamente sensibles de EE.UU. que se provienen de los estados que votaron por el señor Trump. En respuesta, el presidente estadounidense ha tenido que comprometerse a pagar $12,000 millones en ayudas para apoyar a los agricultores afectados por los aranceles de represalia previamente anunciados por China. La semana pasada, el señor Trump recibió críticas por parte de grupos empresariales y agrícolas por anunciar más aranceles.

La lista de aranceles de China también incluye aranceles sobre aeronaves, productos agrícolas, productos químicos y suplementos médicos.

Las dos partes ya han impuesto aranceles sobre exportaciones mutuas por valor de $34,000 millones. El anuncio hecho por Beijing pone el valor del comercio amenazado por los aranceles chinos en $110,000 millones, en comparación con los $130,000 millones en mercancías que China importó de EE.UU. el año pasado. EE.UU. se está enfocando en importaciones chinas con un valor de $250,000 millones, de un total de $505,000 millones en importaciones en 2017. Dado el gran déficit comercial de EE.UU. con China, EE.UU. tiene más margen de maniobra para anunciar aranceles sobre otros tipos de productos importados de China.

Apenas horas antes de la última amenaza arancelaria de China, Wang Yi, ministro de relaciones exteriores chino, se reunió con Mike Pompeo, secretario de Estado de EE.UU., en Singapur en el margen de una reunión de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático.

“Hemos llegado a un acuerdo en cuanto a la dirección general”, dijo el señor Wang a los medios estatales. “Con el requisito previo de trato igualitario y respeto mutuo, estamos dispuestos a resolver estos problemas mediante negociaciones con EE.UU.”.

Yuan Yang y Sam Fleming
Financial Times

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias