Unión aduanera, una tarea muy compleja

Unión aduanera, una tarea muy compleja

Armonización arancelaria y un solo pago aduanero para circular por la región son los puntos  más álgidos en la negociación

La frontera de Paso Canoas fue bloqueada en tres ocasiones durante este año por quejas de los camioneros que recorren la ruta de Centroamérica (CA), lo que sin duda es una señal de que alcanzar la unión aduanera será una tarea compleja y difícil, pero sin la cual las economías de la región no podrán conseguir el verdadero libre comercio debido a que más allá de un tratado comercial esto representa convertir a seis países en un solo territorio de tránsito de bienes y servicios.
Los directores de integración de los países de la región que participan en el Sistema de Integración Económica Centroamericano (Sieca) coinciden en que lo complejo del acuerdo es lograr consensos en los temas de armonización arancelaria (importación y exportación), libre circulación de bienes con el establecimiento del pago único en la aduana de entrada de la mercancía, reglas de origen y homologación de requisitos migratorios y fitosanitarios.
A ello hay que sumar los reglamentos de tránsito y el cumplimiento con las medidas de seguridad que impidan ilícitos, como narcotráfico, tráfico de armas y lavado de dinero.
Otro escollo incluye las mejoras en las infraestructuras aduaneras y la homologación de los servicios. Por ejemplo, el horario de atención 24 horas, que ya existe en algunos países (Recuadro: Servicio aduanero homologado).
Los equipos negociadores de El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Guatemala llevan tiempo tratando de llegar a un acuerdo en estos temas y apenas en junio pasado Panamá  se incorporó como miembro pleno al Sieca al adherirse al Tratado General de Integración Económica o Protocolo de Guatemala, en el que los países firmantes se comprometen a la creación de una Unión Aduanera entre sus territorios.  Se espera poder concluir en dos años.
El ingreso de Panamá y el dinamismo que se ha impreso a la negociación surge por la presión que conlleva el Acuerdo de Asociación Comercial entre Centroamérica, Panamá y la Unión Europea (ADA), que entró en vigencia el 1 de agosto de este año, y que implica tareas pendientes en la consecución de esa unión aduanera que permita a ambas regiones realizar un intercambio comercial por bloques.
La unión aduanera busca dinamizar el comercio en la región. El valor FOB de las exportaciones de la región alcanzó $15.532 millones en el primer semestre de 2013, observando una variación negativa de 3,0% respecto al mismo periodo del año anterior ($16.012 millones), principalmente por la desaceleración en la demanda de productos centroamericanos en Estados Unidos y la Zona Euro (Ver Recuadros: Exportaciones e Importaciones Intrarregionales, Principales países destino).
A su llegada al Sieca, Panamá también se estrenó al frente de la presidencia pro tempore por el periodo de seis meses que vence a finales de diciembre próximo.
La panameña Carmen Gisela Vergara, quien asumió la secretaría general del organismo, explicó que la unión aduanera es un trabajo arduo que implica desmontar obstáculos al comercio, homologar normativas y acordar reglamentos técnicos.
A su juicio, el paso más importante fue la firma del compromiso y la voluntad que existe entre los países al más alto nivel por alcanzar una unión aduanera, incluso mediante esfuerzos bilaterales para impulsar proyectos pilotos como los que adelantan El Salvador, Guatemala, Panamá y Costa Rica.
Manifestó que la región cuenta con apoyo técnico y programas de cooperación dirigidos a vencer los obstáculos y alcanzar la meta, como el Proyecto de Apoyo a la Integración Económica Centroamericana y a la Implementación del ADA (Praiaa), financiado por la Unión Europea por $10 millones, que contribuirá al fortalecimiento del proceso en las áreas de unión aduanera y facilitación al comercio.
Este programa procurará ayudar a los sectores públicos y privados de la región para que exista una armonización de procedimientos aduaneros y se garantice la libre circulación de bienes en la región centroamericana.
Adicional a la Unión Europea, se está recibiendo cooperación del Banco Interamericano de Desarrollo, Banco Mundial, Banco de Integración Centroamericano y Asociación Española de Cooperación Internacional Aeci, entre otros.
Avances, pero lentos
La directora regional de Integración Económica de Guatemala, Victoria Meza, considera que pese a estos obstáculos, la unión aduanera centroamericana es posible siempre que se mantenga el compromiso y la voluntad política de los países.
Destacó que un punto álgido es la armonización aduanera o lo referente a la devolución de los derechos arancelarios a la exportación, para lo cual hoy se están llevando adelante reuniones a nivel de los ministerios de Economía y Comercio de cada país.
En cuanto a infraestructura, ya Mesoamérica que incluye a  México- está desarrollando el proyecto de Corredor Pacífico que uniría por carretera a toda la región, que de acuerdo a estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) representa una inversión de $3.500 millones.
Este proyecto es compatible debido a que se trata de la unión carretera, que permitirá recorrer toda la región, expresó.
Laura Rodríguez, coordinadora del Foro Centroamérica, Panamá y República Dominicana de Ministerios de Comercio,  indicó que se han registrado avances a nivel de cada país con la digitalización de las aduanas y los trámites electrónicos, y se trabaja en la simplificación de requisitos; sin embargo, existen muchas tareas pendientes para los países y para la región.
Estas tareas pendientes implican temas nada fáciles como el pago de impuesto en una sola aduana y no en todas las aduanas, como se hace actualmente, y que no se registren interrupciones en el tránsito de mercancías, que van desde quejas por parte de los camioneros hasta temas de seguridad, que muchas veces sobrepasan a las aduanas.
Por ello son importantes proyectos como las mejoras en la infraestructura de Paso Canoas (fronteras Panamá y Costa Rica), específicamente en la agilización de los trámites.
La directora de integración y política comercial de Costa Rica, Jerónima Urbina, aseguró que la armonización arancelaria y los problemas entre las fronteras, son meollos que hay que saldar logrando consensos entre los países que nos lleven a una unión aduanera.
Comenta que si bien es un compromiso regional, cada país debe hacer su parte, modernizando sus aduanas a fin de garantizar la fluidez en la circulación de mercancías, el cumplimiento de normas sanitarias y sobre todo la seguridad que debe existir en la región.
Urbina destacó que Panamá y Costa Rica trabajan muy de cerca en armonizar su frontera común y existe un compromiso entre ambos países para subsanar los puntos de controversia, que no necesariamente implican necesidades entre los países, sino que muchas veces son producto de malos entendidos entre los grupos que interactúan en la zona fronteriza.

Se suma, pero con cutela
La viceministra de negociaciones comerciales, Diana Salazar, explicó que al incorporarse Panamá se sumó a los temas que ya habían sido consensuados por los otros cinco países, y se acogió a la flexibilidad que contempla el Protocolo de Guatemala para negociar los temas restantes en los próximos dos años.
La unión aduanera nos convierte en un solo territorio o país, entonces hay que negociar quién cobra la tarifa aduanera, por ejemplo, o cómo se distribuiría ese cobro, en el caso de establecer una aduana de entrada para la libre circulación, aclaró.
La Unión Europea, a su juicio, es la integración más perfecta que existe en la actualidad y solo se realiza un cobro.
En el caso de la armonización arancelaria, los cinco países ya habían avanzado casi en un 95% y con la entrada de Panamá se están revisando en lo que va a cumplir de inmediato y en cuáles aspectos se tomará más tiempo.
La unión aduanera es imperfecta y está en construcción. Panamá entró como un miembro pleno con el compromiso de ver cómo negociamos ese arancel externo común y el libre comercio que ya es una realidad entre los cinco países, agregó.
En su opinión, lo positivo es que pudimos hacerlo, ya que la Unión Europea tocó la puerta del Mercosur y de la Comunidad Andina y no se pudo concretar. La que concluyeron fue la de CA y alcanzando un acuerdo entre dos bloques económicos.
La secretaria general de Aduanas, Yara Chandeck, destacó que entre los acuerdos que debe negociar Panamá figuran el Convenio Aduanero nico Centroamericano (Cauca) y el Reglamento al  Convenio Aduanero nico Centroamericano (Recauca); el Sistema Arancelario Centroamericano (SAC); y formularios para el comercio intrarregional, tales como el Formulario Aduanero nico Centroamericano (Fauca) y la Declaración y Certificado de Origen, que se están negociando entre los países.
Ya se han realizado tres rondas de negociaciones durante este segundo semestre de año, que sirven de marco para tratar temas comunes a la región y establecer consensos en cuanto a su manejo.
Los procesos de integración son continuos y evolucionan según las realidades económicas y comerciales de la región dentro de un contexto globalizado, acotó.
En el caso de la Autoridad Nacional de Aduanas (ANA) de Panamá, se registran importantes avances en su proceso de modernización a través de la digitalización y simplificación de los trámites aduaneros.
La ANA migró del Sistema Integrado de Comercio Exterior (Sice) al Sistema Integrado de Gestión Aduanera (Siga), que es una plataforma tecnológica más amplia y completa que busca convertirse en un ventana unificada para el comercio.

Darsy Santamaria Vega
dsantamaria@capital.com.pa
Capital Financiero

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