Una sanción ejemplar

Una sanción ejemplar

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Nada menos que $6 millones debía la empresa Petaquilla Gold a la Caja de Seguro Social (CSS) al momento en que abandonó sus operaciones mineras en el país. Por ello considero un hecho trascendental la detención del ex gobernador de la provincia de Coclé, Richard Fifer, quien fungía como representante legal de esa empresa minera al momento en que, sin declararse en quiebra, dejó a miles de trabajadores sin empleo, adeudándoles sus prestaciones laborales y presuntamente apropiándose de los dineros que fueron retenidos para el pago de sus cuotas obrero patronales de la CSS y de diversas obligaciones comerciales.

Sinceramente esta detención me hizo recordar uno de los momentos más amargos de mi vida como persona y como profesional: El cierre del diario El Universal. Igual que en el caso Petaquilla en ese diario se dejaron de pagar las cuotas obrero-patronales a pesar de que el aporte de los trabajadores era descontado puntualmente cada quincena. También se dejaron de cancelar los compromisos de los trabajadores con bancos, mueblerías, financieras y otros comercios, los cuales eran honrados a través del sistema de descuento directo, por lo que eran dineros descontados puntualmente pero no transferidos a los acreedores.

Quienes no han sido víctimas de esta práctica deleznable de algunos empresarios inescrupulosos no tienen idea del impacto negativo que tiene en la vida de los trabajadores que la han padecido. Porque, además de perder sus puestos de trabajo, estas personas quedan sin cobertura del sistema de seguridad social y pierden meses y hasta años de cotización, retrasando su posibilidad de jubilarse al cumplir la edad correspondiente, pero además, en muchos casos quedan morosos con entidades financieras y comercios, todo ello a pesar que los dineros correspondientes le fueron descontados.

En el caso de El Universal, recuerdo a compañeros y compañeras que perdieron sus casas a pesar que el dinero para hacer frente al pago de las letras había sido descontado y otro, que debido a la crítica situación económica que padecieron antes (por el retraso en los pagos de hasta tres quincenas) y luego del cierre del periódico (debido a que jamás se pagaron las indemnizaciones correspondientes), vieron sus familias destruirse.

No obstante, debo admitir que algo ha cambiado, pues en aquella ocasión, ni el entonces gerente general y representante legal de El Universal, ni sus propietarios, fueron objeto de un proceso penal por presuntamente haber utilizado los dineros descontados a los trabajadores para fines distintos a los que debían ser destinados, incluyendo el pago de las cuotas de la CSS.

Hitler Cigarruista
hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financiero

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