Una tarea que requiere de todos

Una tarea que requiere de todos

Con el aumento de la temperatura de nuestro planeta, se espera un incremento del nivel del mar, por lo que el riesgo de inundaciones será, sin duda, significativamente mayor en los próximos años

garbage in drainage canal.

Las lluvias que azotaron el país durante la semana y provocaron inundaciones en diversos puntos de la ciudad de Panamá, sin duda, deben constituir un llamado de atención sobre un tema al que hasta ahora no se le ha dado una respuesta satisfactoria por parte de ninguno de los involucrados: Léase los ciudadanos, las autoridades locales y municipales, las empresas del sector construcción y el Ministerio de Obras Públicas (MOP).

Cada uno de estos sectores tiene su cuota de responsabilidad en las constantes inundaciones que se registran en áreas como Chanis, El Romeral, Ciudad Radial y Don Bosco; sin embargo, hasta la fecha, ninguno ha tenido la iniciativa de aunar esfuerzos y estructurar un plan estratégico para garantizar que las corrientes de aguas que corren por la ciudad de Panamá no se vean obstaculizadas y que desemboquen en los ríos, sin provocar daños a las comunidades por las que circulan.

La primera responsabilidad, contrario a lo que muchos puedan pensar, es de los ciudadanos y, por tanto, todos debemos estar conscientes de ello. Cada uno de nosotros, ya sea que vivamos o solo trabajemos en la ciudad, debemos evitar lanzar desperdicios a la calle, ya que es sabido que uno de los principales contaminantes de ríos, arroyos y quebradas es la basura. Y no hablamos solo de desechos pequeños, como latas de aluminio o botellas de plástico, pues en Panamá se ha convertido en costumbre lanzar a los ríos y quebradas enseres domésticos, colchones, estufas, lavadoras, refrigeradoras y televisores.

A las autoridades locales y municipales, también les cabe responsabilidad en esta realidad. En primer lugar, por no sancionar ejemplarmente a las personas que contaminan con basura los ríos y quebradas. También cabe mencionar en este renglón a las empresas, públicas y privadas, encargadas de la recolección de basura por no garantizar un servicio eficiente y carecer de programas que ayuden a formar la conciencia de los ciudadanos sobre la importancia de mantener aseada la ciudad, no solo para evitar inundaciones, sino, también la proliferación de plagas y enfermedades que afectan la salud de ellos mismos y sus familias.

Otro sector de la población al que le corresponde parte de la responsabilidad y que tiene mucho que aportar para evitar las inundaciones que suceden en la capital panameña, son las empresas del sector construcción; es decir, a aquellas empresas dedicadas a la venta de concreto premezclado y a las empresas constructoras. Las primeras, porque todavía es normal ver a los trabajadores lavar, manguera en mano, los camiones despachadores de concreto en las áreas de construcción, llevando al sistema de drenaje de la ciudad grandes cantidades de cemento que, posteriormente, se hacen sólidos y obstruyen los desagües. Mientras que las segundas carecen de medidas para mitigar su impacto en los cuerpos de agua, por lo que arrojan a los desagües arena, piedra, lechada, aserrín, pedazos de acero y no sabemos cuántos desechos más no degradables.

Finalmente, está el MOP, entidad que nunca ha asumido, con la seriedad que se requiere, su papel en el manejo de los cuerpos de agua que surcan la ciudad de Panamá, aunque hay que admitir que su actual administración, a cargo del ministro Ramón Arosemena Crespo, ha llevado a cabo un programa de dragado y ampliación del cauce de algunos ríos que, sin embargo, evidentemente no ha sido suficiente para enfrentar la magnitud del problema.

Todo esto pone en evidencia que lo que necesita la ciudad es que ciudadanos, autoridades locales y municipales, empresas y el MOP establezcamos un plan estratégico para la limpieza, el dragado y zampeado de los ríos y quebradas de los distritos de San Miguelito y Panamá, así como de los sistemas de alcantarillado, porque esta será la única forma en que podremos prevenir las inundaciones que, año tras año, afectan a miles de humildes panameños.

Este plan estratégico cobra mayor importancia, si tenemos presente que debido al cambio climático y al aumento de la temperatura de nuestro planeta se espera un incremento del nivel del mar, por lo que el riesgo de inundaciones aumentará significativamente en los próximos años.

De nada sirve invertir miles de millones de dólares en sistemas de recolección y procesamiento de las aguas servidas si al final los ríos y quebradas que surcan la ciudad siguen llenos de basura y terminan por contaminar nuestras costas con miles y miles de toneladas de desechos.

Más informaciones

Comente la noticia