Una obra urgente

metro

Durante su primer año de existencia la línea 1 del Metro de Panamá ha transportado a más de 200.000 personas diariamente, realizando un total de 57.492.696 viajes. Se trata de cifras que ponen de manifiesto el impacto que ha tenido esa obra en la vida de los moradores de San Miguelito, sus principales beneficiarios.

Sin embargo, esas cifras son insuficientes a la hora de evaluar el impacto que la primera línea del Metro ha tenido en la vida de la población. Cómo medir el impacto que implica el tener la posibilidad de contar con uno o hasta dos horas más para dormir, compartir con la familia, leer, ver televisión, estudiar con los hijos o hacer ejercicios.

No cabe dudas que haber dejado de ser prisionero de un sistema de transporte obsoleto, en el que las personas viajaban en viejos buses escolares estadounidenses como sardinas en lata constituye un gran avance en materia de calidad de vida.

Además, contar con la posibilidad de trasladarse de forma rápida, segura y económica a una gran cantidad de espacios comerciales le ha dado la libertad a los beneficiarios de la línea 1 del Metro, no solo de poder movilizarse en horas de almuerzo a las áreas en que se encuentran las ofertas gastronómica de la ciudad, sino también de realizar compras camino al trabajo o  de vuelta a casa, sin que esto se convierta en un dolor de cabeza.

Son pues los beneficios de contar con un sistema de transporte masivo, eficaz y eficiente. Por ello, es evidente que al país le urge continuar desarrollando la red del Metro de Panamá, primero con la construcción de la línea 2 y luego de la línea 3, ampliando así los beneficios del sistema a los 600.000 moradores de la región de  Panamá Este y a las más de 500.000 personas que residen en la provincia de Panamá Oeste.

Por ello no es de extrañar que la primera gran licitación pública celebrada por la administración del presidente Juan Carlos Varela haya sido precisamente para la adjudicación de las obras de diseño, construcción y mantenimiento de la segunda línea del Metro, que se extenderá desde San Miguelito a La 24 de Diciembre, en un recorrido de 21 kilómetros y contará con 16 estaciones.

Como es natural ya han surgido algunas críticas sobre el proceso de licitación,  debido a que el mismo fue adjudicado al Consorcio Línea 2, conformado por la brasileña Norberto Odebrecht y la española FCC Construcciones.

Antes que nada se debe tener presente que  en este acto público se utilizó la modalidad de licitación por mejor valor con evaluación separada, según la Ley 22 de 2006 y que en el caso de la propuesta económica,  la evaluación se dividió en tres componentes: Costo de la obra civil, costo de financiamiento a ocho años y costo de mantenimiento a tres años. Es decir, no se trató de una licitación simple en la que la obra se le adjudica a la empresa que presenta la oferta más baja.    

Así, el Consorcio UTE Panamá II ofertó (obra civil) $2.076.125.000,01 con un precio de mantenimiento de $25.613.940,00 y un precio de financiamiento de $23.567.864,66. El Consorcio Línea 2 ofertó un precio para obra civil de $1.857.708.728,90, con un costo de mantenimiento de $50.739.088,56 y un precio de financiamiento de $213.710.408,00.  Y finalmente el Consorcio Panametro ofertó un precio (obra civil) de  $1.667.800.000,00, precio de mantenimiento de $39.704.112,00 y financiamiento de $224.911.291,28.  

Para evaluar la propuesta de costo de la obra civil se estableció una fórmula en la que se sumaban las ofertas de los consorcios participantes para obtener un promedio, cifra a la cual se le redujo un 5%, obteniendo de esa forma un precio crítico contra el cual se comparó todas las propuestas, de forma que la propuesta que mayor puntos obtendría  sería  la que más se acercaba a ese precio crítico. Con lo cual se pretendió lograr una oferta que se acerque lo más posible al precio de mercado, evitando que el costo de la obra se incremente en el transcurso de la ejecución del proyecto.

Sin embargo, la opinión pública debe estar consciente que conforme al pliego de cargos de esta licitación,  al precio propuesto por el Consorcio Línea 2 tendrá que agregarse un presupuesto adicional de 10% del valor de la obra, estimado en $175 millones, dineros que se destinarán a financiar algunos costos adicionales como la compra de terrenos, la reubicación de servicios públicos o el pago de indemnizaciones a las empresas que puedan verse afectadas por la construcción de la segunda línea del Metro. Esto significa que el costo de la obra podría elevarse a $2.297,1 millones.

Se trata de una suma significativamente alta, pero si algo ha demostrado la línea 1 del Metro,  es que no hay dinero mejor invertido que el destinado a facilitar un transporte seguro, rápido y eficiente a la población que reside en las afueras de la ciudad, lo que al final no solo se traducirá en una mejor calidad de vida para todos, sino también en una economía más productiva y eficiente. 

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias

Patrocinado por BANCO GENERAL