Un nuevo ministro

Foto-Agro web

El sector agropecuario aún no logra despegar, los efectos negativos de fenómenos climáticos, los problemas de comercialización, las importaciones descontroladas y la falta de políticas a largo plazo han mermado las actividades agrícolas y pecuarias en el país.

Y en medio de los cambios realizados por el presidente Juan Carlos Varela sorprendió a muchos la designación de un nuevo ministro de Desarrollo Agropecuario, en reemplazo de Jorge Arango, que había logrado obtener el respaldo de la mayoría de los productores y que era uno de los jefes de cartera con mejor calificación del actual Gobierno, en un Gabinete con bajos índices de popularidad.

Arango, quien renunció al cargo, dijo en entrevista a un canal de televisión sentirse frustrado por la burocracia gubernamental, que no permite que las cosas se hagan con la celeridad que se requiere.

También señaló que la sociedad está dañada, acostumbrada a sobornos y a buscar amiguismo.

Lo que no es falso y ha sido promovido por los políticos de todos los partidos.

Arango ha sido uno de los pocos ministros del Mida, que no sale por la cocina, sin embargo, no deja de ser preocupante, que por una razón o por otra, los ministros del Mida demoren poco tiempo en el cargo.

Su sucesor, Enrique Carles, quien asumirá el cargo a partir del próximo 1 de julio, tiene un gran reto por delante.

Y si bien, logró poner orden en el Instituto de Mercadeo Agropecuario (Mida), institución que la pasada administración politizó y de la dejó prácticamente en la quiebra.

Pero, el reto ahora es mayor, las necesidades de los productores son muchas y los recursos son pocos, y si no le brindan los fondos mínimos, es poco lo que podrá hacer, por más voluntad que tenga.

Carles, egresado de la Universidad Santa María La Antigua, tiene una ardua tarea, pues en el sector agropecuario panameño, hay todo por hacer, se necesita una reingeniería y recursos para poner andar este sector, donde los problemas sobran.

Tiene la ventaja de conocer de cerca la realidad del productor, y de mantener vínculos directos con las responsables de las entidades públicas vinculadas al sector agropecuario, pero su éxito dependerá del manejo y de la posibilidad de poder implementar medidas que ayuden a resolver los problemas del agro, un sector donde no se cree en palabras, sino en hechos.

Arango señaló que su mayor logro fue la mancuerna que logró entre el Estado, los productores, los industriales y los procesadores, una relación que Carles deberá fortalecer, si quiere tener éxito en su gestión.

Manuel Luna G.
mluna@capital.com.pa
Capital Financiero

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