Venezuela se prepara para la era de bajos precios del petróleo

La producción de crudo ha caído desde que Hugo Chávez llegó al poder en 1999 de un máximo en 1997 de casi 3,3 millones b/d a alrededor de 2,8 millones b/d ahora, según datos del gobierno.

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Venezuela parece silenciosamente haberse dado por vencida de persuadir a sus pares de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) a recortar la producción para impulsar el precio del petróleo, conforme el país que ha luchado para aumentar su propia producción, se centra en estrategias alternativas para aumentar los ingresos.

La nación latinoamericana con mayores reservas de crudo del mundo quiere crear una nueva mezcla que fusionaría el petróleo pesado de Venezuela con variedades más ligeras de países como Argelia para las refinerías estadounidenses.

Trabajar conjuntamente con los países miembros de la Opep es parte de nuestra estrategia, no sólo para defender un precio razonable y justo, sino también para posicionar a los productores de la Opep como actores clave en el mercado del petróleo», dijo Eulogio Del Pino, director de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), al Financial Times.

Mientras que el presidente, Nicolás Maduro, ha hecho un llamamiento para el retorno del precio del petróleo a $100 el barril, los conocedores de la industria dicen que el empuje de Pdvsa por crear nueva mezcla de crudo es un reconocimiento de la necesidad de adaptarse a un prolongado período de precios más bajos.

Una oleada de suministro liderada por Estados Unidos (EE.UU.) superó la demanda el año pasado y causó una espiral descendente en los precios. La caída del precio se profundizó aún más después de que la Opep, liderada por Arabia Saudita el mayor productor del cartel se negó en noviembre a recortar la producción en una batalla por mantener su cuota de mercado.

«Es la estrategia empresarial de Venezuela para colocar su crudo en el mercado internacional, dijo el señor Del Pino. Arabia Saudita tiene su propia estrategia. No hay conflicto».

La retórica antes de la reunión de los ministros de la Opep en Viena es notablemente más suave que antes de la última reunión. Rafael Ramírez, el entonces representante de Venezuela en la Opep, fracasó en su intento de convencer a influyentes productores del Golfo y proveedores como Rusia y México en recortar la producción para apuntalar los precios del petróleo.

Miembros económicamente débiles, como Venezuela donde los ingresos petroleros equivalen al 96% de las exportaciones fueron empujados a nuevas turbulencias fiscales cuando el precio del crudo Brent cayó a $45 el barril en enero.

El señor Del Pino ha tratado de separar la estrategia de la mezcla de la posición del país con respecto a la Opep. Para él la mezcla propuesta es una solución corporativa para competir mejor con la hinchazón de suministros estadounidenses y aprovecharse de las refinerías venezolanas en EE.UU.

Las exportaciones de crudo del país a EE.UU. un enemigo ideológico pero su mayor mercado en exportación de petróleo sufrieron conforme la producción de esquisto creció y las refinerías de la costa del Golfo de EE.UU. compraron más petróleo pesado de Canadá. Las exportaciones se han reducido a la mitad desde su pico en 1995 a apenas 700.000 barriles al día (b/d) el año pasado.

El señor Del Pino busca ampliar el programa piloto iniciado el año pasado con el uso de crudo de Argelia. sta es una estrategia de negocio por lo menos para los próximos tres años, dijo.

Tiene la esperanza de convencer a Angola y dijo que estaba hablando con representantes de empresas nacionales de petróleo en Nigeria, Qatar y Kuwait así como con grandes empresas energéticas incluyendo a Chevron, Total y ENI sobre la mezcla.

Mezclando «podríamos obtener más valor de nuestro crudo pesado, por más de $10 por barril», sostuvo el señor Del Pino. Al unirnos con otros productores de la Opep «realmente podríamos impulsar la cuota de mercado», dijo.

El crudo mezclado entonces sería canalizado en refinerías estadounidenses que buscan los crudos de grado medio, que son más fáciles de refinar en comparación con las variedades de crudo pesado, y más baratos que el crudo ligero que está inundando el mercado.

Algunos participantes del mercado han cuestionado la economía detrás de la jugada y la existencia de una demanda en refinerías que no sean propiedad de Citgo Petroleum, filial de Pdvsa en EE.UU.

Un ejecutivo de una compañía petrolera estatal de África occidental dijo que los costos involucrados en el transporte, almacenamiento y mezcla superarían cualquier beneficio.

Nelson Hernández, consultor de energético con sede en Caracas, dijo que, si tiene éxito, sería una medida temporal para reforzar la posición de Pdvsa en el mercado del petróleo. El sector petrolero en el país con problemas de liquidez, sumido en una recesión, necesita urgentemente de la inversión. Venezuela requiere una solución permanente para sus pérdidas de cuota de mercado.

El señor Del Pino, que fue nombrado en septiembre junto a Asdrúbal Chávez, el nuevo ministro de petróleo y minería, con la tarea de impulsar la producción de petróleo y mejorar el flujo de caja de Pdvsa.

La producción de crudo ha caído desde que Hugo Chávez llegó al poder en 1999 de un máximo en 1997 de casi 3,3 millones b/d a alrededor de 2,8 millones b/d ahora, según datos del gobierno. Agencias energéticas globales estiman que el número está más cerca de 2,4 millones b/d.

Aunque el señor Del Pino no dio más detalles sobre la estrategia de producción, Pdvsa dice que gastará $15.000 millones este año en perforación, mejoras de las instalaciones y de nuevos gasoductos.

El señor Maduro también anunció el miércoles que había alcanzado un acuerdo con Rosneft, la empresa petrolera estatal rusa, de más de $14.000 millones en inversiones para duplicar la producción de petróleo en los próximos años.

Anjli Raval y Andres Schipani
Financial Times

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