¡Vaya sorpresa, también en la lista del Gafi!

¡Vaya sorpresa, también en la lista del Gafi!

A nadie debió sorprender que, días después de que Panamá apareciera en las listas de paraísos fiscales de la Unión Europea (UE), uno de sus brazos operativos -el Grupo de Acción Financiera (Gafi)- nos incluyera en su propia lista como país que no coopera con el lavado de dinero.

Yo todavía estoy esperando que alguna autoridad nacional se digne, no solo de hacer un comentario en defensa del país, sino de hacer un comentario que valga la pena: Eso de que Panamá ha hecho, pero nos falta ejecutar…, de que hemos cumplido parcialmente con los requisitos…, todas frases trilladas e inconsecuentes, no han servido para sacarnos de ninguna lista.

De las listas discriminatorias en que incluyen a Panamá, la del lavado de dinero es la que más duele, indigna y molesta. He escrito sobre múltiples escándalos, antiguos y recientes, de lavado de dinero de los bancos europeos, cuyos dueños son miembros de la UE y de Gafi, y más nadie se hace eco. Las autoridades nacionales, de este y de gobiernos pasados, han inclinado la cabeza en señal de resignación y han mostrado una falta de dignidad inaceptable.

¿Como es posible que después del delito de lavado más grande en la historia del mundo, Danske Bank (sucursal Estonia), en donde lavaron la friolera de 230,000 millones de Euros (y que hasta donde yo sepa no hay nadie ni preso) Dinamarca y Estonia no estén en ninguna lista? ¿Cómo no se les echa en cara a los representantes del Gafi en Panamá y en la región esta hipocresía de los países del primer mundo? ¿Alguien me puede explicar como Colombia y México, los hermanos latinos que -para vergüenza de nuestra raza- son los mayores productores de drogas, no están en esas listas de Gafi o es que ellos no lavan dinero en sus sistemas bancarios? ¿De verdad creen que el dinero producto de la venta de las anfetaminas fabricadas en Ámsterdam se lava en una diminuta isla del Caribe?

Me veo obligado a citar al filósofo alemán Arthur Schopenhauer: “Cada uno tiene el máximo de memoria para lo que le interesa y el mínimo para lo que no le interesa.” Es obvio que a nuestros gobernantes no le interesa defender la imagen y dignidad de Panamá por lo que su memoria es mínima. Les voy a dar otra noticia -más reciente que Danske Bank– para que traten al menos de fingir indignación. Que entiendan que las listas discriminatorias son políticas, y buscan hacernos un daño irreparable, pues no tienen sustento técnico ni jurídico.

La ’Ndrangheta es el nombre del grupo mafioso italiano que domina la región de Calabria en Italia. Junto a la Cosa Nostra, a la Camorra y a la Sacra Corona Unita dominan las actividades criminales en Italia.

Parte de las revelaciones de OpenLux se centra en exponer a Luxemburgo como centro de lavado de dinero de uno de estos grupos. La investigación, de 15 de febrero de 2021, llevada a cabo por el grupo de periodistas que lidera Le Monde de Francia nos dice que el procurador italiano Giuseppe Lombardo confirmó lo siguiente: “La ’Ndrangheta ve en Luxemburgo un lugar interesante para invertir y lavar el dinero precisamente porque, en ese país, hay sistemas financieros y cofres discretos que son muy atractivos para alguien que necesita esconder plata ilegal y fondos negros.”

Recomiendo la lectura de dicha nota en el siguiente enlace: https://www.occrp.org/en/openlux/revealed-the-secret-luxembourg-base-of-italys-ndrangheta-mafia.

Otro informe del 8 de febrero de 2021, de la investigación misma investigación, dice en su titular: “80 por ciento de los fondos de inversión privados en Luxemburgo están expuestos al lavado de dinero.”

Existen más de 15,000 fondos de inversión en Luxemburgo, con más de 4,500 billones de Euros en activos, sin que se sepa quiénes son sus beneficiaros finales.

No existe un level playing field. Las listas de la UE y sus esbirros no gozan de credibilidad ni en el Parlamento Europeo. Panamá debe usar sus canales diplomáticos y ejercer presión en la Organización de Estados Americanos (OEA), Organización de Naciones Unidas (ONU) y en los países europeos que más invierten en Panamá. Debemos aplicar la retorsión en forma estratégica y pedirle al embajador de la UE en nuestro país que se regrese inmediatamente y debemos retirar a nuestro representante en Bruselas hasta que nos saquen de las listas discriminatorias.

Para los que dicen que los estadounidenses están apoyando estos ataques a Panamá, les digo que ellos no pueden ser tan irresponsables. Desestabilizar al centro bancario y, por ende, la economía panameña, es entregar a su mejor aliado comercial, diplomático y democrático en la región al creciente populismo de izquierda. Sería afectar gravemente a un país que, con todos sus defectos, es una democracia con una economía de mercado.

Si es verdad que los norteamericanos apoyan hacernos daño, que después no se quejen cuando la bandera del partido de los trabajadores esté ondeando en las esclusas del canal de Panamá y estemos cajeando lo poco que producimos por petróleo venezolano.

 

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